Por: Alicia Freilich
Década 50 en plena dictadura pérezjimenista.Colegio Moral y Luces, Herzl Bialik,sin sede propia,en caserón prestado.Salón de clases del sexto grado repleto de alumnos judíos, cristianos, hijos de comunistas y de otros partidos políticos perseguidos.El Maestro Luis José Bellorín, militante clandestino de Acción Democrática averigua quién, el dia anterior, aprovechó su salida del aula por un rato solicitado por el director del plantel y deja sobre su escritorio el cuestionario a responder por los discípulos.Es un examen de evaluación semestral.Le llama la atención la rapidez de las respuestas escritas y al dia siguiente, corregidos los resultados, necesita que confiese el culpable del evidente hurto levantando su mano.Al instante, todos a una, levantan las suyas. El maestro , muy sorprendido, permanece mudo unos minutos y de repente dice en voz alta” Están perdonados,a su edad yo también hubiera hecho lo mismo y repartiría la “chuleta·” , soy el culpable por mil descuido”.
Muchos años después,celebrandola fecha de graduación en Secundaria, recordamos aquel inolvidable episodio y agradecimos la lección recibida de aquel docente decente pues de facto y muy avergonzados, aprendimos a reconocer solidariamente y para siempre, nuestros errores y pecados públicos.Ejemplo infalible para comprender el verdadero significado del vocablo Amnistía.
Lo contrario es la mentira habitual que ahora pretende legalizar la militarizada cúpula cubazolana usurpadora del poder en Venezuela. Busca imponer y negociar el olvido voluntario de sus numerosas víctimas y familiares ,decretar impunidad total para salvarse ellos , los verdugos.Pero la justa justicia, en el momento adecuado aplicará el debido proceso legal que les corresponde analizando copias de la documentación original que por larguísimo tiempo reposa en el archivo de la Corte Penal Internacional de La Haya.Por ahora no se desconoce a fondo el motivo de esa tardanza.
Amnistía no es amnesia colectiva obligatoria ni mecanismo para activar venganzas personales.Al revés, a medida que avanzan los intentos por oficializar el fraudulento trueque a la vista con leyes decretadas por su ilegitima Asamblea Nacional y los discursos esquizoides de los hermanos Jorge y Delcy Rodriguez Gómez, expertos en contradicciones planificadas, con mayor claridad evidencian sus continuos graves delitos agregando ahora su interés en la inmediata anulación de personas y organismos gubernamentales obviamente culpables por violar de modo sistemático los básicos derechos humanos . Nunca, en un cuarto de siglo, han admitido una mínima responsabilidad por sus fechorías que tanto lesionan física, mental y espiritualmente a la población venezolana de adentro y afuera. En sus genes individuales y los de su partido totalitario tienen el núcleo ADN de su opacidad engañosa. Juran y firman convenios internacionales que prometen transformar el infierno que impusieron en paraíso compartido y luego, desde su conducta cruel y cínica ratifican dos refranes muy criollos,el de ellos Si te he visto no me acuerdo y el de la oposición De esa cabuya tenemos un largo rollo.
No Se conoce el texto de la ilegitima ley en cuestión. ¿ Acaso su anunciada “Amnistía General” prohíbe a los gobernantes amenazar y castigar policial y militarmente manifestaciones pacíficas y consagra el derecho a la libre expresión disidente por igual desde cívicas protestas desarmadas y a través de todos los medios de comunicación en prensa tradicional y digital? Sin cláusulas precisas como ésta, la narcoamnistía es pura paja, farsa,trampa.En fino lenguaje institucional lo advirtió esta semana Amnistía Internacional.
Cuando Venezuela sea liberada de la criminal represión narcochavista entonces podrá, sin dudas, aplicar sobre segura estabilidad política sus propias legitimas leyes constitucionales.
Nada nuevo hay bajo el sol, frase manida que confirman la Historia académica y los llamados Antiguo y Nuevo Testamentos.





