Por: Alicia Freilich
Acordar, dirimir, conciliar, convenir son recursos imprescindibles entre adversarios para resolver momentos de crisis en democracia porque son opciones implícitas de su naturaleza y selladas en Constitución. Al contrario, son radicalmente dañinos cuando se aplican en alianza con teocracias, dictaduras, tiranías y todo grupo de crimen organizado pues su ADN o certificado fundacional ordena como prioridad eliminar el sistema democrático mediante retardos desde bloqueos, transiciones, crímenes de lesa humanidad y terrorismo de Estado. Léase Rusia, China, Irán, Norcorea y sus satélites mundiales. Cuba y Nicaragua lo acataron de inmediato con breves pausas.
Venezuela democrática resistió durante 40 años amenazada por enemigos foráneos y domésticos, desde hace 7 meses tutelada por USA, se encuentra de emergencia en la línea de borde que determina si recupera la libertad jurídica a través de nuevas elecciones limpias vigiladas por el ente tutelador o se la vende al vasto sector del partido republicano actualmente en el poder, un proceso que ahora refuerza inmunidad al militarismo populista del criminal régimen chavista.
Al mismo tiempo el futuro político de este Protectorado depende en gran medida de si admite que la democracia de los Estados Unidos de Norteamérica desde su fundación hace 250 años ha sido el modelo a seguir por héroes libertadores , conglomerados independientes, conjunto de civilizados pueblos liberales del planeta y las consecuencias nefastas que pueden derivar de una conducta centrada solo en beneficios económicos.
Poderoso caballero es Don Dinero dice el dicho y para obtenerlo hay dos vías. La recta sustentada en claras leyes económicas de sociedades libres y la torcida que se sostiene en los abusos del poder por electos mandatarios y sus partidarios represores de esa libertad responsable culminando su tarea en regímenes de fachada democrática con dictados o reglamentos que promueven autoritarismos y esclavitud al estilo totalitario.
Venezuela no es una “república bananera” pues acumula cuatro difíciles décadas de continuas de experiencias institucionales democráticas contra invasiones guerrilleras castristas y vecinales más amenazas golpistas. Logros que son su patrimonio, su reserva legal, su ética para aplicar precisamente en horas cruciales como esta.
Hay pues una contradicción obvia y letal del tutelaje que avanza de manera impuesta. Corresponde rechazar y detenerla cuanto antes, en el caso venezolano sin más concesiones por sus millares de sobrevivientes de adentro, víctimas durante un cuarto de siglo más la reciente tragedia sísmica ,ambos factores sin cifras confiables ni censo para determinar su cantidad exacta. Unidos a los 9 millones diaspóricos, bajo la conducción de los líderes comprobadamente legítimos electos hace dos años en esta próxima fecha Julio 28 configuran una mayoría absoluta. Pero hay por ahora un vacío de poder. La dirigencia opositora está de pronto regreso y debería encontrar lista una Junta de Gobierno tal como lo indica la Dra. Blanca Rosa Mármol de León ,Ex Magistrada Emérita del Tribunal Supremo de Justica, un organismo cuyo apoyo jurídico resulta imprescindible para alcanzar la auténtica transición.
Conviene recordar un episodio intemporal. Le preguntan al sabio Hilel, presidente del Sanhedrín (poder Judicial de Judea en Jerusalem) y rabino predilecto de Jesús de Nazareth, cómo definir el concepto de lucha por la libertad de su gente bajo el yugo imperial romano y responde: “No le hagas al otro lo que no quieres para ti. Si no lo hago por mi ¿quién lo hará? Y si solo me dedico a mi ¿qué soy? Y si no es ahora ¿cuándo?”
Los desarmados habitantes de Judea obedientes de la Torá (Génesis, Exodo, Levítico, Números y Deuteronomio) que prohíben la idolatría y consideran a Jesús uno más de falsos Mesías no se atreven a desafiar al armado poder romano delegando la decisión al funcionario en la zona Poncio Pilatos quien lavándose las manos condena a Jesús – el líder mas popular en el territorio- para morir clavado en la cruz, el instrumento rutinario del imperio romano para eliminar disidentes. Faltando poco tiempo para su crucifixión es cuando Jesús declara “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” y lo siguen varios alumnos judíos que dieron los cimientos al cristianismo declarado religión oficial por el Emperador romano Teodocio el Grande el año 380 d.C. Así comenzó el exilio hebreo que duró 2000 años, un pueblo errante sin geografía propia y mucha historia.
Hay importantes lecciones polémicas en la Historia que durante siglos no se aclaran del todo para el público común y corriente o ciudadano de a pie y por eso mismo se repiten de varios modos durante parecidas circunstancias. En la Venezuela de ahora requieren urgente reflexión y rápida acción.





