Por: Andreina Mujica
Venezuela es un territorio vendido, ocupado, secuestrado y tutelado. ¿Polarización entre los ciudadanos? ¿De qué? Lo único que se tiene claro y que sabemos se puede recuperar es la democracia, libertad para poder ejercer la vida sin miedo, lo de la soberanía llegará, pero para eso, gente seria que ame el país, tiempo y trabajo.
Venezuela no está dividida. Si bien el chavismo logró durante años sembrar el odio y la división en la sociedad venezolana, caracterizada por ser justo lo contrario, un pais que sabía convivir con la diferencia, con culturas que llegaron de Europa y tanto ellos se adaptaron al país, como los venezolanos adquirieron buena parte de sus costumbres, culinarias, musicales, conviviales. Había un bipartidismo que nos fue agotando, entre errores, corrupción e ineficacia, cada cinco años al poner en acción el denominado Plan de la Nación, IV República (1958-1998), ese instrumento central de planificación socioeconómica a mediano y largo plazo del Estado venezolano, elaborado y coordinado institucionalmente por CORDIPLAN (Oficina Central de Coordinación y Planificación de la Presidencia), terminaban cumpliendo con un porcentaje que era masticado por los escándalos y la devaluación, sin embargo, aparentaban tener un plan para el país y un respeto por el ciudadano, cosa que Chávez sepultó al nano segundo siguiente de jurar sepultar la constitución.
Hagamos una pequeña revisión histórica de aquella polarización.
El referéndum revocatorio presidencial y la «Lista Tascón» (2004)
Tras la recolección de firmas para activar el referéndum revocatorio contra Hugo Chávez, el diputado oficialista Luis Tascón hizo pública la lista con los nombres y cédulas de más de 2,4 millones de ciudadanos que firmaron la petición. Este hecho institucionalizó la discriminación política en el país: la lista fue utilizada por instituciones públicas y empresas del Estado para despedir a trabajadores o negarles trámites, contratos y programas sociales, dividiendo formalmente a la sociedad entre «escuálidos» y «patriotas».
El cierre de RCTV y las protestas estudiantiles (2007)
La decisión del gobierno de no renovar la concesión del canal privado Radio Caracas Televisión (RCTV) —el más antiguo y popular del país, de tendencia crítica al chavismo— marcó un hito en la división mediática y cultural.
Yo misma estaba el día del apagón de su señal el 27 de mayo de 2007, en la sede de RCTV supimos como se apagaba la libertad de estar informado hasta un nuevo aviso, desató una masiva ola de manifestaciones liderada por el movimiento estudiantil universitario y consolidó dos bloques irreconciliables en las calles y medios: quienes defendían la medida como un acto de «soberanía mediática» y quienes la denunciaban como el fin de la libertad de expresión.
En este momento hicieron uso de la máxima: atacar redes sociales en vista que la ciudadanía desplazó su necesidad de información a twitter y facebook. Lo cual hizo que Chávez un par de años mas tarde, cree “ChavezCandanga” donde como siempre, con un abuso del uso de un léxico violento (Con el mazo Dando) iba a manejar un país a punta de carajazos detrás de una pantalla digital. Ahí se destituía, se amenazaba y se polarizaba con el mas estudiado y certero “Plan de la Nación”.
Otro momento de gran polarización fue con las protestas antigubernamentales y «La Salida» (2014)
El llamado de un sector de la oposición a la movilización de calle bajo la consigna de «La Salida» (Leopoldo López y María Corina) derivó en meses de intensas protestas, enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y barricadas («guarimbas») en las principales ciudades del país. Este ciclo dejó un saldo de más de 40 muertos, cientos de heridos y encarcelamientos masivos. La crisis expuso no solo la ruptura entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición, sino también tensiones internas dentro de la propia dinámica política nacional.
Otro momento estelar fue “la final”, no era el Mundial de Fútbol, era la anulación total de la separación de poderes con la Asamblea Nacional del 2015.
Vuelven las protestas masivas en el 2017 tras la anulación de las competencias de la Asamblea Nacional de mayoría opositora por parte del Tribunal Supremo de Justicia, Venezuela vivió más de cuatro meses de protestas continuas con más de 120 fallecidos.
En medio de la violencia, el oficialismo convocó de forma unilateral una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) sin referéndum previo. La jornada de elección de la ANC y su posterior instalación consumaron la existencia de dos estructuras de poder paralelas y una ruptura total del consenso institucional en el país. Fin de la democracia, ahora sí, formalmente.
Un nuevo intento
Elecciones presidenciales y la mas aguda crisis de legitimidad de julio de 2024
El proceso electoral del 28 de julio de 2024 representó el colapso definitivo del arbitraje institucional frente a la división ciudadana.
Luego de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) proclamara la reelección de Nicolás Maduro sin presentar las actas desglosadas mesa por mesa, la oposición publicó las copias de las actas de escrutinio que atribuían una amplia victoria a Edmundo González Urrutia.
La discrepancia derivó en protestas inmediatas, represiones masivas, detenciones de dirigentes políticos y un desconocimiento internacional generalizado de los resultados, fijando el punto de polarización política más severo de la historia reciente del país.
Usted está aquí:
Llega el 3 de enero del 2026 y se llevan a Maduro, la parejita presidencial sale del grupo.
Entra al delirio venezolano los Estados Unidos con Trump a la cabeza (como si tuviera), pero un Marcos Rubio dando la cara -latina- con un acuerdo que implicó la supervisión estadounidense sobre los ingresos petroleros y las finanzas públicas, la apertura del sector energético a multinacionales estadounidenses (como ExxonMobil, ConocoPhillips o Halliburton) y la reanudación de vuelos comerciales. Se mantienen BP (British Petroleum, Reino Unido) y Shell (Reino Unido / Países Bajos) en materia de gas, Repsol junto a una italiana siguen en el campo del gas y del petróleo, los franceses Maurel & Prom pendientes de reactivación de pozos en el Lago de Maracaibo, en cuanto a la coexistencia de China y Rusia en el escenario venezolano junto a la presencia de Estados Unidos se explica por una combinación de deudas multimillonarias no saldadas, activos petroleros acumulados y pura realpolitik geopolítica. Liberación de presos políticos, si, pero NO TODOS.
Venezuela es un territorio vendido, ocupado, secuestrado y tutelado. ¿Polarización entre los ciudadanos? ¿De qué? Lo único que se tiene claro y que se sabe podemos recuperar es la democracia, libertad para poder ejercer la vida sin miedo, lo de la soberanía llegará, pero para eso, tiempo y trabajo.
A cambio, el Rodrigato se mantiene en el poder, con un chavismo dividido y desconfiado entre sí, un Diosdado enfurecido bajo tutela económica y geopolítica, Delcy aparenta una suerte de alineamiento pragmático con la administración Trump, finalmente, el discursito politico anti americano, anti capitalista, libre y soberano irani, chino, cubano, ruso, pasó director y sin cobrar 200 a: Yes, Mister President!





