Por: Alicia Freilich
El mundo fue y será una porquería ya lo sé
en el quinientos seis y en el dosmil también
Son las primeras líneas de Cambalache (1934) letra y música del compositor argentino Enrique Santos Discépalo,tango mundialmente famoso desde la voz de Carlos Gardel. Su país define a los años treinta como la “Década infame” porque Argentina los padeció bajo militarizadas dictaduras con bases de negociada corrupción moral y financiera, fraudes electorales y cruel represión.
En este momento, Venezuela confronta la opción que puede finalizar su tercera década “infame” sometida al yugo castrochavista y le toca decidir si secunda las fases programadas por la tutoria estadounidense o se rebela iniciando una legítima transición para recuperar su raíz constitucional democrática violada 27 años por la dictadura criminal que desde el 3 de Enero es un obediente Interinato para que el tutelador le conceda inmunidad absoluta.
Liberar al país de su fatal tradición militarista implica liquidar a la parasitaria chavista Fuerza Armada Nacional Bolivariana , difícil heroica tarea contra el generalato que debería realizar su propio amenazado sector todavía incorruptible dispuesto a regirse por las leyes que determinan sus deberes y derechos. Si lo inician, habrá una inmediata alianza del pueblo secuestrado más los diferentes aportes de nueve millones diaspóricos. Esa firme unión es la única fuerza potente capaz de resistir y triunfar ante las órdenes de cualquier tutelaje imperial, presidencial o monárquico con ideología de izquierdas o derechas,etiquetas inútiles porque se trata de lo mismo, el abuso del poder,autoritarismo.La nación venezolana originaria puede recuperar su esencia libertaria,emancipada, independiente si cada quien activa la responsabilidad legítima que le corresponde .
Al contrario , diálogos y acuerdos entre los victimarios del Partido Socialista Unido de Venezuela( PSUV) y sus víctimas sobrevivientes , farsa sostenida durante este cuarto de siglo, sufrirán de nuevo los habituales cuartelazos cívico-militares como el asestado a la breve gestión presidencial “convenida” entre Rómulo Gallegos del partido Acción Democrática y el entonces capitán y futuro dictador Marcos Pérez Jiménez, para ese momento uno de los jefes del ejercito, golpe que interrumpió las positivas enmiendas recién comenzadas por aquella “Revolucion de Octubre” en 1945.
Ahora se da la oportunidad de iniciar el corte de esa tradición militarista hasta donde sea posible si los partidos políticos de honorable historia se sumaran a la acción castrense ejecutando el articulo constitucional 350 que autoriza la desobediencia civil rechazando a tiempo que los usen como instrumentos de su propia destrucción. Primero Justicia y Voluntad Popular partícipes en la reciente Mesa de Diálogo, se fundaron como partidos masivos opositores al chavismo , ahora son tribus de sacrificados caciques con muy escasos militantes debido precisamente al aparato delictivo que los disuelve y transforma sistemáticamente en cómplices mayormente involuntarios de la tiranía.
¿Hacer o no hacer? Esta vez la Historia no los absolvería porque firmas, sellos, juramentos y sonrisas se vuelven polvo y basura cuando la piedra angular militarista permanece intacta.
“Estado mafioso” , así los cataloga genericamente el politicólogo venezolano Moisés Naim cuyo quirúrgico intelecto abarca el análisis a fondo de globales políticas públicas, legislaturas, economía y comunicación,ayer,hoy,mañana.Es un pensador muy respetado a nivel internacional. Desde su primer libro El Fin del Poder (2013) fusiona rigor académico y accesible periodismo ameno. Su vasta obra escrita, en especial La revancha de los poderosos (2022) pone al descubierto el engranaje que dentro del propio Estado liberal anula sus instituciones hasta convertirlo en una tienda de compraventa o casa de empeño entregada al trueque del mejor postor.
Para estos días cruciales resulta imprescindible consultar también su libro Charlatanes (2025) escrito con el l periodista venezolano Quico Toro. Es un detallado manual que ilumina la opaca naturaleza tramposa de aquellos diálogos incumplidos y proyecta en directo hacia a los siete días de esta Mesa de promesas , que por tutelar mandato se reunió a puertas cerradas sin entrar en materias básicas, lo de siempre, esta vez con una sola verdad, el obligado simulacro se montó precisamente en un cuartel de postín, la caraqueña Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, conocida como destacamento militar La Carlota.
Es lo mismo el que labora
noche y dia como un buey
que el que vive de los otros,
que el que mata,que el que cura
o está fuera de la ley.
Estrofa final del tango Cambalache.





