Publicado en: El Extrabase
Por: Mari Montes
Tommy John murió el sábado 15 de agosto a los 83 años. Para quienes conocieron su carrera, se va un lanzador de 26 temporadas en Grandes Ligas. Para generaciones de peloteros, sin embargo, su nombre significa algo todavía más grande: la posibilidad de volver.
Porque hubo un tiempo en que una lesión del ligamento colateral cubital del codo podía significar el final de la carrera de un lanzador.
En 1974, Tommy John tenía 31 años y era un pitcher establecido. Lanzaba para los Dodgers de Los Ángeles cuando sufrió aquella lesión que, hasta entonces, parecía una sentencia. El médico del equipo, el doctor Frank Jobe, le propuso algo que no tenía garantías: reemplazar el ligamento dañado por un tendón tomado de otra parte de su cuerpo.
Era una cirugía experimental.
John aceptó.
Y ahí comenzó una de las historias más extraordinarias de la historia del béisbol.
No fue Tommy John quien inventó la operación. Fue Frank Jobe quien desarrolló el procedimiento. Pero fue Tommy John quien se atrevió a ser el primero en poner su carrera, su brazo y su futuro en manos de aquella idea.
Se perdió toda la temporada de 1975.
Y volvió.
Volvió para lanzar durante 14 temporadas más.
Después de la cirugía ganó 164 juegos. Antes de ella había ganado 124. Terminó su carrera con 288 victorias, 2.245 ponches y una efectividad de 3.34, después de haber lanzado durante 26 temporadas en Grandes Ligas.
Por eso aquella operación terminó llevando su nombre.
No porque él la haya creado, sino porque él demostró que podía funcionar.
Y esa diferencia importa.
Cada vez que hoy un lanzador se rompe el ligamento del codo, la noticia suele venir acompañada de una frase que alguna vez habría sido impensable: “Se someterá a una cirugía Tommy John”.
Lo que en 1974 fue un experimento se convirtió en una de las operaciones más conocidas del deporte. Una lesión que alguna vez podía terminar con una carrera pasó a tener un camino de regreso.
Han sido decenas los lanzadores que han transitado ese camino.
Algunos volvieron mejores. Otros no pudieron hacerlo. Algunos tuvieron que atravesar la cirugía más de una vez. Pero todos lo hicieron porque, décadas atrás, un hombre dijo que sí cuando no había certezas.
Tommy John no sabía que su nombre terminaría asociado para siempre con una cirugía.
Probablemente tampoco podía imaginar cuántos brazos serían reparados después del suyo.
Solo sabía que quería seguir lanzando.
Y se atrevió.
Esa quizá sea su mayor herencia.
No las 288 victorias. No las cuatro selecciones al Juego de Estrellas. No sus temporadas con los Dodgers, Yankees, White Sox, Angels o Athletics.
Su legado está también en cada pitcher que, después de escuchar que su ligamento se rompió, pudo escuchar una segunda frase: «Todavía puedes volver«
Tommy John fue el primero.
Y gracias a aquel primer intento, tantos otros tuvieron una segunda oportunidad.
Fuentes
MLB.com — Tommy John dies
Baseball-Reference.com — Tommy John Stats, Height, Weight, Position, Rookie …
Johns Hopkins Medicine — Tommy John Surgery (Ulnar Collateral Ligament Reconstruction)
MLB.com — Top 10 Tommy John surgery success stories
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