Alicia Freilich

Nombre para el generalato chavista – Alicia Freilich 

Por: Alicia Freilich

                                                                              _     ¿Dónde están las llaves Matarilerilerón?

                                                                              _  En el fondo del mar ………………………….

                                                                             _ ¿Y qué nombre le pondremos?………….

Primera estrofa del tradicional  canto infantil  francés ,luego español  que a cada país hispanonoamericano le toca responder  en momentos como el actual.

Vienen  a la memoria estos versos cantados a viva voz mientras se jugaba para elegir  quien ganaba la partida encontrando a los escondidos culpables. Así también sucede  mientras  El ejército ciego  del español David Toscana(Premio  Alfaguara  de novela, 2026) conduce a preguntas  del hoy  pues narra un largo episodio  del año 1014 en Bulgaria invadida por los bizantinos al mando del emperador Basilio quien ordena sacarle los ojos a los prisioneros búlgaros. Esta obra literaria  es y quedará  como un homenaje simbólico  universal a la  heroica resistencia de víctimas físicamente impedidas por un tiempo  pero nunca vencidas.

En la Venezuela chavista las llaves  utilizadas un cuarto de siglo se armaron en la soviética Rusia imperial  y llegaron al país desde la Cuba castrista por medio de un perfecto  cable submarino. Fue una invasión con injerencia  total en la rutina de cada institución y  habitante , sistema   que culmina en  narcotiranía palaciega aliada desde   el Fuerte Tiuna hacia Miraflores.Desde enero 3,  el tutelaje estadounidense republicano  decide si  para su proyecto las utiliza o destruye en  el nuevo ordenamiento de un territorio que fue país,nación y  Estado. Dependerá en enorme medida de la conducta, adentro y afuera, adoptada  por  sus nueve millones diaspóricos  junto con frágiles  democracias mundiales  todavía existentes para levantar un  sólido frente unido  capaz  de  recuperar   lo que fue Venezuela durante imperfectos pero  soberanos y perfectibles cuarenta años democráticos. Es necesario porque la Venezuela  petrolizada del siglo XX fue y será punto de referencia para las tres Américas,  en especial  cuando la tecnología suma,resta,divide o multiplica en instantes los límites del acontecer político planetario.

De nuevo la memoria literaria se torna presente activo al recordar El ejército de un hombre solo,del brasileño Macyr Scliar,novela original de 1973 con tres reediciones en castellano.Escritura magna que en  amoroso tono humorístico  penetra y dignifica  al perseguido,expulsado y desarraigado en este  Migramundo. El  caso venezolano es más trágico  porque sus  presuntos  generales patrióticos  representados en sus Ministros de Defensa sustentaron la piedra angular  del infierno revolucionario, ahora se llama Interinato,luciendo medallas de cartón sangriento recubiertas  con brillo del oro en polvo   que saquearon en lingotes  a costa de crímenes de lesa humanidad aún sin castigo.

Estas líneas brotan  de inmediato al escuchar el discurso de la “respetable”  Delcy Eloina Rodriguez Gómez agradeciendo al generoso  tutorismo la compra  imperial de  una gigantesca porción de  la  reserva petrolera venezolana que ella ,su hermano,su partido y su ejército  de dosmil generales  robaron  en gran parte poco  y poco  durante su gestión anterior.Concentrados en su tarea ladrona no  se les ocurrió renovar la  red eléctrica  ni reconstruir la Represa del Guri sobre el río Caroní,factores imprescindibles para sostener  un legítimo  desarrollo minero del crudo.Labor que ahora  se torna  fortuna financiera para empresas del exterior.  En este  escenario  comercial del palacio Miraflores  ,nadie les pide rendir cuentas públicas y menos las privadas bajo juramento de sus bienes personales antes  de su revolución y compararlos con sus cuentas bancarias actuales porque saben bien que pasaron a testaferros internacionales.

El “We the people”  ,la consagrada frase que define la inicial  naturaleza democrática de EEUU fundada hace doscientos cincuenta años, es decir, la sociedad heterogénea  civil venezolana   no fue invitada ni  previamente informada sobre detalles  y alcances del este  convenio ilegitimo tan sostenido en una cuerda floja, que el Secretario Marco Rubio,pocas horas después,  al cierre de  esta nota, declara muy  angustiado que no se alarmen, no  fue un acuerdo entre gobiernos  porque  se trata de  un negocio  exclusivo entre compañías particulares o privadas.

Al quitarle a una sociedad el derecho a disponer de su riqueza material ,a decidir sobre sus instituciones  de los tres poderes básicos en democracia, se  le arrancan todos  sus derechos   adquiridos en su   suelo  original y  se lesiona  profundamente  su sentido espacial de pertenencia  -cuna,niñez,nido,escuela- elemento vital para  conservar un mínimo de equilibrio emocional. Entonces regresa  la verdad verdadera desde la dramaturgia  de  Isaac Chocrón con Asia y el Lejano Oriente (1966) pieza teatral donde  expone de qué   manera un plebiscito  decide la compraventa de su país natal  al mejor postor, tema  que  para aquella fecha lució  ficción escandalosa y promovió  importantes polémicas de libre expresión. Hoy  es  una orden foránea  sin derecho a réplica donde el poder militarista de repente cegado y   sordomudo   por  fin se desnuda y muestra su  amoral autentica esencia.

¿Y qué nombre le pondremos a esta heroica hazaña  Matarilerilerón?

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