Para muchos, Bach es la perfección absoluta. Quizás ese criterio es que la música de Bach no se agota, porque es reinterpretada con profusión, sin descanso, en todas las variaciones y estilos posibles.
Claro que se toca mucho música barroca, clásica, académica, romántica, contemporánea, etcétera. Pero la música de Bach es la que más se reinterpreta, es decir, sobre la que se hacen arreglos e innovaciones, donde se reescriben tantas cosas. Porque la perfección que dejó el maestro permite que, sobre esas estructuras, se pueda seguir construyendo.
El mundo del jazz, desde Jacques Loussier, The Modern Jazz Quartet y tantos otros, The Swingles Singers, por ejemplo, no ha encontrado límite alguno. El mundo del rock, igual, no se nos olvide lo que hizo Procol Harum con su blanca palidez.
Hasta en el mundo del folklore, por no dejar de lado el precioso disco de Back to Venezuela de la violinista Daniela Padrón. Y en el mundo de la música académica propiamente, Bach también es reinterpretado. Gabriela Montero, por ejemplo, nos dio su disco Bach & Billon.
En ese espíritu llega el disco Colores de Bach, de la virtuosa violinista noruega Eldborg Hemsing, donde ella toma obras muy conocidas de Bach y las reinterpreta a su manera, acompañada por un quinteto de cuerdas más piano y, en algún caso, clavicordio y acordeón.
Vamos a navegar esta semana por cinco de estas maravillosas reinterpretaciones que en este disco ellos llaman variaciones. Comenzamos con “Bach Partita Variation”.
Escuche también: “Good to Me As I Am to You”, de Aretha Franklin





