Ir al contenido
Banesco
Banesco
Banesco
Banesco
  • Opinión
    • Editoriales
    • El espacio de mis amigos
  • Desde el exterior
  • Música
    • Navegando por mi música
    • Sorpresas de mi música
    • Micros de la Salsa
  • Películas
  • Libros
  • También Sucede
  • Sobre CMR
    • Trayectoria
    • Libros de CMR
    • Voice Over
    • Contacto
Menú
  • Opinión
    • Editoriales
    • El espacio de mis amigos
  • Desde el exterior
  • Música
    • Navegando por mi música
    • Sorpresas de mi música
    • Micros de la Salsa
  • Películas
  • Libros
  • También Sucede
  • Sobre CMR
    • Trayectoria
    • Libros de CMR
    • Voice Over
    • Contacto
Buscar
Cerrar
amazon

Esta página contiene enlaces de afiliados de Amazon. Si realiza una compra a través de estos enlaces, podríamos recibir una comisión sin costo adicional para usted. Gracias por apoyar nuestro trabajo.

El mal muta

  • febrero 7, 2017
1X

    [sonido]https://soundcloud.com/6j86-producciones/el-mal-muta[/sonido]

    El Universal  publica hoy en primera página: “El chipo mutó y ahora es más peligroso. Un estudio de Medicina Tropical de la UCV descubrió que el Chipo P.geniculatus se hizo más urbano y halló una nueva manera de transmitir el Chagas: picando a los humanos.”

    Ayer entrevisté al historiador Pedro Benítez para nuestro programa de televisión “En Conexión”, y nos decía que las dictaduras han mutado, que si bien el modelo de la dictadura convencional, del militar al mando actuando cual gorila, ya está en desuso, ahora las dictaduras se visten con otros ropajes, aparentemente más amables, civiles y democráticos, pero siguen siendo dictaduras. Al caso, lo que vivimos hoy en día en nuestra Venezuela. El mal, pues, muta, se acopla a las nuevas circunstancias para ser tanto o más feroz y letal, y el bien (o lo bueno o sus derivados o sus representantes) se pasma sin capacidad alguna para acoplarse a los nuevos retos, frágil y prescindible en la cuneta de nuestros días.

    Baste un ejemplo, ante las acciones dictatoriales de nuestro Alto Mando Militar -en la mejor tradición gorila de las dictaduras militares latinoamericanas- la llamada sociedad civil, con su dirigencia política, queda inerme, desprovista de estrategias y argumentos para hacerles frente con éxito y contundencia. Frente al drama político que nos aplasta, la dirigencia política opositora pareciera minimizada, sin norte.

    Al régimen le interesa ganar tiempo. Hoy en El Nacional Ángel Oropeza advierte, agudamente, que estamos otra vez en el 2003. El año en el que el régimen estaba muy mal en las encuestas y tenía que ganar tiempo antes de ir a un proceso electoral. Forzaron la barra, y, valiéndose de cualquier tipo de estratagemas, legítimas o no, lo hicieron. La oposición en ese momento no entendió lo que estaba planteado. Pensó que ya la causa estaba ganada, se durmió en los laureles, empezó a verse el ombligo y en el 2004 ya Chávez pudo aplastar cómodamente las posibilidades de un cambio gubernamental. Ahora, según apunta Oropeza,  estamos en una situación semejante, y pareciera que nuestra dirigencia, como hace catorce años, no termina de entender el lodazal en el que se resbala, hacia dónde y cómo deben enfilarse las principales acciones.

    Por lo pronto, se ha hecho hasta fastidioso el recurrente tema del diálogo. Jorge Rodríguez, con la alta credibilidad que le caracteriza, desmiente a los dirigentes de la MUD que dijeron que no habían tenido ningún contacto con el gobierno. “Es coba”, afirmó tajantemente Torrealba. Pero Rodríguez, citado en El Correo del Orinoco, insiste: “… sí han sido varias las conversaciones. Existen pruebas irrefutables y existen actas con lugar, temas y asistentes.”

    Y si es así, Rodríguez, ¿por qué no publica dichas pruebas? Estamos en el gobierno de los miles de intentos magnicidas, de las miles de irrupciones golpistas, y nunca se ha dado ni una sola prueba. No hay un solo supuesto magnicida preso.

    Volviendo a lo inicial. El mal muta, el mal se las arregla para estar siempre allí y ser cada día peor, más eficaz. Cada día más maluco. Y así se nos va el país. Ayer una joven liceísta le reclamó a Maduro el mal estado en que se encuentra su liceo. Éste reaccionó, con la irresponsabilidad que le caracteriza, haciendo ver que la niña era la culpable por no haber salido a manifestar. La niña le insiste, le revela que sus compañeros se están desmayando por hambre. Y el presidente queda sin palabras: “¡Tenía yo que venir acá para enterarme!”. Confesando que, en efecto, vive en una burbuja, aislado de la realidad del país.

    Hay hambre. Hambre que a él no le toca y que desconoce. Hambre que, en definitiva, le es indiferente. El hambre que es la marca fundamental de estos días lamentables. Nuestra peor y más terrible característica. Hoy El Nacional y 2001 publican una noticia que viene del infierno: “Un hermano mató a otro por un pedazo de pan”.

    Compartir

    Deja una respuesta Cancelar la respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Suscribete

    El Boletín de
    César Miguel Rondón

    Apúntate a mi correo semanal y forma parte de mi exclusiva comunidad
     
    Suscribete

    Post recientes

    Captura de pantalla 2026-08-12 215151

    Queremos una vida amable: El contundente mensaje de Valentina Quintero

    12/08/2026
    1536x864_cmsv2_933567dc-ce1d-537d-aa63-8bda5c5afa24-9850709

    Cuando tiembla la tierra, ¿dónde está el Estado?

    11/08/2026
    Afiuni-juez

    La justicia a la medida del poder o el costo de una injusticia

    10/08/2026
    Una persona revisa carteles de personas desaparecidas este 29 de junio de 2026, en el exterior del hospital Domingo Luciani en Caracas (Venezuela). EFE/ Raúl Martínez

    El Estado es responsable de los desaparecidos

    07/08/2026
    • Artículos relacionados
    Cortocircuito - Wolf Haas
    • Cortocircuito – Wolf Haas
    Última escala - Marta San Miguel
    • Última escala – Marta San Miguel
    El secreto de la habitación número 3 - Colin Dexter
    • El secreto de la habitación número 3 – Colin Dexter
    Los fabuladores - José Ignacio Carnero
    • Los fabuladores – José Ignacio Carnero
    Comprar Ahora!
    • TRAYECTORÍA
    • LIBROS CMR
    • VOICE OVER
    • CONTACTO
    • © CÉSAR MIGUEL RONDÓN, DERECHOS RESERVADOS
    Made with by Cloud Media Pro
    Menú
    • Opinión
      • Editoriales
      • El espacio de mis amigos
    • Desde el exterior
    • Música
      • Navegando por mi música
      • Sorpresas de mi música
      • Micros de la Salsa
    • Películas
    • Libros
    • También Sucede
    • Sobre CMR
      • Trayectoria
      • Libros de CMR
      • Voice Over
      • Contacto
    {{playListTitle}}
    • {{ index + 1 }} {{ track.track_title }} {{ track.track_artist }} {{ track.album_title }} {{ track.lenght }}
    {{list.tracks[currentTrack].track_title}}{{list.tracks[currentTrack].track_artist && typeof sonaar_music.option.show_artist_name != 'undefined' ? ' ' + sonaar_music.option.artist_separator + ' ' + list.tracks[currentTrack].track_artist:''}}
    {{list.tracks[currentTrack].album_title}}
    {{ currentTime }}
    {{ totalTime }}