Publicado en: El Universal
1. Así se llama uno de los legendarios films de Tarantino sobre un stunt sicópata de Hollywood, Kurt Russell, cuyo slogan es “si un protagonista cae por la escalera, soy yo quien se fractura algo” y lo atestigua con cicatrices. Hace doblaje en accidentes automovilísticos con un Chevy Nova (1970) “envenado” por ingenieros para estrellarse y preservar al conductor. Es un enfermo, asesino serial, sadomasoquista que odiaba a las mujeres. Sigue un plan para asesinar a tres muchachas bellas, drogadas y borrachas, (Rosario Dawson) las choca de frente en la carretera y él termina casi indemne. Recuperado, se alista para hacer lo mismo con otro grupo de mujeres y para su desgracia, ellas superan el terror, lo derrotan, someten y asesinan con delectación.
2. El gobierno de EE. UU crea pánico global; hasta Tuvalú, Naurú, Micronesia y Burundi esperan “castigos”. Todo el mundo está amenazado, no vale soberanía ni derecho internacional, sino “sanciones” desde la nación más poderosa. Los neoreaccionarios (NRx), como los revolucionarios, desprecian el Estado de Derecho, la democracia y se proponen destruirlos, como parecen Milei, Bukele y Trump, amparados por pseudofilosofías. Acciones de Trump parecen coincidir con las tesis aceleracionistas dentro de la neoreacción. En los años 70 surgió, entre las elucubraciones chatarra de Deleuze-Guatarí, Negri, Foucault y otros, la idea de acelerar al máximo el desarrollo “capitalista”, la revolución tecnológica, para “exasperar sus contradicciones” y “fundir la máquina”.
3. En Gran Bretaña aparece el “aceleracionismo de derecha” de Nick Land, decidido a estimular una crisis que acabe con la democracia para que “los blancos” tomen el control de “el capitalismo“. Así una “sociedad nueva dirigida por las élites tecnológicas, desarrollará todas sus potencialidades”. En esa dirección dos neonazis, Brandon Russell y su mujer, Sara Clendaniel, pagan 20 años de cárcel (2023) por intento de destruir el sistema eléctrico de Baltimore. Trump y Vance se desligan formalmente de esos grupos woke de extrema derecha filosófica, pero crean en la práctica una atmósfera apocalíptica. A la pregunta de NYT sobre su amistad con Vance, el gurú NRx, Curtis Yarvin lo llamó burlonamente y con despecho mal disimulado un “normie … que habla el idioma del NYT”.
5. El desastre OTAN- Biden-partido demócrata, ante Putin, detona y obliga a reconstruir el orden geopolítico mundial a partir del peso EE. UU, China y Rusia, potencias conservadoras reales (para los que creen que Deng Xiaoping y Putin son “socialistas”, “comunistas”, “de izquierda”, u otro cachivache. Se pone en ascuas la protección financiera y militar de EE. UU a la Unión Europea y la OTAN, que sirvió a Soros suficientes recursos para extender el wokismo. Retirarle las muletas ayudará al ascenso de fuerzas normales y/o conservadoras, Meloni, Orban. Para entender el papel que la neorreacción otorga a EE. UU, es útil un libro para mí de cabecera en los 90: Auge y caída de las grandes potencias, de Paul Kennedy, que las estudia desde 1500 hasta casi su publicación en 1987. Dice que los imperios se expanden mientras el costo de crecer es inferior al costo de mantenerse, una dialéctica costo de expansión-costo de retracción.
6. No sé concretamente si la deuda trillonaria de E.U obedece básicamente a las guerras o a la descomposición de las estructuras del Estado (USAID, etc.) pero sí que Clinton dejó las cuentas externas en equilibrio. Yarvin observa un hecho crucial casi silenciado: no es fácil afirmar que China y Rusia sean imperios, pero son grandes potencias y con mejor salud económica que EE. UU. Europa, según Joseph Piqué, es solo “un parque temático” para turistas, irrelevante en los esquemas económico o geopolítico y tendrá que vivir según sus posibilidades reales, mantenerse, costearse y desarrollar sentido común. Hasta ahora es un treintón que vive “con papi y mami” y hacerse adulto será su responsabilidad. Como todo inútil, se ocasiona sus propios problemas, inmigración caótica, estancamiento económico, costos de la energía, disidencias internas, guerra estúpida, “orden de Soros”, porque paga papi.
7. La guerra de Ucrania no tiene nada que ver con la defensa de la democracia, dijo J.D Vance en Múnich, sino con intereses cuestionables de Von der Leyen y los suyos. Bajo su mandato se dieron dos golpes de Estado: uno contra Calin Georgescu, ganador de las elecciones en Rumania. El otro, la elección del gobierno alemán con el período parlamentario vencido, porque no hacen mayoría en el nuevo. Europa se convirtió en un proyecto de la izquierda globalista, que por cierto es antónimo de globalización, dinámica que integra las cadenas productivas de todo el mundo. El globalismo es el wokismo de izquierda que Trump, Deng y Putin tienen de enemigo número uno, junto al islam. El gobierno norteamericano discute retirar las tropas y cerrar las bases norteamericanas en Alemania, Gran Bretaña, Polonia, Italia.
8. Curtis Yarvin piensa que “Ucrania es a Rusia lo que Texas a EE. UU”, y poner fin a la OTAN para que Europa oriental se salga de la Unión Europea y se realinee con Rusia, lo que podría “revertir el cataclismo geopolítico de la caída de URSS”, cosa que lamenta. La diplomacia será entre soberanías, no compromisos multilaterales, y si EE. UU retrae su presencia global, colapsará la UE. y luego de espasmos financieros, China se afirmará en Europa y, creen, se distanciará de Rusia y los tres enfrentarán al islam. La OTAN consolida el llamado “partido único woke”: socialistas, socialdemócratas, democratacristianos, verdes y actores coyunturales, tapones.
9. El trumpismo piensa separar a China de Rusia y en un mundo dividido entre grandes soberanías. Desmantelar la OTAN permitirá que Rusia ponga orden en el equilibrio de poder con 50% del arsenal nuclear mundial, 6000 cabezas. No está claro cómo podrían corresponder estas hipótesis relatadas, con la guerra económica contra China, pero en todo caso, los disparates de Pelosi con Taiwán, podrían quedar como obra de Biden y dejar el asunto. Pragmatismo no le falta a Trump cuando afirma que solo le interesa de Ucrania que pague los millones que le debe con tierras raras y centrales de energía. El Trump aceleracionista, pisa el acelerador de su Tesla Nova blindado contra el Viejo Orden Mundial.