Mel Ott, temido y querido - Mari Montes

Mel Ott, temido y querido – Mari Montes

Publicado en: Prodavinci

Por: Mari Montes

“Nunca conocí a un jugador de béisbol que fuera tan querido universalmente, porque incluso cuando jugaba contra los Dodgers en Ebbets Field lo vitoreaban, y no hay fanáticos más rabiosos que los de Brooklyn”.

Leo Durocher, manager de los Dodgers. 

El ascenso de Miguel Cabrera en las tablas de los bateadores de todos los tiempos ha servido como aprendizaje de la historia. En cada juego, el venezolano desplaza o se acerca a una leyenda del juego, lo que nos da una idea de la dimensión de lo que ha hecho desde que debutó el 20 de junio de 2003.

Mel Ott “Master Melvin” dejó en su cuenta 2.876 hits (puesto 45), así que lo superó en hits hace tiempo, después pasó a Omar Vizquel (2.877, puesto 44).

Esta serie de semblanzas comenzó justo después de Vizquel, con la idea de saber quiénes fueron esos jugadores legendarios que Cabrera ha ido desplazando en los puestos de la historia del béisbol. A algunos de esos astros los vimos jugar, a otros los hemos podido conocer gracias a sus números, semblanzas, biografías debidamente investigadas, entrevistas, crónicas sacadas de las hemerotecas digitales de diarios y revistas, libros o artículos del Congreso de los Estados Unidos.

Ahora Miguel Cabrera está a punto de conseguirse con Mel Ott en la tabla de los jugadores con más carreras empujadas. Ott remolcó 1.860 anotaciones, Cabrera acumula 1.857. En cuadrangulares, Ott dio 511 y Cabrera tiene 508. En promedio al bate vitalicio, Ott dejó .304, Cabrera tiene .307. Ott estuvo en las Grandes Ligas 22 temporadas y Cabrera terminará con 21. Para agregar más similitudes, Mel y Miguel firmaron como jugadores profesionales a los 16 años.

Como sucede con los bateadores de sus características, era temido por sus rivales y adorado por los aficionados de los Gigantes de Nueva York, equipo con el cual jugó toda su carrera.

Mel Ott, temido y querido - Mari Montes
Mel Ott posa al inicio de su segunda temporada en las Grandes Ligas, el 9 de abril de 1927.
Cortesía: Nola.com

Su historia, como ya dijimos, comenzó a los 16 años. En Latinoamérica y el Caribe, los jugadores son firmados a esa edad para comenzar el desarrollo desde la liga de novatos. Es casi siempre igual. Aunque hay jugadores que consiguen contratos con más edad, no es lo común. 16 años es la edad de la firma. En el caso de Mel Ott fue diferente. En aquellos tiempos no era como ahora, de hecho había muy pocos hispanos en las Mayores. Mel Ott firmó con los Gigantes a los 16 años porque era un súper talento.

En su ficha de MLB, encontramos su nombre completo: Melvin Thomas Ott. Nació el 2 de marzo de 1909 en Gretna, Louisiana, un suburbio de Nueva Orleans. Fue uno de los tres hijos que tuvieron Charles y Carrie Ott, una pareja trabajadora de ascendencia holandesa.

Según un artículo de Fred Stein para la Sociedad Americana de Investigación del Béisbol (SABR), Mel Ott comenzó a jugar pelota siendo muy niño porque sus tíos jugaban en un equipo de pelota semi- profesional:

“A pesar de su complexión baja y robusta, Mel era un atleta talentoso en todos los deportes. Ya en la escuela primaria sabía más sobre béisbol que sus compañeros, por lo que se convirtió en el líder natural en los juegos improvisados, y más tarde en la escuela secundaria. Era buen receptor confiable y, desde el principio, tenía la habilidad de batear la pelota más fuerte y durante más tiempo que los otros niños, independientemente de su tamaño.

El equipo de la escuela secundaria de Mel jugaba dos partidos a la semana. En otros días, se destacó como receptor zurdo de un equipo semi-profesional. Era una costumbre local pasar el sombrero cuando el jonrón de un jugador contaba en una victoria. Mel Ott ganaba dinero con su bate a la edad de 14 años”.

A los 14 años Miguel Cabrera no ganaba dinero, pero su leyenda estaba en construcción. En aquel entones se decía, en los estadios de Maracay, que el talento que tenía le iba a dar una firma de varios miles de dólares. Muy diferente a Ott en lo físico, Cabrera llamaba la atención por sus condiciones. También tuvo un tío, además de sus padres, que influyó en sus primeros años en la pelota.

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Ott tenía una postura de bateo única con una patada en la pierna extremadamente alta y prolongada.
Cortesía: Encyclopædia Britannica.

Cuenta Stein:

“Los New Orleans Pelicans de la Asociación del Sur lo rechazaron por ser ‘demasiado pequeño’, por lo que Mel, con 16 años, se unió al equipo semiprofesional de una empresa maderera en Patterson, Luisiana, a unas 90 millas de Nueva Orleans. Fue una sensación inmediata”.

Como sucede en muchas historias, una recomendación de un hombre influyente fue determinante en el rumbo que tomaría la vida de Mel Ott:

“Unos meses más tarde, el dueño de la compañía, el millonario Harry Williams, se detuvo en Nueva York camino a Europa y recomendó que el manager de los Giants, John McGraw, le diera una oportunidad al joven Ott. Mel no tomó en serio la postal de Williams que le indicaba que se presentara ante McGraw. Williams, molesto, a su regreso a casa en agosto, le compró al adolescente un boleto de tren a Nueva York”.

El manager de los Gigantes accedió a ver al recomendado. McGraw quedó impresionado con la exhibición de poder que vio. Le dijo a un reportero, que cita Stein: “¡Ese niño es extraordinario. Es como un golfista; su cuerpo se mueve (incluida la acción de la pierna derecha levantada justo antes del lanzamiento), pero mantiene la cabeza quieta con los ojos fijos en la pelota. Tiene el swing más natural que he visto en años”.

El manager decidió dejarlo, pero alejado de los ojos del público. Lo escondió. Se negó a que lo enviaran a las ligas menores. Según la semblanza de Mel Ott en la página web del Salón de la Fama de Cooperstown, McGraw dijo: “No quiero que nadie juegue con ese swing natural».

Continúa el artículo de Fred Stein:

“McGraw le prohibió a Mel fraternizar con los jugadores mayores, pensaba que los veteranos ‘corromperían’ al adolescente. Sin embargo, a los compañeros de equipo de Mel les gustó el joven, tranquilo desde el principio, y estaban seguros de que era solo cuestión de tiempo hasta que se convirtiera en un sólido jugador de Grandes Ligas. McGraw había decidido quedarse con su joven prodigio en lugar de enviarlo a las menores. Mel fue llevado lentamente, pasando los siguientes dos años como jugador de medio tiempo y, cuando no estaba en el juego, se le veía sentado incómodamente en el banquillo escuchando los sermones intimidantes del profano McGraw. Después de que Ross Youngs muriera a los 30 años por una enfermedad renal, en octubre de 1927, Ott asumió la titularidad como jardinero derecho de los Giants, a los 19 años de edad, en 1928”.

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Jo-Jo Moore, Jimmy Ripple y Mel Ott en Braves Field.
Cortesía: Leslie Jones | Boston Public Library.

La historia que siguió después se cuenta en los números que lo instalaron en Cooperstown en 1951.

Fue 6 veces líder de la Liga Nacional en jonrones: bateó 30 o más en 8 ocasiones. Sumó 9 temporadas con al menos 100 carreras impulsadas. Fue 12 veces All-Star.

Terminó su carrera de 22 temporadas con un promedio de bateo de .304, 488 dobles, 1.859 carreras anotadas y 1.860 carreras impulsadas. Ott es uno de apenas cuatro jugadores en la historia (y fue el primero de la Liga Nacional) con al menos 1.800 carreras anotadas, 1.800 carreras impulsadas y 1.700 bases por bola.

En el momento de su retiro, esos 511 jonrones eran alrededor de 200 más que cualquier otro jugador de la Liga Nacional, y un total superado solo por Babe Ruth y Jimmie Foxx. También eran récords en la Liga Nacional sus topes de carreras impulsadas, anotadas y bases por bola, todos superados posteriormente. Sumemos a ello que fue considerado el mejor jardinero derecho de la Liga Nacional durante la mayor parte de su carrera.

Su récord como líder en jonrones por 18 temporadas consecutivas (1928-1945) es un récord de Grandes Ligas que sigue vigente y no parece posible que alguien lo pueda romper. Los siguientes jugadores más cercanos son Jimmie Foxx y Hank Aaron, ambos con 11 temporadas consecutivas.

Mel Ott, temido y querido - Mari Montes
Mel Ott fue uno de los bateadores más temibles de la Liga Nacional. Con Polo Grounds como su patio de recreo, Ott acumuló un récord de la liga de 511 jonrones.
Cortesía: National Baseball Hall of Fame and Museum.

Ott llevó a los Gigantes a 3 banderines de la Liga Nacional y un título de la Serie Mundial, en 1933, bateando .389 con par jonrones y 4 carreras impulsadas, en la victoria de 5 juegos de los Gigantes sobre los Senadores de Washington. También los dirigió de 1942 a 1948, sirviendo como jugador de tiempo completo en 4 de esas temporadas. Describen su swing como “poco ortodoxo”. Bateaba a la zurda y levantaba el pie derecho justo antes de mover el madero. Medía 1,75 y pesaba 170 libras (77Kg). En la biografía de Mel Ott del Salón de la Fama, se lee que “aprovechaba el corto porche del jardín derecho de 257 pies, del Polo Grounds, como su patio de juegos personal. Bateó 323 de sus 511 jonrones (entonces récord) en ese parque”.

Finaliza el artículo de Stein en SABR:

“Mel regresó a su hogar en Metairie, Louisiana, después de la temporada de 1958. Los Ott estaban construyendo una cabaña en Bay St. Louis, Mississippi, a pocas horas de Metairie.

Se dirigían a casa el 14 de noviembre después de inspeccionar el progreso de la construcción y se detuvieron a cenar para esperar a que pasara una densa niebla, pero Mel decidió continuar el viaje. Conducía lentamente su camioneta cuando el automóvil fue golpeado de frente por otro vehículo cuyo conductor perdió el rastro en el medio de la carretera.

Tanto Mel como su esposa Mildred resultaron gravemente heridos. Mel murió una semana después, el 21 de noviembre. Le sobrevivieron Mildred y sus hijas Barbara y Lyn.

Varias figuras del béisbol, escritores y fanáticos expresaron su gran respeto por Mel Ott como hombre y como jugador. El articulista Arnold Hano resumió su historia así: ‘Cuando murió, tenía 14 récords de béisbol, un hombre pequeño, con una sonrisa tímida y un swing sedoso, el legendario chico agradable del juego. Su muerte fue lo peor que le pudo haber pasado al béisbol, pero su carrera como jugador fue lo mejor que le pudo haber pasado al béisbol’”.

Mel Ott, temido y querido - Mari Montes
Ott jugó para los Giants en cada una de sus 22 temporadas en las Grandes Ligas y dirigió a los Giants de 1942 a 1948.
Cortesía: National Baseball Hall of Fame and Museum.

Fue un jugador prodigioso. Su nombre siempre aparece porque revolucionó el juego desde joven hasta que dejó el béisbol.

Sus registros fueron récords por muchos años, como muchos años hay que estar en las Grandes Ligas para alcanzar esos números de Mel Ott.

Era simpático, se hizo querer por todos quienes lo vieron, compañeros y rivales, para otra coincidencia con Miguel.

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Fuentes:

https://sabr.org/bioproj/person/mel-ott/

https://baseballhall.org/hall-of-famers/ott-mel

https://www.baseball-reference.com/players/o/ottme01.shtml

https://www.baseball-almanac.com/players/player.php?p=ottme01

https://www.baseball-almanac.com/hitting/hihits1.shtml

https://www.baseball-reference.com/players/c/cabremi01.shtml

 

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