Después del disco Beethoven Blues, donde Jon Batiste se dedicó a jugar desde el piano con melodías emblemáticas de la obra de Ludwig van Beethoven, ahora le toca nada menos que a Wolfgang Amadeus Mozart.
El disco esta vez es Black Mozart, y ha tenido críticas mixtas. Los más puristas han escuchado el disco con furia e indignación, sin explicarse cómo se le ocurre a Batiste entrar a modificar las obras perfectas del maestro Mozart. Otros los fanáticos de Batiste le han aplaudido a rabiar. Los más moderados, los que ven por igual, sin condiciones pecaminosas que alguien juegue con los clásicos, tienen también a su vez lecturas mixtas.
Quizá está por debajo de lo logrado en Beethoven Blues, pero hay aquí obras realmente interesantes.
Te invito a que naveguemos esta semana con algunas de las piezas más importantes de esta suerte de divertimento que ha hecho Jon Batiste con la música de Mozart.
Comienza con una que ya en su título es una irreverencia: “Facile-Batiste”. Aquí Jon Batiste juega con la sonata para piano en do mayor. Por allí comenzamos.
Escuche también: “Until”, de Cassandra Wilson





