Como bomba de carretera

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  Días atrás, un oyente escribió por el twitter: “Venezuela es ya casi como una bomba de carretera”. ¿Cómo es una bomba de carretera? Pues ese es un sitio en el cual usted se para momentáneamente, se baja, rapidito va al baño, por supuesto, pone algo de gasolina, siempre muy barata en nuestro país, casi un regalo, y se toma un cafecito, agarrando el vasito de plástico por los bordes para no quemarse, un poco inclinado hacia adelante para no mancharse. Luego corriendo usted regresa al carro, y a seguir camino.

  Pareciera que nuestro país es eso, ¿no? Un sitio que no vale la pena detenerse en él. Un país en donde las cosas en definitiva, no importan.

  Los baños en las bombas de carretera suelen ser siempre un desastre, sucios, desatendidos, así pareciera que es el país.

  El oyente que nos envió la curiosa y dramática comparación, hablaba del país como bomba de carretera a propósito de las visitas que hace a nuestro país el ciudadano Presidente de la República.

  Llegó anoche,  a media noche. Y llegó diciendo: me voy pasado mañana. ¿A qué vino entonces? ¿A decir: miren no estoy fuera del país, estoy siempre pendiente? Total, después de ver consejos de ministros desde La Habana, donde ya tuvieron la delicadeza de quitar la bandera de Cuba y ahora sólo sale la bandera de Venezuela. Pues para eso se queda allá.

  Ayer, cuando conversábamos  en el estudio con Teodoro Petkoff, a propósito de esas cadenas y de esos consejos de ministros, Petkoff dió a entender que todo eso no era más que parafernalia comunicacional. El gobierno maneja muy bien esa parafernalia comunicacional, eso es algo así como escenografía. Show. ¿En la realidad quién manda? esa es quizás la pregunta crucial.

  Pues el Presidente hace su mejor esfuerzo para que el país entienda que él esta mandando. Por lo pronto regala dinero, dinero y más dinero, en una campaña electoral ciertamente muy costosa y cada voto empieza a costar un dineral.

  Si nos detenemos, por ejemplo, en esta información que salió en El Nacional, en esta mañana escuche usted:

–        7.017 familias no pagaron “mi casa bien equipada”. La donación costo 18,7 millones. A los favorecidos también le dieron apartamentos en Ciudad Caribia, Alto Verde, El Morro y Ciudad Belén. Asimismo, otorgaron a docentes, militares, médicos y enfermeras 1.799 vehículos que costaron 111,8 millones de bolívares. Se destinaron 66 millones de bolívares a 37 ferias de alimentos que beneficiaron a 1 millón de personas.

  ¿Cuánto cuesta cada voto si uno se pone a discriminar estos números? Pero de eso se trata, de una campaña electoral mil millonaria.

  El  Viernes se vuelve a ir el Presidente, eso si, nos dijo ya le dieron 5 jornadas de radioterapia, faltan todavía otros 4 ciclos de radioterapia. Uno no sabe cuál es la diferencia entre jornada de radioterapia o ciclo de radioterapia. Por lo pronto, según el informe médico oficial del gobierno, sólo sabemos, lo que dice la ministra Sader, que la radioterapia es “como un día de playa”.

  Eso sí, el presidente dijo: “Ojo. Atención. No tenemos una oposición racional. Ahí hay violencia. Mucho veneno. Hay que estar alerta”.

  Si, hay que estar alerta.

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6 comentarios

  1. Realmente acertado el símil de la bomba de carretera. A pesar de todo lo malo que ocurre todos los días en nuestro País, tengo tantas esperanzas que no todo esta perdido, que aun hay salidas para construir el País que la mayoría desea.

  2. Definitivamente cierto, así usa el sr presidente nuestro país: como un medio, no un fin, es su medio de ser todopoderoso con el dinero que le brinda el petróleo y ahora con el cuento de la enfermedad encontró la combinación perfecta: vive en Cuba y saca el dinero de aquí… y nosotros? somos la bomba de carretera… de Macondo. Sad 🙁

  3. el estado en el que esta Venezuela, igual de desvencijada, sucia, meada por los bordes como un baño de carretera, Imégen muy grafica. La queja es por años la misma, "fuchi! los baños estan mugrosos! yo tuve que….." para lograr hacer lo que le trajo al baño para empezar. No hay agua, y por supuesto ¿papel? eso jamás. Las servilletas azules de material reciclado, que colocan en el mostrador son las que van a parar al baño, tapándolo. Mantenimiento? que es eso? úsese y luego deséchese. Asi usa el venezolano a su país. Solo lo quiere para descargarse. Eso y hacerlo en el monte es lo mismo. Cuando la visión de nuestro suelo patrio cambie, quizás, a lo mejor, tengamos entonces una nacion mas justa. Antes, ni en sueños.

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