El agua derramada

[soundcloud id=’119775662′]

 

  Los rostros están borrados, no se ven las caras. Esa curiosa ley que tenemos en el país que protege a los incursos en delitos para que la gente no los identifique. Los rostros están borrados pero no el resto del cuerpo. En la gráfica de El Universal aparece un atleta que brinca alto y tiene la habilidad, a pesar de tener una cartera trenzada al hombro, de patear con ambos pies la puerta de una santamaría. Se lee la palabra Electrolux, lo cual nos indica que allí adentro están los codiciados electrodomésticos. Al lado del atleta, otro también le cae a patadas con menos agilidad. Detrás de ellos, uno le cae a golpes al que le sigue en la cola, a lo mejor porque también quiere dar su  patada. Más allá un hombre descalzo, que supongo no se atrevería a dar patadas. Sólo hay hombres en la foto, hombres jóvenes. ¿Son compradores “fiebrudos”, como los definió Últimas Noticias? No creo que lleven mucho dinero para comprar en los bolsillos. No pareciera que después de ese acto de violencia para derribar una santamaría vayan a querer pagar por lo que encuentren adentro. La foto fue tomada en Puerto La Cruz.

  También hubo disturbios en Los Teques. Hubo disturbios en el centro del país. Hubo disturbios en el estado Zulia. El país, pues, se ha encendido. Así como el señor Maduro llamó el fin de semana a los “anaqueles vacíos” (detalle contradictorio, pareciera que esa es su meta: que los anaqueles siempre estén vacíos a como dé lugar), ahora está de manera absurda llamando a la calma. El diario Versión Final, en Maracaibo: “Maduro pidió calma a los compradores”. ¿Compradores? El diario Clarín, en la Victoria: “Maduro llama a la calma”. El Norte, en Barcelona, donde la primera página se ilustra con las turbas y los disturbios: “Calma pueblo”.

   ¡Ah, calma pueblo! Señor Maduro, ¿usted cree que es tan fácil una vez que suelta los demonios recogerlos? Es más fácil recoger el agua derramada.

  A todas estas, pareciera que la situación se va a complicar cada vez más. Teodoro Petkoff, hoy  en su editorial de Tal Cual, advierte que: “No con policías se va a resolver el problema económico. El gobierno es como los bomberos, parecen bomberos tratando de apagar un incendio echándole candela. No es con amenazas como se va a salir de esto”.

  Más o menos en esa misma tónica opina Jorge Roig, presidente de Fedecamaras.  Para él -gran titular en Notitarde-: “No hay economía que funcione con amenazas”. Esa es la situación que tenemos.

  Mientras, se espera para hoy la sesión de la Asamblea Nacional donde se le allanará la inmunidad a María Mercedes Aranguren, para poder juramentar al diputado Flores, el famoso diputado 99. ¿Todo esto para qué? Pues para lograr la Habilitante con la cual el señor Maduro terminará de ejercer su voluntad y, según lo que consideran los expertos, terminar de acabar con la economía del país.

  Ayer Francisco Faraco, cuando lo entrevistamos en el programa, fue muy claro: “El señor Maduro es un ignaro, no tiene idea de lo que está haciendo”. Y cuando le preguntamos por sus asesores, recordarán ustedes las palabras del economista: “Es que precisamente está rodeado de asesores que le aplauden todo para que se hunda. Sí, Maduro está rodeado de traidores”.

  Y mientras pareciera que se sacan los intestinos allí en el alto poder, el país todo va a la carraplana, cada día peor.

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Post recientes