Enfrentamiento – Soledad Morillo Belloso

Por: Soledad Morillo Belloso

Leyes. Aprobadas en primera o hasta en segunda discusión pormk9HMijk_400x400 incontestable mayoría en la Asamblea Nacional. Hechas para favorecer al país y sus ciudadanos. Uso los nombres con que han sido bautizadas por el pueblo de a pie. De propiedad de la Misión Vivienda. De cestaticket para los viejitos. De “hecho en Venezuela”. De limpieza del TSJ. De amnistía, paz y libertad. De emergencia de remedios. De emancipación del Banco Central. De desesperación alimentaria. De cómo hacer un referendo para que el pueblo decida. Vienen más. Todas son leyes propuestas por la bancada de oposición, esa que el país con millones de votos convirtió en mayoría indiscutible. Leyes sensatas rechazadas por la bancada gobiernera, que todo indica que no tiene el menor interés en ayudar al pueblo a salir del estado de calamidad en que estamos. El Presidente de la República, como marca la Constitución, las tiene que promulgar. Pero él, en un gesto impresentable que desdice de su alta investidura, las rebota. Las manda al Tribunal Supremo, específicamente a la Sala Constitucional, para que allá le hagan la maleva tarea de tacharlas de inconstitucionalidad. Total, a ese poco de neosifrinos y enchufados del régimen la crisis ni les va ni les viene. Ellos tienen los bolsillos gordos, hinchados de bolívares, dólares y euros.  Plata que tienen en Venezuela, hasta en entierros, y la mucha más que tienen en paraísos fiscales. A ellos, créanme, no les falta de nada, nadita de nada. Tienen para traerse de donde sea lo que quieran o necesiten para darse la gran vida. Si alguien en su familia enferma, cero rollo. Los medicamentos los importan del mismísimo Imperio; los pagan en dólares sin que se les mueva ni un pelo. Porque para ellos no hay angustia. Pura felicidad.

Pero el más tonto de los tontos es aquel que cree que gana la partida siempre trancando el juego. Como los poderosos no hacen una cola jamás de los jamases, no escuchan lo que el pueblo masculla. De allí su desprecio a la realidad. Algunos piensan que hay conformismo, desesperanza, inacción. Del silencio líbreme Dios, que de los gritos me libro yo. El pueblo está enfureciendo. No sólo por la escasez, el desabastecimiento, la pelazón, la falta de agua, los cortes eléctricos, el desempleo, el empleo indigno, la falta de medicinas, las colas, la incontrolable inseguridad y un infinito etcétera. Enfurece porque siente sobre su piel la quemadura de las mentiras. Sabe que al gobierno no le importa el sufrir del pueblo y le sabe a carato de parcha todo lo que está pasando. Lo único que hacen los apoltronados en el régimen es ir de templete en templete, de viaje en viaje, de rumba en rumba. Puro circo.

Esto no es un tema jurídico. Insisto. Es ético, moral, político. De derechos humanos. Esas leyes que el régimen bloquea son la posibilidad de salir del hueco en que este gobierno nos hundió. Y el régimen lo sabe. Este enfrentamiento, esta película horrenda se titula “El régimen vs el pueblo”. Eso queda claro cada vez que rechaza una ley que significa una solución a los dolores. La liguita, de tanto estirarla, upa, se rompe. Y, cuando se rompe, todo se suelta… hasta los demonios. El primer interesado en que se convoque y realice el referéndum revocatorio debería ser el Presidente Maduro. Oponerse es validar nuestras críticas.

Soledadmorillobelloso@gmail.com
@solmorillob

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Un comentario

  1. Cuando se trata de dialogar, El gobierno se posiciona no es un si rotundo, ni un rotundo no, sino un ni que si, ni que no, jugando a mantener El poder. Para resolver esta posicion paradojica, hay que recurrir a la ” virtud” es decir a la eficiencia, la energia politica y El espiritu enprendedor. Però aqui nos topamos con otra cuestion: El poder del gobierno se basa en no hacer nada, a no actuar todavia, a hacerlo mas adelante, en fin a retraso. El retraso como tattica domesticadora y como estrategia de poder.

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