Liberen a Maduro - Fernando Rodríguez

Liberen a Maduro – Fernando Rodríguez

Publicado en: El Nacional

Por: Fernando Rodríguez

Los Estados Unidos han decidido aumentar sus ataques a la Corte Penal internacional —ataques de viejo cuño— producto de la conciencia de la humanidad, después de la Segunda Guerra Mundial, que era capaz de traer el infierno a la tierra: holocaustos, genocidios, crímenes contra la humanidad… A decir verdad, la actuación de esta no ha sido demasiado lucida, en especial eficaz, pero para otra ocasión.

El delincuente planetario y polifacético de Trump, ha derrumbado con su mente enferma y su poder ilimitado en todos los ámbitos las leyes llamadas internacionales que, en el mismo espíritu de la CPI, pretenden evitar y, en el peor de los casos atenuar, la violencia entre los Estados que hacen vida en el planeta y sus eventuales querellas. Suspendidas estas, no queda sino la ley del más fuerte, la de la selva, es decir que los poderosos y, en especial, el más Poderoso, pueden hacer lo que les viene en gana o dicho en venezolano sublimado: lo que le salga de su recubierta testicular. No hay campo donde Trump no intervenga de manera salvaje y brutal, la ciencia más sofisticada, los tratados que pretenden proteger la salud del planeta y sus habitantes, las universidades, los migrantes, las razas, los aranceles caprichosos y criminales, delincuente con juicios en los tribunales gringos, cada día golpea más la Constitución y las leyes de su país y la soberanía de los otros, montador de fraudes, las guerras que prometió suprimir e hizo todo lo contrario (con el premio Nobel-Machado), el desprecio de la mínima lealtad con sus aliados, el fútbol… con el agravante que narciso, retrasado y mentiroso cambia a voluntad en la tarde los dictados de la mañana, lo que aumenta el evasivo carácter de forro de los testículos, más que de leyes de la selva que suelen ser fijas.

Hay truhanes en el poder que se entregan sin límites a sus caprichos y él se alía con los más siniestros. Bolsonaro y De La Espirella entre los últimos. Y se vuelve propagandista sin velos de sus campañas. Hay otros que tratan de encontrar una mediana y cortés sonrisa, como la OTAN; loco, pero con las claves mayores del armamentismo mundial. Pocos lo enfrentan, pero existe China, que lenta y temible va por el trono, y algunos desarrapados como afganos e iraníes, que fastidian y humillan.

Pero en todo esto tiene un papel fundamental nuestro pequeño país, oxidado por casi tres décadas de tiranía cruel. Es su modelo, a lo mejor su único triunfo glorioso (en un día, sin una baja) y no cesa de repetir, que hay una maravillosa relación con sus actuales mandatarios, productiva, que siempre priva ante todo, pero también política.

No puede haber muchos ejemplos que alcancen las aberraciones que tiene el pacto político con nuestro país. Se permite invadir Caracas una noche y atrapar a Nicolás y su señora, no solo porque son ilegítimos, sino porque son narcoterroristas. A los narcos pelados se los llevan las policías del mundo, hasta ahora, hasta ayer. Pero se deja prácticamente toda la tiranía en sus lugares de poder. Y la nueva presidenta es la vicepresidenta de Nicolás durante años, es decir, algo así como doblemente ilegítima.

Otros ejemplillos, es que el hermano de la dama, Jorge, supuesto cerebro y estratega del régimen, no solo sigue siendo presidente de la Asamblea, sino va a confeccionar en un pronto diálogo el futuro del país. O Diosdado Cabello, por cuya captura Estados Unidos ofrece decenas de millones y es el ministro más importante del gabinete.

Es decir ,que Maduro y su legítima esposa son los únicos responsables de la destrucción de este país, todo, con una corrupción posiblemente nunca vista en América latina, con las violaciones de los derechos humanos más flagrantes y constatados por las más responsables entidades internacionales, con ocho o nueve millones de hambrientos que salieron del país a buscar pan, con la demolición de la educación —universidades en primer plano—, la salud y hasta con el petróleo. Y con una actitud de pilluelos sin pensamiento, desafiando hasta el insulto al gran país del Norte. Bueno de toda esa masacre nacional solo son culpables Nicolás y Cilita.

Ahora vamos a algo así como reconciliarnos o algo parecido. Se enfrentará la poco existente oposición. La única visible es la de Machado que –dice hoy Rubio, su supuesto abogado— debería, quién sabe, participar. O sea que será de iguales; tiranos y demócratas. Masacradores y masacrados, bajo la dirección de orquesta de la Casa Blanca, Rubio al piano y habrá que borrar de la historia este período nefasto que nos jodió la vida y el país; alguien se ocupará en universidades intervenidas.

Ahora bien, a mí me parece, que sería terriblemente injusto que la pareja presidencial, encerrados en unas mazmorras en Nueva York, tuvieran que pagar por tanto plato roto en tantos siniestros años. Déjenlos salir y nos amaremos todos. ¿No es así más a tu gusto Donald?

 

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