Por: Alicia Freilich
María Corina Machado representa cabalmente al pueblo venezolano victimizado por el chavismo criminal durante tres décadas y a su retorno de diez meses en exilio provechoso por lo aprendido en el hábil manejo del arte diplomático, evidente en su primera rueda de prensa,puede ingresar a cualquier mesa de acuerdos que facilite transiciones hacia la democracia constitucional de 1961.Pero hay condiciones radicales no negociable para esa posibilidad, son las llamadas universalmente líneas rojas que pueden anular todo esfuerzo.
La Historia política del siglo XX revela que Alemania devastada con toda la Europa lesionada tras la Segunda Guerra Mundial expulsaron física,moral y espiritualmente al Nacionalsocialista Obrero Alemán (Partido Nazi) y apoyaron medidas para la captura de su dirigencia donde estuvieran sus cabecillas a fin de someterlos con rigor al obligatorio sistema judicial que determinó su culpabilidad o inocencia,de allí el más famoso de todos los juicios ocurrido en Nurenberg y luego el de Eichmann en Jerusalem.
Para la Sudáfrica del Apartheid de los blancos “afrikáners” segregadores de los nativos negros desde el colonialismo y durante siglos, tras multiples intentos , inútiles declaraciones y condenas verbales, las democracias occidentales para el momento determinaron la resolución de la ONU en 1992 a fin de aplicar un boicot comercial casi planetario de productos sudafricanos,así se consiguió la abolición de aquel sistema esclavista y fue necesario otorgarles varias horas bien marcadas para que liberaran a Mandela y de inmediato comenzaran los preparativos para efectuar elecciones limpias.
La Polonia sometida a Rusia el sindicato Solidaridad a la cabeza Lech Walesa (1980)organizó una huelga general de todos sus perseguidos afiliados , para rechazar medidas que aumentaban el costo de los alimentos básicos y retaron a los ejércitos sovieticos con sus peticiones salariales, paralizaron a todos los astilleros y puertos hasta lograr su triunfo.Ese fue el pórtico del Muro de Berlin derribado en 1989-
Para el caso venezolano si a MCM y su partido Vente se le les invita y permiten su integración a la mesa impuesta por el mandato tutelador estadounidense con el visto bueno del interinato mafioso es de esperar que condicionen su presencia solamente si se excluye de toda negociación a cualquier representante militar o civil de los centenares que violando la Constitución primaria ejercieron cargos ilegales con represión militar y policial pues de lo contrario por los repetidos antecedentes,no hay una minima garantía de que sus firmas cumplan con lo allí pactado.Son la secta de los adoctrinados desde su infancia en meriendas donde la piñata a romper con golpes era el presidente Carlos Andres Pérez, nunca expresaron arrepentimiento por las matanzas de pacíficos manifestantes en los años 14 y 17 entre otros episodios macabros.Tampoco la mandataria interina ha explicado bajo juramento que contenían las cuarenta cajas que depositó clandestinamente en Espàña violando prohibiciones internacionales.
De los citados ejemplos proviene la urgente solicitud de la magistrada emérita Dra Blanca Rosa Mármol de León que convoca a una huelga general indefinida de todos los gremios petroleros venezolanos para eliminar los pactos inconsultos sobre el destino de su principal riqueza mineral , evento que secundado por la población general otorga la única manera de resguardar asi sea por un tiempo medianamente largo, el regreso del militarismo delictivo que arruinó al país y sigue reprimiendo a la oposición en los militares y civiles aún presos y torturados de múltiples aberrantes modos en las mazmorras del régimen.Condicionar su liberación absoluta luce como la premisa para que MCM y el pueblo en ella representado, se integre a cualquier mesa transicional porque lo contrario será peor de lo mismo, en vez de expulsar a este sector parasitario lo consolidan como clase social inmune.
Paralizar al país sin Fedecámaras y filiales no importa pues aliados al régimen nunca secundaron esta solución, que de paso evitaría una popular explosión a estallar de repente por el hambre y otros sufrimientos,entonces se requiere activar con urgencia las básicas líneas rojas aquí apenas esbozadas. El escaso poder de los torturadores quedó en amenazas de usar el armamento aún en sus ya ensangrentadas manos, el gran poder opositor radica en la invencible fuerza gigantesca de las oposiciones unidas.
Llegó la hora venezolana de cambiar conductas equivocadas y admitir que se cometieron repetidos graves errores en El país del disimulo como lo definió el dramaturgo José Ignacio Cabrujas en una de sus valientes crónicas, solo así puede comenzar con pie firme el desafiante proceso transicional hasta alcanzar la responsable libertad legal. ”Vacilar es perdernos” gritó el auténtico Simón Bolivar en uno de sus momentos más dolorosamente críticos.

