Luis Aparicio llega a 92 años como una de las leyendas del béisbol venezolano y único criollo en el Salón de la Fama
Publicado en: El Extrabase
Por: Mari Montes
Hoy cumple 92 años Luis Ernesto Aparicio Montiel. Es el más longevo de los inmortales miembros del Salón de la Fama.
En la historia del béisbol hay jugadores que han brillado y hay otros que han cambiado el juego para siempre; Aparicio hizo ambas cosas.
Luis Aparicio fue velocidad, cuando la velocidad no era moda. Fue defensa, cuando la defensa no siempre se aplaudía. Fue inteligencia, instinto y elegancia en una posición que él redefinió. Lo dice su placa en Cooperstown.
Durante nueve años seguidos lideró la Liga Americana en bases robadas, algo que nadie había hecho antes y que nadie ha vuelto a hacer.
Ganó nueve Guantes de Oro, fue el Novato del Año y tiene un anillo de campeón de Serie Mundial, que ganó en 1966 con los Orioles.
Y en 1984 se convirtió en el primer —y aún único— venezolano en el Salón de la Fama de Cooperstown.
Con Luis Aparicio los números no alcanzan. Aparicio no solo jugaba shortstop… Aparicio era el shortstop.
Bill Veeck lo dijo mejor que nadie: “Luis Aparicio hace jugadas que yo sé que son imposibles… y sin embargo las hace casi todos los días.”
Y eso era exactamente lo que provocaba: asombro cotidiano.
Para Venezuela, fue mucho más que un pelotero.
Don Luis cargó un país entero sobre sus hombros en las Grandes Ligas.
Siguió abriendo puertas para que después llegaran muchos.
Él convirtió un sueño colectivo en algo posible.
Cada roletazo que cortaba, cada base que robaba, cada doble play que iniciaba, iba diciendo en silencio: sí se puede.
Hoy, a sus 92 años, no celebramos solo su vida, celebramos una forma de jugar, una manera de entender el béisbol.
Celebramos y honramos una huella que no se borra.
Porque hay leyendas que se recuerdan… y hay otras que siguen vivas en cada juego.
Luis Aparicio es una de ellas.
¡Feliz cumpleaños, don Luis!






