Más de Generales

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   El caso Aponte sigue dando qué hablar.

  Es apenas, dicen muchos, la punta del iceberg y a cien años del Titanic la referencia no está demás. Es demasiado el estremecimiento que supone el caso Aponte.

  Teodoro Petkoff ya decía ayer en su programa: “este es el escándalo de la década”.

  Todavía hay muchas preguntas en el aire, una de ellas, la fundamental es ¿por qué después de tantos años haciéndose de la vista gorda, y cometiendo todos los delitos que luego confesó haber cometido, Aponte cae en desgracia? ¿Cuál fue el detonante que le hizo caer en desgracia?

  Ayer el veterano periodista  y por lo general muy bien informado Manuel Malaver, apuntó en esa dirección:

  “¿Por qué desertó Aponte Aponte?” Escribía ayer Manuel Malaver. Ya el primer párrafo es muy fuerte:  Creo que si el capitán y exgobernador de Apure, Jesús Aguilarte Gámez, no hubiera sido objeto de un atentado en Maracay el 24 de marzo pasado que le costó la vida 9 días después, el coronel de la GN y exmagistrado del TSJ, Eladio Aponte Aponte, se habría tomado las cosas con calma, negociado su salida sin traumas del máximo tribunal, y quien sabe si hasta solicitado un nombramiento de embajador u otro cargo en la administración de justicia nacional o global.

  La operación de sicariato que dió cuenta de la vida de Aguilarte Gámez, sin embargo, era otra cosa; revelaba que los ajustes de cuentas se habían desatado entre las mafias de narcotraficantes que desde hacía tiempo infestaban al Ejército y la GN, y que cualquiera que no tuviera su curriculum y cifras en orden, podía ser asesinado en su casa, en la calle, en una carretera o un restaurant.

  De manera pues, que para el periodista Malaver, en el fondo es un problema de narcotráfico.

  Empiezan a encajar las piezas del rompecabezas. Recordemos Aponte Aponte acusa al General Cliver Alcalá Cordones, nada menos que de ser el Zar de la droga en Venezuela, y se va. Es preocupante, alarmante por decir lo menos, que en menos de un mes, altos oficiales en retiro, con posiciones prominentes dentro del régimen, muy cercanos al Presidente Hugo Chávez, hayan sido asesinados por sicarios. El caso del  Ex Gobernador de Apure y el caso del General Moreno en Anzoátegui.

  El diario El Nacional, hoy en su editorial bajo el título “Generales en la mira” destaca: No es normal para los venezolanos que maten en un restaurante de comida rápida al general Aguilarte, que fue de confianza de Chávez y que llevaba una vida ostentosa más allá de su sueldo como oficial. También fue gobernador de Apure, el estado por excelencia para las pistas de aterrizaje del narcotráfico. Al parecer, por la forma en que actuaron, lo mataron unos sicarios. Esa versión ha sido respaldada de alguna manera por el propio gobernador de Aragua, el ex ministro de finanzas Isea. Sus razones tendrá.

  Pero ahora surge otra sorpresa. Ayer AP enviaba al exterior un despacho en el cual se detalla la muerte del general retirado del Ejército Wilmer Moreno en Barcelona, Anzoátegui…”

  ¿Qué hay detrás de todo esto?.

  Preguntan en el editorial de El Nacional: “¿Lo mataron para que no hablara? ¿A quién le convenía su muerte?”

  Son dos casos de militares muy sospechosos.

  Todo esto en medio de esta situación tan cruda, llena de incertidumbre. El Presidente fuera. Rumores que van, rumores que vienen. Recordemos lo que planteó el Presidente antes de irse, en aquel discurso tan inconexo en el Balcón del Pueblo: la creación de un Comando Anti-golpe.

  El editorial de hoy  de Tal Cual, con la firma de Fernando Rodríguez, llama la atención sobre todo esto, leemos: …¿Qué se quiere decir con un Comando Anti-golpe, por ejemplo? Viniendo éste de quienes se ufanan, sin recato, de que los únicos que pudiesen dar ese golpe, los cuarteles, son descaradamente chavistas. O esa premisa es definitivamente falsa, quién quita, o ese amenazante pecado de lesa constitución es la manera, la más brutal y seguramente sangrienta, de remediar lo que resulta irremediable después de tantos cataclismos y, ahora, tantos temores al futuro: a ese pacífico candidato que anda de casa en casa augurando días más claros.

  ¿Qué pasa con estos generales? ¿Qué hay detrás de todo esto, de estas muertes, de estos asesinatos, de sicarios, de las denuncias de Aponte Aponte? ¿Son estos los que van a dar el golpe?

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Un comentario

  1. Dios proteja a Capriles y a su gente. Porque de ganar las elecciones, como esperamos y deseamos, a cierta gente no le va a gustar que les quiten su imperio de cocaína y otras sustancias que tantos millones de $$$ dan…

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