Par de bofetadas y otros golpes

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Comencemos por el funeral de Mandela. Han ido varios dignatarios latinoamericanos y dignatarios de todo el mundo. Nicolás Maduro ha dicho que asistirá, tiene todo su derecho a asistir, solo que hay un pequeño detalle: que el Presidente de un país donde está preso y sometido a torturas alguien como el comisario Iván Simonovis y demás presos políticos, asista al entierro de un dignatario que pasó 27 años de su vida como preso político, es de un cinismo total. Es una soberana bofetada a los Derechos Humanos, cuyo día internacional, por cierto, se conmemora hoy.

Lo otro que queremos comentar del señor Maduro es la designación del señor Ernesto Villegas como Ministro para transformar a Caracas. Esto es el mayor irrespeto posible a la voluntad popular. Ya antes lo habían hecho con Jaua y la Corporación de Miranda, y lo hicieron en el Táchira también. Es el irrespeto mayor a la voluntad popular porque la voluntad popular no quiso al señor Villegas, votó de nuevo por el señor Ledezma. Y al votar y ratificar a Ledezma, se está pidiendo que se respete esa estructura, que viene de la descentralización, de tener una Alcaldía Metropolitana para la Gran Caracas y luego los diversos municipios que la integran. Si el señor Villegas es derrotado y en menos de 24 horas se le premia con el Ministerio para Transformar a Caracas, ¿qué se está haciendo? Se le está dando una bofetada a la voluntad popular.

Y así, de bofetada en bofetada, vamos. Pero la más sonora  de todas es la que le han dejado al desangelado Vicepresidente de la República, el joven Arreaza. Mientras los expertos políticos se dedican a escudriñar quién ganó y de qué manera ganó, Arreaza, con voz bajita, dice sencillamente: “Hay que debatir el precio de la gasolina. Hay que dar grandes debates en Venezuela, hay que dar debates, por ejemplo, sobre lo fiscal, sobre el precio de la gasolina”.

En el diario El Universal leo lo siguiente: Los analistas estiman que la ausencia de elecciones hasta el 2015 y el resultado electoral de este domingo proveen piso para asumir el costo político de decisiones impopulares como la devaluación de la moneda. Bank of American contempla que el tipo de cambio oficial saltará desde 6,30 hasta 11 bolívares por dólar. El escenario de Barclays contempla una devaluación donde el tipo de cambio oficial se deslizará hasta 12,5 bolívares por dólar en los próximos 60 días.

Será, señores -como se decía antes con mucha ironía-, ¿qué ahora es que viene lo bueno? No. Ahora es que viene lo duro.

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