Alicia Freilich

Paz y jazz – Alicia Freilich

Por: Alicia Freilich

Cada  30 de Abril se conmemora el Día  Mundial del Jazz proclamado por la UNESCO el  2011 para señalar que es el género musical prevalente en el siglo XX y los por venir  porque  su génesis  y desarrollo conllevan liberación individual y social, diálogo,convivencia y entendimiento.Este año fue  terapéutico receso  más  necesario frente a tantas guerras  que sacrifican a numerosas  poblaciones civiles  desarmadas.  Convierten al   espectador en  testigo  impotente, desesperado hasta el hartazgo por  las  macabras acciones  de la política local y mundial.Los   actuales imperios refuerzan su vocación de repartirse el globo terráqueo al costo de masacres,  genocidios y otros crímenes de lesa humanidad.

Con motivo del 70 cumpleaños de Jackes Braunstein,en 1972 la Unión Israelita de Caracas le rindió un homenaje en su sede , muy gratificante para el celebrado y su  numeroso público  asistente  que   disfrutó la actuación de  varios compositores, instrumentistas y cantantes venezolanos durante  aquella imborrable  tarde-noche.

JB , como lo llamaron  en confianza sus admiradores( Rumania 1931-Venezuela  2009) me concedió  el privilegio de acceder a  entrevistarlo  para la preproducción del  evento  a fin de  precisar datos sobre su biografia íntima o más personal  pues la  profesional como titulado y   docente universitario, economista, publicista.  empresario y divulgador del jazz  su  labor  era conocida,compartida y  respetada  por los adictos  mundiales de un arte  analizado  a fondo  por  el musicólogo  venezolano Federico Pacanins  en su libro Jazzofilia  cuya  primera edición es de 1996.

El  momento  más revelador de aquella larga  conversa fue cuando  de repente sus lágrimas acompañaron  la narración  al  detallar  el modo como su familia con  varias, se ocultaron en un sótano  porque  Hitler invadió  a su país natal. Fue como tantos  miles , un adolescente condenado a  cuatro años a  prisión pero en su caso con buena suerte, comparada con el fatal  destino de las Ana Frank de múltiples credos, porque el contacto único  con el exterior desde  aparatos onda corta  radiaban música estadounidense, en especial mucho jazz  en mitad de  sus emisiones clandestinas. Así conocieron  la liberación de Auschwitz, Enero  del 45, gritada sobre el himno nacional rumano y  música  jazz e a da durante  varios días.

Poco antes de asumir el poder la revolución chavista, de repente viajó a EEUU y  a su regreso pretextó que fue  para visitar a sus hijas allí radicadas pero en verdad, confesó,  lo hizo de urgencia al prever que  ganarían las elecciones, eso implicaba  con seguridad el cierre de la emisora Jazz 95.5 donde por 55 años  concluía su  prestigioso  programa semanal  En idioma del jazz,  dominical y nocturno, con la frase que titula esta nota.

Aquel  aterrador pero   salvador escondite se incrustó  en su inconsciente  como  aviso y  alarma  frente  de  toda acción totalitaria. En efecto, la excelente  emisora fue clausurada y el oficialismo lo  justificó, para variar,  como venta al mejor postor.

. Es que el jazz, en todas sus versiones modernas  desde  protesta contra la segregación de los negros en Estados Unidos, es ritual  libertario , canto de aves libres y lamento de  enjauladas, canción de cuna, pasando por sucesivas  etapas  experimentales y reinventándose  a diario , contiene  a la vez rezo litúrgico  y  pulsión erótica, algo así como un  bolero internacional. Permite que de un compás o frase melódica se transforme en  amorosa confesión, concierto clásico,reclamo contra toda esclavitud o   escándalo sonoro donde  cada intérprete tiene la  libertad de improvisar a su manera  liberado de permisos,amenazas, prohibicones, consignas nacionalistas,religiosas ,raciales   y otros vicios que marcan la historia de la música  enlazada  al quehacer político.No fue casualidad que el nazismo ligara con la ancestral belicista mitología germana desde la obra musical de Richard Wagner.Tampoco fue milagro que el jazz incorporara la música Klezmer,el folklorico género judeo-europeo impregnado de alegría melancólica. Y bautizara como   “Onda Nueva”  la obra renovadora  de Aldemaro Romero.

El oído entrenado para  gozar el  jazz, automáticamente sabe sentir, convivir,evocar,inventar y producir otros géneros.Carece de límites creadores  pero siempre regresa al concepto inicial que lo inspira .En su esencia   se opone  por  instinto  defensivo  individual y masivo  al destructivo Tánatos  así llamado por los  griegos y  revisado analiticamente  por  Sigmund Freud  para  bloquear los agresivos  ruidos marciales. Nada que ver con  brincos  narcorevolucionarios.

El jazz es pacifica resonancia de, para,por, hacia la libertad.

 

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Post recientes