Entrevista a Edmundo González Urrutia

El día de hoy, les comparto la entrevista que le realicé en mi programa de radio a Edmundo González Urrutia, candidato presidencial de la opositora Plataforma Unitaria de Venezuela.

 

CMR: Sobre todo el honor de que nos hayas concedido la primera entrevista.

Edmundo, mi primera pregunta. Todo ha sido muy cambiante. Estamos en tiempos un tanto pantanosos, ¿verdad? La incertidumbre es la marca.

Ayer, eran las cuatro de la tarde, las cinco de la tarde, y más de uno asumía que tu candidatura se había convertido en humo por las múltiples trabas, desde el CNE o desde el TSJ. No fue así afortunadamente, y eres ahora el candidato de tres partidos.

¿Qué ocurrió en esas horas del día de ayer? A tu entender, ¿por qué se ha despejado el camino para tu candidatura?

 

EGU: Importante César Miguel, no es que sea el candidato de tres organizaciones políticas muy importantes, sino que se perciba como la candidatura de la transición, la candidatura de la mayoría de los venezolanos que aspiramos un cambio, la candidatura de todos los que queremos lo mejor para el país.

Si uno lee los programas que se han elaborado en esta campaña, el nivel de destrucción en que se encuentran las instituciones, la economía del país, la moneda, la salud. Es un trabajo titánico el que tenemos por delante. Y por eso es una tarea y una responsabilidad inmensa la que han puesto sobre mis hombros. Y la interpreto no como una tarea personal hacia mí, sino que esta es una tarea que vamos a desarrollar con todo un equipo y con todo un país que aspira a un cambio y que la situación mejore para todos. Un país donde nadie pueda ser perseguido, como decían anoche, perseguidos por sus ideas. Un país donde podamos construir una economía sana y robusta. Que volvamos a ser el país confiable en materia petrolera, el país confiable como suplidor de materias importantes.

Así que ese es el tamaño de la responsabilidad que tenemos encima. No es nada fácil. Y, como tú dices, poner en una misma línea a 8 – 10 organizaciones que vienen de distintos orígenes, pero que han tomado la decisión de marchar juntos por el bien del país.

 

CMR: De ser electo presidente y de asumir la presidencia en el año 2025, ¿cuáles serían las primeras acciones, Edmundo?

 

EGU: Mira, nosotros tenemos ya varios trabajos realizados. Ahí están las acciones que se van a cometer en temas de institucionalidad, de la liberación de los presos políticos, de la estabilización de la economía, de la recuperación de la moneda, de la estabilidad económica, de la promoción de las inversiones. En fin, es todo un abanico de trabajo que tenemos por delante y que no nos van a dejar descansar. Aquí vamos a estar todos unidos trabajando por la recuperación del país. La reconstrucción y la recuperación de la democracia es una empresa muy seria que requiere del esfuerzo y el conjunto de todas las fuerzas políticas.

 

CMR: Para la fecha electoral, tienes muy poco tiempo para hacer una campaña. Y si en efecto resultas presidente electo el 28 de julio, el tiempo que transcurre para que tomes posesión va a ser entonces muy largo.

Me gustaría tu opinión sobre esos dos lapsos de tiempo. Comencemos con la campaña electoral.

 

EGU: Sí, son dos lapsos de tiempo: uno muy corto y otro muy, pero muy largo. Y, en términos de lo que acabas de decir, muy peligrosos. Faltan 95 días, para ser exactos, en esta primera fase en la que aspiramos, por supuesto, obtener la victoria.

Por cierto, la victoria me trae lo que te decía esta mañana por radio, el recuerdo de nuestras familias que se conocen de esa época. Pero el tamaño de la responsabilidad que viene después, en los meses de alta, la transmisión del gobierno en el mes de enero del 2025, es muy largo. Así como el primero es muy corto, este segundo es muy largo. Y allí habrá que hacer gana de mucha mano izquierda para poder entendernos. Y, como lo hemos dicho siempre, aquí lo que estamos buscando es la reconciliación de los venezolanos. Ya es hora de parar la diatriba en la confrontación entre los venezolanos. Una vez que se obtengan los resultados electorales, que nosotros confiamos que van a ser favorables a María

Corina Machado, viene la etapa del reencuentro, de la reconciliación, de la parada de los enfrentamientos, las confrontaciones y el lenguaje de confrontación. Ya ha sido demasiado larga esta etapa, así que lo que viene tendrá que ser completamente distinto. Y yo no descarto que en ese lapso pueda haber una negociación con el gobierno algo más natural y normal.

 

CMR: En tu mensaje de anoche, hablas de tu experiencia profesional y dices que tienes las herramientas para poderte manejar y manejar las crisis, así como esta incómoda situación que tenemos por delante. El período largo que viene, sin duda, es peligroso. Pero eres diplomático de formación, fuiste embajador tanto de Carlos Andrés Pérez como de Rafael Caldera, como de Hugo Chávez en su comienzo, ¿esas herramientas se las puedes explicar a quienes no te conocen?

 

EGU: Yo estoy convencido de que la institucionalización del país, refiriéndonos a la política interior y al servicio exterior como el brazo ejecutor de esa política, debe respetarse. Yo ingresé a comienzos de la década de los 70’s, en el primer gobierno de Rafael Caldera. Y allí serví con todos y cada uno de los gobiernos desde 1970: con Caldera, con el presidente Lusinchi no porque estuve en el interior, pero estuve también con el presidente Pérez y específicamente con Reinaldo Figueredo en su gabinete. También trabajé con Armando Durán, con Humberto Calderón Berti, y con todos los dirigentes que pasaron por la cancillería. Y allí es donde yo te digo: uno trabaja para el Estado. Uno se refiere a las líneas más extra de la política exterior del Estado venezolano, y no necesariamente de una parcialidad política.

 

CMR: Hay algo que yo oigo con mucho beneplácito como hombre de mi generación, como venezolano de mi generación. Y es que hablas del Estado. Parece que se nos olvidó que existe un Estado venezolano. Nos acostumbramos a que no existe un “Estado venezolano” porque lo que existe es mi partido, mis enemigos y mis partidarios. Cuando hablas de la Unidad, me gustaría que definieras esa unidad, no sólo en los términos de los partidos en la oposición, sino en función del país. Ayer, en tu mensaje, hablabas de la unidad de todos los venezolanos. De hecho, creo que es el primer mensaje de un político a la nación, donde no se habló en contra de nadie.

¿Cuál es esa unidad que te va a respaldar y que vas a procurar Edmundo?

 

EGU: Es que de eso se trata, César Miguel, cuando yo te hablo de la unidad. Yo estoy aquí en este momento en la casa de un partido político, y allí están reunidos ocho o nueve organizaciones visibles, con distintas orientaciones ideológicas. Y me invitaron para escuchar los planteamientos que me iban a hacer y las observaciones que yo traía. Y me entusiasma ver cómo están trabajando, cómo han venido trabajando todos juntos. Ya hay un candidato y todos están respaldándole, y todos están preparados para ir a la campaña en Guárico, que van a la semana siguiente a Maracaibo, y que van a terminar en Barquisimeto. Bueno, de eso se trata. De que el país refleje la unidad de todos los venezolanos, de todos los venezolanos que piensen distinto, no necesariamente los que tengan la misma visión que tenga uno.

 

CMR: Como experto en relaciones internacionales, fue muy significativa, llamativa, la postura que tuvieron los aliados naturales del señor Maduro: Gustavo Petro, presidente de Colombia, y Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil. De hecho, Lula celebró que hubiese un consenso en torno a tu nombre.

¿Qué tanto pudieron influir esas posturas en lo que ha ocurrido con tu candidatura y cómo vas a manejar ese tipo de relaciones, Edmundo?

 

EGU: Mira, yo no puedo asegurarlo, pero tengo la impresión de que esos gobiernos de Colombia y de Brasil – y no dudo que hayan otros -, hayan podido transmitirle al presidente Maduro la inquietud que hay en la comunidad internacional porque se respeten los resultados de unas elecciones muy juzgadas, que todo el mundo sabe por dónde van a ir, y que aquí tiene que haber impacto de gobernabilidad para que la democracia venezolana se sustente sobre los resultados de estas elecciones del próximo 28 de julio. Eso es fundamental.

Yo te decía que he servido con varios presidentes. Cuando asumió el presidente Chávez, yo estaba de embajador en Buenos Aires y había sido nombrado pocos meses antes por el presidente Caldera. Y bueno, a mí me respetaron mis cargos y yo salí en el 2002. Pasé tres años y medio siendo embajador del presidente Chávez, así como anteriormente había sido embajador del presidente Pérez de la Argelia, y como había sido Director General de Política Internacional del presidente Caldera en los años noventa.

O sea, aquí la política exterior tiene que ser una política de Estado. Una política de Estado donde se respeten los valores y principios fundamentales establecidos en la Constitución. Y esa es la guía, ese es el plan de gobierno. Lo que está establecido en la Constitución, porque allí se habla de soberanía, de integración, de derechos humanos, de respeto por la no injerencia. En fin, todas las ideas fundamentales están allí en ese pacto, el pacto nacional, que se llama la Constitución.

 

CMR: En la reunión que tuvieron Lula y Petro en Bogotá, el presidente colombiano llama a una suerte de referendo y hacen un llamado, para que no sólo se respete el resultado electoral, sino para que se respete incluso la vida del perdedor. Me gustaría, ya en tu condición de candidato de la Unidad para el 28 de julio, una reflexión al respecto.

¿Por qué estos dos presidentes hacen una afirmación como esa? ¿Qué temen?

 

EGU: Bueno, en una sociedad que ha estado polarizada, sometida a una conflictividad durante varios años, donde no ha sido precisamente la normalidad la que ha reinado, no extraño pensar que tengan temores, porque aquí ocurran desbordes y ocurran circunstancias que hagan exigir garantías sobre la seguridad personal de la dirigencia política, del dirigente político triunfador en esa edición. No es natural. Seguro que en todas partes del mundo los presidentes tienen sus medidas de protección, pero no es natural que los dirigentes nacionales tengan que andar siempre con la mayor protección, temiendo que pueda haber una agresión contra la personalidad.

Esa conflictividad, esa agresión permanente, que no necesariamente es física, porque esa agresión también viene verbal. Y tú ves los enfrentamientos verbales que hay a diario en la radio y en la televisión, contra los líderes políticos. Entonces, ese es el tipo de página que tenemos que pasar, que debemos dejar atrás, que ya no vamos a tener una confrontación permanente y una diatriba política, sino que nos vamos a dedicar a la reconstrucción de Venezuela.

 

CMR: Hemos hablado de los presidentes de dos de nuestros países fronterizos: Colombia y Brasil. Pero tenemos el caso de la otra frontera, la frontera con Guyana. Me gustaría oír tu opinión al respecto. ¿Qué hacer con el territorio Esequibo?

 

EGU: Mira, la solución del conflicto territorial con la Guyana Esequiba es de larguísima data. Y eso tiene su marco político, jurídico e histórico, que es el Acuerdo de Ginebra de 1966. Ése es el espacio natural para la búsqueda de una solución pacífica a la controversia. El acuerdo de Ginebra, la negociación bilateral, y reflejar todo lo que ha sido la construcción de una institucionalidad, que no es poca y que hemos construido a lo largo de varias décadas.

 

CMR: Hemos tenido 25 años de una manera de gobernar que ha acabado con la institucionalidad del país. En el país ni siquiera la institución del semáforo se respeta. El delito ha permeado a todos los niveles, y hemos tenido niveles de corrupción inmensos, tan inmensos que han sorprendido a los propios gobernantes, y nos remitimos al caso reciente del PDVSA-Cripto.

¿Qué hacer cuando se encuentra un país desmoronado, desbaratado institucionalmente?

 

EGU: Allí es donde la palabra clave es la reconstrucción a partir de la transición que tiene que darse de un gobierno que ha permanecido 25 años más en el poder y que ha generado buena parte, sino toda la crisis que vivimos. La transición y la unidad, ésos son los elementos que nosotros tenemos que tener muy presentes para solucionar la crisis de gobernabilidad. Crisis que ya traspasa la frontera. No te creas que son de gratis las expresiones del presidente Lula cuando mostraba su complacencia porque las fuerzas políticas opositoras en Venezuela hubiesen llegado a un acuerdo. Lo decía con una gran satisfacción y como un alivio de tensiones que podrían generarse. Y algo parecido ocurre con Colombia. El presidente Petro, no es extraño que en su último viaje a Venezuela, le haya planteado al presidente Maduro la necesidad de conseguir una pacificación, una normalización, de la situación política en Venezuela, respetando los resultados de unos comicios que están ya obligados para el 28 de julio.

 

CMR: Entre las críticas y observaciones que se le hacen a tu candidatura es que eres desconocido para el país nacional. Vamos a aprovechar un poquito de lo que nos queda para que te conozcan un poco más.

Uno conoce a la gente por su manera de reaccionar, por su personalidad. Has sido un hombre, para los que te conocemos desde hace tanto, modesto, sencillo, con los pies en la tierra y sumamente sensato, que es una virtud que se ha perdido en la Venezuela de hoy, sobre todo en la Venezuela política: la sensatez. A ti te convocan en un momento para que defiendas el puesto de la tarjeta de la MUD, y te designan un término que yo nunca había oído, como “candidato tapa”.

¿Por qué aceptaste ser el candidato tapa? ¿Qué ocurrió después para que te convirtieras, no en candidato tapa, sino en candidato ya propiamente dicho y definitivo? ¿Cómo fue ese proceso para el ciudadano Edmundo González Urrutia?

 

EGU: Me comentaban los dirigentes políticos con quienes estaba reunido ahorita que esa decisión se tomó luego de una larga discusión en donde surgieron varios nombres, todos muy valiosos, y que al final se decantaron por el mío. Ese término de candidato tapa en realidad yo no sé de dónde surge, pero ahora ya no es solamente tapa sino un frasco completo, porque de eso se trata: de representar la unidad de los venezolanos, de representar la identidad de los venezolanos, de representar los intereses de la nación venezolana. Todo esto para que podamos emprender nuestro camino de la reconstrucción. Y yo aquí quiero hacer el énfasis en la reconstrucción del país con base en la unidad y en una transición de las principales fuerzas políticas y sociales del país.

 

CMR: Edmundo, preséntate ante el país, ¿quién eres tú?

 

EGU: Bueno, no es fácil hablar de uno en primera persona, pero yo represento lo que fue la Venezuela democrática de los años de la república civil. Yo nací y viví en La Victoria por 16 años. Hijo de una familia modesta, sin bienes de fortuna. Mi padre, cuando empecé a estudiar en la universidad, me decía: “caramba, ¿tú te vas a meter a estudiar esto? Pero si es una carrera para ricos”, precisamente porque ésa es la imagen que se tenía en ese tiempo.

Yo estudié en un colegio público mi primaria. Por cierto, mis maestras de quinto y sexto grado fueron mi madre y una tía. Fui al liceo público, donde estudié la secundaria y me gradué de bachiller. Hasta 1965, que me vine a Caracas a raíz del fallecimiento de mi padre. Estudié en la Universidad

Central de Venezuela, ingresé al servicio exterior en el año 1971 por concurso de oposición, hice mi Postgrado en Relaciones Internacionales en una universidad en los Estados Unidos, en American University, con fondos cubiertos por el Ministerio de Relaciones Exteriores, es decir, por el Estado de Venezuela. O sea, mi formación básicamente es netamente en el servicio público. Y así ha sido. Y allí estuve por 30 años al servicio del Estado venezolano, no de ninguna parcialidad política.

Yo recuerdo que, en algún momento, le decían al canciller Figueredo que se había rodeado de un equipo de directores que tenían una orientación ideológica distinta a la del gobierno. Y eso, a mi juicio, lo que habla bien es de la amplitud con la que este ministro, Felipe Figueredo, mantenía la política exterior de Venezuela, donde lo que se debe de respetar son las orientaciones, los principios y los objetivos básicos de la política exterior. Yo ingresé con el gobierno del presidente de la Caldera en el primer año, serví con el gobierno del presidente Lusinchi, estuve durante los dos períodos del presidente Pérez (en Washington en el primer año, y en Argelia como embajador en su segundo mandato). Y estuve también con el presidente Caldera, como Director General de Política Internacional los cuatro años de su gobierno, y al final me designó embajador en Argentina.

 

CMR: Una última pregunta, Edmundo.

¿Te sientes capacitado para la inmensa responsabilidad que te han puesto? ¿Estás a la altura del compromiso? ¿No es como muy grande esto? ¿No tienes miedo, nervios? ¿Cómo te sientes ahora?

 

EGU: Me siento tranquilo. Estoy seguro de la inmensa responsabilidad que tenemos por delante, pero admiro llevarla a buen puerto con el concurso de todos los venezolanos. Porque esto no es un problema mío solamente, esto es un tema que tenemos que hacer juntos, un trabajo en unidad para cumplir con lo que aspira la sociedad venezolana. Que es un país mejor, un país donde se respeten los derechos humanos, un país sin exiliados políticos, un país con una economía próspera y con unos servicios de salud y de estructura a la altura de los nuevos tiempos.

 

CMR: Edmundo, te agradezco inmensamente que nos hayas atendido en la mañana de hoy. Te agradezco el honor de concederme la primera entrevista. Y, como venezolano, por el bien de todos, le deseo el mayor de los éxitos. Cuenta con todos los venezolanos de bien.

 

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