<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Desde el exterior - César Miguel Rondón</title>
	<atom:link href="https://cesarmiguelrondon.com/secciones/opinion/desde-el-exterior/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://cesarmiguelrondon.com/secciones/opinion/desde-el-exterior/</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Mon, 19 Oct 2026 03:11:29 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.10</generator>

<image>
	<url>https://cesarmiguelrondon.com/wp-content/uploads/2022/09/Group-118.svg</url>
	<title>Desde el exterior - César Miguel Rondón</title>
	<link>https://cesarmiguelrondon.com/secciones/opinion/desde-el-exterior/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>La traición de Trump &#8211; Fernando Mires</title>
		<link>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/la-traicion-de-trump-fernando-mires/</link>
					<comments>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/la-traicion-de-trump-fernando-mires/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rossa]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 19 Oct 2026 03:11:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Desde el exterior]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cesarmiguelrondon.com/?p=122990</guid>

					<description><![CDATA[<p>Publicado en: Blog personal Por: Fernando Mires La indignación que ha producido el boicot militar cometido por Trump a Ucrania no ha podido ser más grande. No solo colabora Trump con el imperio más agresor del mundo al haber suspendido todas las sanciones e iniciar un intercambio comercial. No solo ha roto de hecho con la [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/la-traicion-de-trump-fernando-mires/">La traición de Trump &#8211; Fernando Mires</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Publicado en:</strong> <a href="https://polisfmires.blogspot.com/2026/10/fernando-mires-la-traicion-de-trump.html?spref=tw">Blog personal</a></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por:</strong> <a href="https://x.com/FernandoMiresOl?lang=es">Fernando Mires</a></p>
<p lang="es-ES"><a href="https://cesarmiguelrondon.b-cdn.net/wp-content/uploads/2026/10/image.png"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-122992 alignleft" src="https://cesarmiguelrondon.b-cdn.net/wp-content/uploads/2026/10/image-169x300.png" alt="" width="280" height="497" srcset="https://cesarmiguelrondon.b-cdn.net/wp-content/uploads/2026/10/image-169x300.png 169w, https://cesarmiguelrondon.b-cdn.net/wp-content/uploads/2026/10/image.png 415w" sizes="(max-width: 280px) 100vw, 280px" /></a>La indignación que ha producido el boicot militar cometido por Trump a Ucrania no ha podido ser más grande. No solo colabora Trump con el imperio más agresor del mundo al haber suspendido todas las sanciones e iniciar un intercambio comercial. No solo ha roto de hecho con la OTAN, como quería Putin, sino, además, ha dejado librada a su suerte la vida de miles de ucranianos. Si eso no es una traición, la palabra traición no debería existir.</p>
<p lang="es-ES">Sin embargo, pasado el momento de ofuscación y al leer algunos tuits de partidarios de Trump, pude observar que, lo que para muchos era una enorme traición, era asumido por otros como la cosa más natural del mundo. Puede ser que para algunos hay valores inquebrantables como la decencia, la palabra dicha, la solidaridad, el cumplimiento de la ley, el respeto por los derechos humanos, y que esos valores hayan perdido vigencia, del mismo modo como la modernidad arrasó con los valores del romanticismo. ¿No estaremos viviendo en una época anterior a la de Trump y Putin?</p>
<p lang="es-ES">Las épocas no cambian de un día a otro. El espíritu Universal de Hegel, si es que existe algo parecido, es muy astuto. Yo prefiero hablar de opinión pública. Un cambio en el espíritu de las opiniones públicas aparece como preludio pero también como resultado de un cambio de época. Los científicos nos hablan de cambio de paradigmas. En fin, puede ser que uno sea, junto a millones de seres humanos, un personaje fuera de época.</p>
<p lang="es-ES">Al fin pude concluir; estamos en un momento de transición paradigmático caracterizado por una colisión  entre dos tiempos, uno que se va y otro que viene. Como todo choque de dos tiempos el actual podría dar lugar –para seguir entonando a Hegel- a un nuevo tiempo, que no es del ayer pero tampoco es el que nos anuncian estos dos emperadores, tan distintos y tan parecidos a la vez. El tercero de marras, me refiero a Xi Jimping, solo observa, toma notas, y al fin, como siempre hacen los gobernantes chinos, sacará conclusiones que naturalmente no pueden (ni deben) ser las nuestras, los llamados occidentales. Repito, occidentales, porque lo que parece estar sucediendo es una nueva crisis de Occidente, en el sentido que otorgaron al término un Spengler, un Nietzsche, un Toymbee y, en cierto modo, un Marx. Como sea, esa fue mi conclusión, no podemos permanecer siempre en el nivel de la condena moral o jurídica. Además hay que entender que estamos en un momento de quiebre histórico.</p>
<p lang="es-ES"><i><b>EL COMIENZO DEL FIN</b></i></p>
<p lang="es-ES">Todo comenzó con el derrumbe del comunismo en su versión ruso europea y con la transformación del comunismo agrario chino en el más sólido capitalismo de estado de nuestro tiempo.</p>
<p><span lang="es-ES">Después de la caída de los muros soviéticos la tendencia general fue creer que desde el mundo bipolar pasábamos a uno unipolar, bajo la hegemonía política, tecnológica  y mulitar de los EE UU.</span><span lang="es-ES">No obstante, EE UU no podía hacerse cargo de todo el mundo como entendieron prontamente Clinton, Bush padre, y Obama. Así, al no haber más una confrontación dual, no pocas naciones debieron reconstruir</span> <span lang="es-ES">su identidad geopolítica, dando lugar a diversos y agresivos nacionalismos, conflictos que anunciaban el paso a alineaciones alrededor de tres</span> <span lang="es-ES">potencias, una económica como la china, otra militar como la rusa y otra económica, militar y cultural como la norteamericana. Fue un periodo cruento poblado por nacionalismos, integrismos religiosos, guerras étnicas, terrorismos de estado.</span></p>
<p><span lang="es-ES">Podemos </span><span lang="es-ES">así decir que, tras la caída del comunismo, dos tendencias convergieron en sentido contrario, pero dependiendo la una de la otra. Por un lado, el retorno del tribalismo nacionalista; por otro, el fenómeno de la globalización de los mercados (entre esos mercados contamos el de la fuerza de trabajo). Que ambas tendencias no solo eran contrarias sino también complementarias, no lo podíamos prever en esos momentos.</span></p>
<p><span lang="es-ES">No </span><span lang="es-ES">debemos olvidar que la configuración de un mundo tripolar fue precedida por guerras separatistas. La</span> <span lang="es-ES">guerra de los Balcanes (1991-2001) llevó a la desintegración del micro imperio construido por Tito en la ex -Yugoeslavia. El genocido de Ruanda (1994) fue uno de los capítulos más espantosos del fin del bipolarismo, cuando el 70% de la población tutsi fue exterminada. Luego, después del ataque a las torres de Nueva York (2001), sobrevino la guerra en contra del terrorismo, usada por Bush Jr. como represalia en contra de Afganistán y luego de Irak. La emergente Rusia de Putin se sumó a la guerra anti-terror, usándola como pretexto para invadir Siria en apoyo del dictador Al Assad, llevando a cabo masacres que después serían repetidas en Ucrania. En ese marco multi bélico tampoco podemos dejar de lado la guerra Israel-Hamas, la que continúa hasta nuestros días, con la intromisión de los EE UU en una suicida guerra en contra de Irán, a su vez apoyado por Rusia y China.</span></p>
<p><span lang="es-ES">Hay ya quienes piensan que si la invasión de Bush Jr. </span><span lang="es-ES">a</span> <span lang="es-ES">Afganistán e Irak fue el comienzo del deterioro de la administración Bush, la invasión del 2026 a Irán podría</span> <span lang="es-ES">ser el comienzo del deterioro político del trumpismo. Dios nos oiga. Si además consideramos guerras como las que todavía tienen lugar en Yemen donde se enfrentan los intereses de Irán y Arabia Saudita, podemos entender mejor el sentido complementario que se da entre globalización económica y el poderío político militar de imperios y naciones.</span></p>
<p lang="es-ES">La economía mundial es una sola. Las guerras son muchas. La economía sin política, lo estamos viendo, en contra de las visiones de los economicistas, no une a las naciones. Por el contrario. Las separa.</p>
<p><span lang="es-ES">Las naciones no alineadas se encuentran amenazadas de ser sometidas a las soberanías de los grandes imperios. Eso es lo que intenta Putin hacer con</span> <span lang="es-ES">Ucrania (ya lo logró en Chechenia y Georgia) y eso es lo que ya obtuvo Trump con Venezuela y está a punto de obtener en Groenlandia. Europa teme a los ataques de Rusia. Canadá deberá temer a los proyectos</span> <span lang="es-ES">de Trump. En ese punto, ambos imperios, el ruso putinista y el americano trumpista, a pesar de sus</span> <span lang="es-ES">diferencias internas, mantienen una muy parecida política internacional.</span></p>
<p><span lang="es-ES">Estamos en medio de una nueva repartición territorial del mundo, </span><span lang="es-ES">no cabe duda. A China, el imperio más moderno, interesa predominantemente la hegemonía sobre los mercados, y en ese objetivo ya es imparable. A la Rusia de Putin interesa la recuperación del imperio geográfico de la URSS y su hegemonía política en Europa. A los EE UU de Trump interesa el hemisferio Occidental, donde está incluida América Latina, pero también relaciones pragmáticas con todas las naciones que puedan aportar ventajas monetarias</span> <span lang="es-ES">y energéticas, entre ellas, Rusia. Eso es lo que hace pensar a no pocos analistas en que el destino de Ucrania –sobre todo después de la gran traición de Trump– ya está</span> <span lang="es-ES">sellado.</span> <span lang="es-ES">Lo sabremos pronto con mayor claridad. La historia es una caja de sorpresas. Zelenzki ya lo sabe: lo que dice Trump suele no valer más de un día. Por eso no reaccionó con merecida furia en contra de la suspensión de sanciones a Rusia ni a la exigencia de Trump para que hiciera elecciones. Sin embargo, lo cierto, lo que parece irreversible,</span> <span lang="es-ES">es que los EE UU de Trump ya han pasado a ser un aliado geoestratégico de la Rusia de Putin</span></p>
<p><b><span lang="es-ES"><i>¿</i></span><span lang="es-ES"><i>EL FIN DE LAS DEMOCRACIAS?</i></span></b></p>
<p><span lang="es-ES">P</span><span lang="es-ES">ara que la alianza entre Rusia y los EE UU llegara a existir era necesario romper con todo el orden internacional, con la Carta de las Naciones Unidas, con todas las normas diplomáticas construidas después de la Segunda Guerra Mundial. Pues bien: eso es lo que han estado haciendo Putin y Trump. Gracias a ellos</span> <span lang="es-ES">el mundo ha llegado a ser uno sin normas, sin leyes y con instituciones dañadas. Este es, a la vez, el punto que más une a Putin con Trump. Ambos se declaran nacionalistas. Ambos quieren hacer a sus naciones grandes “otra vez“; uno recuperando la extensión territorial del imperio soviético; el otro, volviendo</span> <span lang="es-ES">a los tiempos de Buffalo Bill, cuando todo estaba permitido en nombre de la extensión de la nación. Ambos, y esto es muy importante, comparten un concepto anti-moderno de nación, uno según el cual cada  nación es concebida como un organismo viviente y en permanente crecimiento. Para Putin ese crecimiento es geográfico y militar. Para Trump también, pero agregando la expansión</span> <span lang="es-ES">económica, donde entra a rivalizar no con Rusia sino con China.</span></p>
<p lang="es-ES">Trump es un fiel creyente de la religión económica. Para Trump no existe la política, solo intereses económicos; y en el mundo de la selva económica logrará imponerse quien haga crecer a su nación a cualquier precio. Por eso ni Putin ni Trump creen en la democracia. En Putin es comprensible, Rusia nunca ha sido democrática. Pero los EE UU sí lo fueron, y en cierta medida, todavía lo son. Ese es el talón de Aquiles de Trump. Por mucho que se esfuerce, no logra todavía romper la institucionalidad democrática de su país. Puede suceder incluso que alguna vez Trump sea desalojado del poder por los mismos medios que usó para llegar: los electorales.</p>
<p lang="es-ES">El talante no democrático de Trump explica la atracción que él siente por los dictadores. Como ha anotado Anne Applebaum, desde hace mucho tiempo Trump ha estado fascinado por la personalidad de Putin. Trump o Vance no son democráticos, pero los EE UU sí. En ese sentido Trump no está en contra de Putin, pero sí está en contra de los padres de la nación norteamericana (entre ellos James Madison, Alexander Hamilton y John Adams) quienes pensaban que la democracia sólo puede existir si es protegida por instituciones y leyes que van mucho más allá de los gobiernos de turno. Eso no quiere decir que Trump sea un ideologo anti-demócrata. Trump, como todo populista, llámese Milei, Bolsonaro, Le Pen o Weidel, cree en la “democracia pura”, vale decir, en una que no se basa en la ley ni en el soporte institucional, sino en una relación directa entre pueblo (o masa) y líder. Esa era al fin la misma religión democrática en la que creían en América Latina un Perón, un Castro, un Chávez. “Democracia directa” la llamaba Carl Schmitt: una democracia sin estructuras democráticas que inevitablemente lleva a una dictadura del líder sobre el pueblo en nombre del pueblo. Solo así nos explicamos el desdén que siente Trump por las democracias europeas, para él (y Vance), burocráticas, ineficaces, leguleyas. Por esa razón, Putin y Trump apoyan, y probablemente financian, a partidos conducidos por figuras mesiánicas como Alice Weidel y Marine Le Pen, ambas partidarias de la “democracia pura” y, por lo mismo, seguidoras fanáticas de Trump y Putin.</p>
<p lang="es-ES">Pero no solo Ucrania está en peligro. Toda Europa lo está. Trump, alguna vez se dirá, al levantar las sanciones a Rusia y al hacerse cómplice del dictador en la guerra imperial a Ucrania, ha abierto las puertas al imperio ruso para que intente penetrar en los interiores europeos contando con el apoyo de  izquierdas y derechas extremas a las que hoy, para no denominar fascistas, llamamos nacional-populistas. Que en Alemania, la «izquierdista» Sahra Wagenknecht y la «derechista» Alice Weidel se hayan pronunciado a dúo en contra de Ucrania (es decir, a favor de Putin), horas antes de que lo hiciera Trump, es una prueba, no solo de la mendacidad del nuevo «nacionalismo», sino también del deterioro de las democracias modernas.</p>
<p lang="es-ES">El fin de la democracia institucional y constitucional, si es que llega a ser realidad, no significará naturalmente que los países europeos serán regidos por dictaduras,  como en la América Latina del siglo pasado. Probablemente, aquello que emergerá, serán repúblicas autoritarias, con fuerte poder ejecutivo y con débiles representaciones parlamentarias y judiciales, al estilo de la Turquía de Erdogan, para poner un ejemplo. Ese es al fin el ideal, no tanto de Trump (Trump no tiene ideales) sino de personajes que pueden ser más peligrosos para la democracia que el mismo Trump. Pienso en J. D. Vance, o en otros muy parecidos a él.</p>
<p lang="es-ES">Por el momento, Ucrania, su gobierno y su gente, han sido traicionados por el gobierno Trump. Una traición que hace recordar a la de Stalin a España, cuando desde 1937 el dictador ruso redujo el envío de armas a los milicianos que combatían contra los ejércitos de Franco, preparando el “pacto de no agresión” firmado por Ribbentrop y Molotov de 1939, después de la derrota republicana. Hoy, al de Putin con Trump, los periodistas, tal vez rememorando al de Hitler con Stalin, lo llaman “pacto del Diésel”.</p>
<p lang="es-ES">Los millones de ucranianos que padecerán bajo una dictadura putinista, no entran en los cálculos de Trump. Si es que eso sucede, volveremos a preguntarnos : ¿cómo fue posible eso?¿Era inevitable una penetración de Putin en Europa si después del plebiscito de 1991 -cuando Ucrania, por voluntad de sus ciudadanos fue declarada república independiente- Europa la hubiese acogido de inmediato en la UE y en la OTAN?  Podría haber sido también en 2014 cuando Rusia ocupó Crimea, o en 2022 cuando Rusia inició su guerra a Ucrania. Pero no; en esos tiempos prevalecía la creencia de que había que contemporizar con Rusia en aras de la paz y de la razón económica. Muy tarde entenderían los gobernantes europeos que las dictaduras no atienden a razones sino a hechos.</p>
<p lang="es-ES">Las democracias europeas siempre actúan con retraso y, como Gorbachov dijo: “quién llega con retraso, será castigado por la historia”. Así ha sido y así es.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/la-traicion-de-trump-fernando-mires/">La traición de Trump &#8211; Fernando Mires</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/la-traicion-de-trump-fernando-mires/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El estilo de Abelardo &#8211; Carlos Granés</title>
		<link>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/el-estilo-de-abelardo-carlos-granes/</link>
					<comments>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/el-estilo-de-abelardo-carlos-granes/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rossa]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 17 Oct 2026 14:14:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Desde el exterior]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cesarmiguelrondon.com/?p=122945</guid>

					<description><![CDATA[<p>De la Espriella juega a ser implacable e incorrecto, a estar en todas partes y al frente de todos los operativos militares, pero siempre parece estar actuando un papel ante las cámaras Publicado en: ABC Por: Carlos Granés «De la Espriella style» fue la plataforma virtual con la que el ahora presidente de Colombia comercializó [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/el-estilo-de-abelardo-carlos-granes/">El estilo de Abelardo &#8211; Carlos Granés</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 class="v-a-s-t" style="text-align: center;">De la Espriella juega a ser implacable e incorrecto, a estar en todas partes y al frente de todos los operativos militares, pero siempre parece estar actuando un papel ante las cámaras</h3>
<p><strong>Publicado en:</strong> <a href="https://www.abc.es/opinion/carlos-granes-estilo-abelardo-20261015190732-nt.html">ABC</a></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por:</strong> <a href="https://www.abc.es/autor/carlos-granes-5770/" data-mrf-link="https://www.abc.es/autor/carlos-granes-5770/">Carlos Granés</a></p>
<p>«De la Espriella style» fue la plataforma virtual con la que el ahora presidente de Colombia comercializó su fama. Abelardo aprovechó la notoriedad pública que había cosechado como abogado mediático para empezar a cantar y producir discos, escribir y publicar ficciones, y para comercializar su propia marca de ron, accesorios y prendas de vestir. Al estilo le dio mucha importancia cuando no sospechaba que esa fuente de riqueza contemporánea, la fama, también se podía transformar en capital político. Porque la fama es eso, un capital que se puede transformar en otros. Permite estrenarse en el mundo de las letras con un &#8216;best seller&#8217; o en cargos públicos con la presidencia. A lo mejor De la Espriella tiene razón y todo es cuestión de cultivar un estilo taquillero. Aunque desde que se posesionó como presidente, el suyo ha sido poco original.</p>
<p>Como hermano menor de la familia de la nueva derecha, asomó a la vida pública con todo un arsenal de estrategias e iniciativas ya inventadas. No tuvo que esforzarse mucho. Copió de Milei su actitud de &#8216;outsider&#8217; y su apodo, y si el argentino se identificó con el león, Abelardo dijo ser un tigre. Copió el antiglobalismo, el uso de la IA y el odio a los inmigrantes de Trump, y emprendió una guerra contra los organismos internacionales, los extranjeros y el buen gusto. Copió las megacárceles y la estética de la crueldad de Bukele, y ahora produce sus propios vídeos abyectos en los que se pasea entre criminales dados de baja. Copió de Bolsonaro el fanatismo religioso, y en adelante decidió cerrar sus alocuciones con un militante «¡Viva Cristo Rey!».</p>
<p>De la Espriella juega a ser implacable e incorrecto, a estar en todas partes y al frente de todos los operativos militares, pero siempre parece estar actuando un papel ante las cámaras. Sale con &#8216;outfits&#8217; adecuados a cada situación, adornado siempre con accesorios concordantes: un radioteléfono, una pistola, un chaleco antibalas, una gorra táctica. Aunque tiene mucho de espectáculo, esta puesta en escena puede ser eso, una cuestión de estilo. Lo que preocupa es que Abelardo también está demostrando inclinaciones autoritarias con la prensa y los gremios productivos.</p>
<p>Prefiere, y esto ya no es copia de la derecha sino del petrismo, aliados leales a tecnócratas con criterio, y usa sus garras para tumbar a quien no le cae bien o para impedir nombramientos, hacer despedir periodistas y acosar a los medios independientes. Los sectores que fueron indispensables para ejercer un control ciudadano al gobierno de Petro están recibiendo sus zarpazos, y esto, que ya no es teatro sino una deriva intervencionista, también resulta familiar. Es el guion de la ultraderecha contemporánea, que en lugar de remediar los males del populismo los replica, atacando a las instituciones que fiscalizan el poder.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/el-estilo-de-abelardo-carlos-granes/">El estilo de Abelardo &#8211; Carlos Granés</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/el-estilo-de-abelardo-carlos-granes/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Venezuela: caminar hacia la democracia con los ojos vendados &#8211; Alberto Barrera Tyszka</title>
		<link>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/venezuela-caminar-hacia-la-democracia-con-los-ojos-vendados-alberto-barrera-tyszka/</link>
					<comments>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/venezuela-caminar-hacia-la-democracia-con-los-ojos-vendados-alberto-barrera-tyszka/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rossa]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 15 Oct 2026 17:10:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Desde el exterior]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cesarmiguelrondon.com/?p=122924</guid>

					<description><![CDATA[<p>Los venezolanos queremos votar, pero también saber, debatir e intervenir en nuestra historia Publicado en: El País Por: Alberto Barrera Tyszka Pasó mucho tiempo para que la palabra dictadura fuera aceptada y utilizada para definir al régimen de Nicolás Maduro. Siempre había un pero, un matiz, un militante que invocaba los procesos electorales, un líder [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/venezuela-caminar-hacia-la-democracia-con-los-ojos-vendados-alberto-barrera-tyszka/">Venezuela: caminar hacia la democracia con los ojos vendados &#8211; Alberto Barrera Tyszka</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;">Los venezolanos queremos votar, pero también saber, debatir e intervenir en nuestra historia</h3>
<p><strong>Publicado en:</strong> <a href="https://elpais.com/america/iberoamerica-democracia/2026-10-13/venezuela-caminar-hacia-la-democracia-con-los-ojos-vendados.html">El País</a></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por:</strong> <a class="a_md_a_n" title="Ver todas las noticias de Alberto Barrera Tyszka" href="https://elpais.com/autor/alberto-barrera-tyszka/#?rel=author_top" data-mrf-link="https://elpais.com/autor/alberto-barrera-tyszka/">Alberto Barrera Tyszka</a></p>
<p class="">Pasó mucho tiempo para que la palabra <i>dictadura</i> fuera aceptada y utilizada para definir al régimen de Nicolás Maduro. Siempre había un pero, un matiz, un militante que invocaba los procesos electorales, un líder regional que hablaba de las conspiraciones mediáticas en contra de una revolución, un académico que denunciaba el bloqueo norteamericano… Sin embargo, Chávez había construido un sistema militarista y autoritario que, ante la crisis del modelo y la falta de popularidad, <a title="https://elpais.com/us/2026-10-05/venezuela-nunca-reclamo-a-maduro-ni-pidio-su-inmunidad-para-que-no-fuese-juzgado-en-ee-uu-confirma-la-fiscalia.html" href="https://elpais.com/us/2026-10-05/venezuela-nunca-reclamo-a-maduro-ni-pidio-su-inmunidad-para-que-no-fuese-juzgado-en-ee-uu-confirma-la-fiscalia.html" target="_self" rel="" data-link-track-dtm="" data-mrf-link="https://elpais.com/us/2026-10-05/venezuela-nunca-reclamo-a-maduro-ni-pidio-su-inmunidad-para-que-no-fuese-juzgado-en-ee-uu-confirma-la-fiscalia.html">Maduro </a>utilizó desde el comienzo de su primer gobierno. No es azaroso que, en 2014, empezaran a aparecer informes de la ONU sobre el uso de la violencia y la violación de los Derechos Humanos por parte del Estado venezolano en contra de la población.</p>
<p class="">Los testimonios de las víctimas, que ahora se visibilizan más y que acaban de incorporarse a las acusaciones de la Fiscalía de New York <a title="https://elpais.com/us/2026-10-08/nicolas-maduro-y-cilia-flores-son-acusados-en-ee-uu-de-nuevos-cargos-de-tortura-y-represion.html" href="https://elpais.com/us/2026-10-08/nicolas-maduro-y-cilia-flores-son-acusados-en-ee-uu-de-nuevos-cargos-de-tortura-y-represion.html" target="_self" rel="" data-link-track-dtm="" data-mrf-link="https://elpais.com/us/2026-10-08/nicolas-maduro-y-cilia-flores-son-acusados-en-ee-uu-de-nuevos-cargos-de-tortura-y-represion.html">en contra de Maduro y Flores</a>, son terribles, estremecedores. Cualquiera que lea los distintos informes de la Misión de Determinación de los hechos de la ONU para Venezuela recordará a las viejas dictaduras del siglo XX en el Cono Sur. Quizás incluso podría pensarse que ésta ha resultado incluso peor.</p>
<p class="">El insólito “talento” del chavismo consiste en lograr reinventar esa espantosa tradición latinoamericana (Stroessner, Videla, Pinochet…) y darle un rostro distinto, una modernidad populista con barniz de izquierda, un maquillaje de legitimidad institucional. Siempre pregonaron que se trataba de una una democracia de otro tipo: nueva, bolivariana, socialista, popular, participativa, autogestionaria… A mayor cantidad de adjetivos, menor calidad democrática de su proyecto.</p>
<p class="">Tras su apariencia institucional, el chavismo consolidó una autocracia y promovió una particular cultura de la crueldad. Despojó a los otros de cualquier posible dignidad, ridiculizó la diferencia, convirtió el bullying político en una virtud pública. Y cuando las cosas se pusieron más difíciles, hizo de la represión un espectáculo celebratorio. El goce de la violencia se convirtió en una seña de identidad, en una manera de gobernar. Los ejemplos sobran: los permanentes bailecitos de Nicolas Maduro en la televisión, incluso mientras los soldados golpeaban brutalmente a manifestantes en las calles; los eternos chistes de Diosdado Cabello, refiriéndose a la “operación tun-tun”, método policial de detención ilegal, secuestro y desaparición de cualquier ciudadano; la frivolización que -durante mucho tiempo- Delcy Rodríguez hizo, denunciando que grandes tragedias nacionales como la crisis humanitaria o las migraciones solo eran ficciones mediáticas… Si algo enfermó el alma del país fue justamente este ejercicio perverso del poder.</p>
<p class="">Sin duda, el logro más importante del chavismo es haber sostenido por tanto tiempo <a title="https://elpais.com/america-colombia/2026-10-09/petro-enciende-a-los-chavistas-no-puede-haber-un-chavez-con-un-petroleo-regalado-a-estados-unidos.html" href="https://elpais.com/america-colombia/2026-10-09/petro-enciende-a-los-chavistas-no-puede-haber-un-chavez-con-un-petroleo-regalado-a-estados-unidos.html" target="_self" rel="" data-link-track-dtm="" data-mrf-link="https://elpais.com/america-colombia/2026-10-09/petro-enciende-a-los-chavistas-no-puede-haber-un-chavez-con-un-petroleo-regalado-a-estados-unidos.html">una cierta legitimidad internacional</a> mientras, en realidad, el país era saqueado, económica e institucionalmente, y se construía una tiranía clásica, que practicaba abiertamente la censura, las desapariciones, la tortura y el asesinato. Su verdadero éxito está en el discurso. En la elaboración de un relato eficaz, supuestamente “humanista”, “de izquierda”, “latinoamericanista”, “bolivariano”… Basta recordar que, en los últimos años, de entre los líderes progresista del continente, solo Gabriel Boric fue capaz de desactivar este espejismo simbólico y condenar frontalmente al régimen venezolano.</p>
<p class="">Hace unos días, Delcy Rodríguez dio un discurso en la ONU que se inscribe perfectamente en la misma operación narrativa que ha manejado el chavismo durante todos estos años. Al referirse a la realidad del país, habló siempre en pasado y la definió como una “crisis de convivencia política”. Evitó mencionar cualquier responsabilidad y sostuvo que todo lo que ocurre es derivado del “estrangulamiento de la vida política interna”. Se presentó a sí misma <a title="https://elpais.com/america/2026-09-23/delcy-rodriguez-agradece-a-trump-su-cooperacion-con-venezuela-y-anuncia-que-habra-elecciones-sin-concretar-la-fecha.html" href="https://elpais.com/america/2026-09-23/delcy-rodriguez-agradece-a-trump-su-cooperacion-con-venezuela-y-anuncia-que-habra-elecciones-sin-concretar-la-fecha.html" target="_self" rel="" data-link-track-dtm="" data-mrf-link="https://elpais.com/america/2026-09-23/delcy-rodriguez-agradece-a-trump-su-cooperacion-con-venezuela-y-anuncia-que-habra-elecciones-sin-concretar-la-fecha.html">como si fuera representante de la totalidad de los venezolanos</a> y no una alta funcionaria del mismo gobierno acusado de narcotráfico, terrorismo y tortura, por Estados Unidos.</p>
<p class="">“Vengo a asumir hacia adelante una responsabilidad histórica, la de conducir a Venezuela desde una etapa de incertidumbre y conflicto hacia una etapa de democracia plena”. Rodríguez habla como si se encontrara ahí gracias a una decisión popular y no por ser la segunda de Maduro y haber sido elegida por Donald Trump. Habla como si no estuviera investigada por corrupción. Como si no estuviera en lo alto de la línea de mando de gran parte de las denuncias de crímenes de lesa humanidad y violación de Derechos Humanos que documenta la ONU. Rodríguez cerró con otro imbatible homenaje al absurdo nacional: “Que este momento político y geopolítico quede en la historia como el día en que decidimos levantarnos todos juntos para construir el renacer de Venezuela”. ¿Cuál es el momento? ¿La “extracción” de Nicolás Maduro y de su esposa? ¿Quiénes son esos “todos juntos”? <a title="https://elpais.com/america/2026-10-08/juan-miguel-matheus-negociador-de-la-oposicion-venezolana-los-terminos-han-sido-definidos-por-el-departamento-de-estado.html" href="https://elpais.com/america/2026-10-08/juan-miguel-matheus-negociador-de-la-oposicion-venezolana-los-terminos-han-sido-definidos-por-el-departamento-de-estado.html" target="_self" rel="" data-link-track-dtm="" data-mrf-link="https://elpais.com/america/2026-10-08/juan-miguel-matheus-negociador-de-la-oposicion-venezolana-los-terminos-han-sido-definidos-por-el-departamento-de-estado.html">¿Ella, su hermano, Diosdado Cabello y míster Trump?</a> ¿Qué carajo será el “renacer” de Venezuela?</p>
<p class="">Unos días después, Marco Rubio se reunió en Washington con Dinorah Figuera, la persona que el gobierno norteamericano ha decidido que representa a la mayoría de los venezolanos. A la salida, el secretario de Estado volvió a repetir lo que ha venido diciendo desde enero de este año. Que hay etapas, que es necesario estabilizar la economía, que se requiere tener instituciones, que habrá elecciones, pero más adelante, que primero hay que garantizar la gobernabilidad. Tanto Rubio como Delcy Rodríguez promueven la misma visión/versión de lo que vivimos y ambos también caen en el mismo error. Parten de una premisa equivocada. Hablan de la democracia como si la democracia fuera un lugar, un espacio al que hay que llegar siguiendo determinados pasos, un espacio al que Delcy responsablemente nos puede conducir. Pero <a title="https://elpais.com/america/2026-10-07/una-exjueza-del-supremo-de-venezuela-denuncia-que-secuestraron-a-su-familia-para-que-inhabilitara-a-maria-corina-machado.html" href="https://elpais.com/america/2026-10-07/una-exjueza-del-supremo-de-venezuela-denuncia-que-secuestraron-a-su-familia-para-que-inhabilitara-a-maria-corina-machado.html" target="_self" rel="" data-link-track-dtm="" data-mrf-link="https://elpais.com/america/2026-10-07/una-exjueza-del-supremo-de-venezuela-denuncia-que-secuestraron-a-su-familia-para-que-inhabilitara-a-maria-corina-machado.html">la democracia no es un lugar</a>. Es un proceso. Es una forma de relación y de poder. Una dinámica que si no está presente desde el principio, muy probablemente tampoco estará presente en el futuro.</p>
<p class="">Es cierto que hay cambios en el país. Es cierto que han quedado libres muchos presos políticos. Es cierto que <a title="https://elpais.com/america/2026-10-09/el-desbloqueo-de-medios-anunciado-por-delcy-rodriguez-se-queda-a-medio-camino.html" href="https://elpais.com/america/2026-10-09/el-desbloqueo-de-medios-anunciado-por-delcy-rodriguez-se-queda-a-medio-camino.html" target="_self" rel="" data-link-track-dtm="" data-mrf-link="https://elpais.com/america/2026-10-09/el-desbloqueo-de-medios-anunciado-por-delcy-rodriguez-se-queda-a-medio-camino.html">se han desbloqueados algunos medios</a> y que existe una apertura mayor con respecto a la libertad de expresión. Es cierto que están en marcha negociaciones que apuntan a cambiar a los miembros de algunas instituciones del país… Pero no es suficiente. El aparato represivo de la dictadura continúa intacto. Todavía hay presos políticos que permanecen injustamente encarcelados. Hay medios que siguen censurados y los periodistas internacionales no pueden entrar libremente a Venezuela. Estamos ante un momento de oxigenación, de flexibilización, que funciona tanto para la sociedad como para el chavismo. Pero es un momento en el que todavía predomina la opacidad y se ignora la participación ciudadana.</p>
<p class="">Los venezolanos no solo queremos votar. También queremos saber, debatir e intervenir en nuestra historia.</p>
<p class="">En <a title="https://elpais.com/america/2026-09-23/la-apertura-diplomatica-expres-de-delcy-rodriguez-llega-a-la-onu.html" href="https://elpais.com/america/2026-09-23/la-apertura-diplomatica-expres-de-delcy-rodriguez-llega-a-la-onu.html" target="_self" rel="" data-link-track-dtm="" data-mrf-link="https://elpais.com/america/2026-09-23/la-apertura-diplomatica-expres-de-delcy-rodriguez-llega-a-la-onu.html">su discurso ante la ONU</a>, Delcy Rodríguez, no faltaba más, citó a Simón Bolívar para reafirmar que el futuro no lo puede decidir “ni un poderoso, ni un partido, ni una nación”, sino “el pueblo soberano”. Sin embargo, la cúpula chavista y el gobierno estadounidense están haciendo precisamente lo contrario. El contrato energético que han firmado ambos hace poco es un ejemplo perfecto. Es un acuerdo que se realiza al margen de la Constitución, sin información precisa y sin debate abierto, comprometiendo el petróleo del país.</p>
<p class="">Hay una vieja sentencia que sostiene que la enfermedad no existe, existen los enfermos. Tal vez lo mismo podría aplicarse a las transiciones. Cada caso es único y particular, impredecible. Pero mientras no haya transparencia, mientras la ciudadanía no tenga el poder de saber y participar en los cambios, mientras no existan maneras de auditar las negociaciones, el país podrá mantenerse en un extraño limbo, sometido todavía por una estructura que <a title="https://elpais.com/america/2026-10-07/rocio-san-miguel-expresa-politica-venezolana-mi-sentencia-ratifica-el-derecho-de-los-civiles-de-exigir-transparencia-a-la-fuerza-armada.html" href="https://elpais.com/america/2026-10-07/rocio-san-miguel-expresa-politica-venezolana-mi-sentencia-ratifica-el-derecho-de-los-civiles-de-exigir-transparencia-a-la-fuerza-armada.html" target="_self" rel="" data-link-track-dtm="" data-mrf-link="https://elpais.com/america/2026-10-07/rocio-san-miguel-expresa-politica-venezolana-mi-sentencia-ratifica-el-derecho-de-los-civiles-de-exigir-transparencia-a-la-fuerza-armada.html">tiene vigentes sus mecanismos de control y de violencia</a>.</p>
<p class="">Las elecciones son fundamentales, sí; pero hay que ir incluso más allá ¿Es posible alcanzar la democracia sin practicar la democracia, ignorando sus principios y dándole la espalda al pueblo?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/venezuela-caminar-hacia-la-democracia-con-los-ojos-vendados-alberto-barrera-tyszka/">Venezuela: caminar hacia la democracia con los ojos vendados &#8211; Alberto Barrera Tyszka</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/venezuela-caminar-hacia-la-democracia-con-los-ojos-vendados-alberto-barrera-tyszka/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La fecha de la libertad &#8211; Beatriz Becerra</title>
		<link>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/la-fecha-de-la-libertad-beatriz-becerra/</link>
					<comments>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/la-fecha-de-la-libertad-beatriz-becerra/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rossa]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 15 Oct 2026 02:52:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Desde el exterior]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cesarmiguelrondon.com/?p=122905</guid>

					<description><![CDATA[<p>Existe una propuesta para celebrar las elecciones en Venezuela el 24 de julio de 2027. Quien principalmente está a favor agrega una exigencia elemental: que el proceso pueda evaluarse. ¿Qué condiciones electorales se han garantizado? Publicado en: La Gaceta Por: Beatriz Becerra María Corina Machado ha puesto fecha a la pregunta que demasiados actores internacionales [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/la-fecha-de-la-libertad-beatriz-becerra/">La fecha de la libertad &#8211; Beatriz Becerra</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;">Existe una propuesta para celebrar las elecciones en Venezuela el 24 de julio de 2027. Quien principalmente está a favor agrega una exigencia elemental: que el proceso pueda evaluarse. ¿Qué condiciones electorales se han garantizado?</h3>
<p><strong>Publicado en:</strong> <a href="https://www.lagacetavirtual.org/lecturas/la-fecha-de-la-libertad">La Gaceta</a></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por:</strong> <a href="https://www.lagacetavirtual.org/autores/beatriz-becerra">Beatriz Becerra</a></p>
<p>María Corina Machado ha puesto fecha a la pregunta que demasiados actores internacionales parecen preferir dejar abierta: ¿cuándo podrán los venezolanos elegir libremente a quien los gobierne? La dirigente opositora, premio Nobel de la Paz, propone celebrar elecciones presidenciales el 24 de julio de 2027 y reconoce diferencias con Donald Trump sobre el ritmo de la transición. No cuestiona que exista un proceso en marcha; cuestiona que avance con la lentitud que, a su juicio, lo mantiene innecesariamente lejos de su desenlace democrático.</p>
<p>La discrepancia importa mucho más de lo que sugiere una discusión de calendario. Porque la brújula no ha cambiado: Venezuela tiene que recuperar la libertad. Y fijar una fecha no es una formalidad administrativa, sino una manera de determinar el rumbo, establecer la velocidad y trazar un itinerario con hitos, responsabilidades y tareas concretas. Una transición que no permite medir sus avances corre el riesgo de convertirse en una promesa que siempre admite una nueva prórroga.</p>
<p>La Administración estadounidense ha defendido una secuencia de tres etapas: estabilización, recuperación económica y convocatoria electoral. Marco Rubio ha presentado ese esquema como una vía para conducir el país hacia una nueva situación. El problema aparece cuando la secuencia se interpreta como una sucesión de compartimentos estancos, como si primero hubiera que garantizar la estabilidad, después recuperar la economía y, solo cuando quienes administran el proceso lo consideren oportuno, devolver a los ciudadanos la capacidad de decidir.</p>
<p>La estabilidad no es un fin suficiente si descansa sobre la exclusión política. La recuperación económica difícilmente será sólida sin seguridad jurídica, instituciones confiables y transparencia en la gestión de los recursos públicos. Y las elecciones no pueden concebirse como el premio que se entrega al final de una transición tutelada, sino como el mecanismo mediante el cual se restituye la soberanía popular.</p>
<p>Venezuela ya habló en las urnas en 2024. El mandato democrático expresado entonces no puede desaparecer de la conversación porque hayan cambiado las circunstancias geopolíticas o porque los interlocutores internacionales consideren más conveniente administrar el presente que resolver la cuestión de la legitimidad. El control efectivo de las instituciones, la capacidad de ejercer el poder y el reconocimiento exterior son realidades relevantes, pero ninguna sustituye por sí sola al derecho de los ciudadanos a elegir a sus gobernantes.</p>
<p>La propuesta de Machado introduce, además, una exigencia elemental: que el proceso pueda evaluarse. ¿Qué condiciones electorales se han garantizado? ¿Qué instituciones se han reformado? ¿Qué ocurre con los presos políticos, la libertad de prensa y los derechos de quienes discrepan del poder? ¿Qué garantías tienen los dirigentes opositores para regresar, organizarse y participar sin temor a la persecución? ¿Quién supervisa los ingresos petroleros y con qué mecanismos de transparencia? Son preguntas que no pueden quedar relegadas mientras se negocia el futuro del país.</p>
<p>La discusión sobre los plazos adquiere una dimensión especialmente reveladora cuando se observa dónde está María Corina Machado. El 10 de octubre, mientras Panamá atendía las consecuencias del terremoto que había sacudido el país, la dirigente venezolana acudió a un centro de acopio en Ciudad de Panamá para respaldar la recogida de ayuda para los damnificados. La escena tenía una paradoja difícil de ignorar: en junio, cuando los terremotos golpearon Venezuela y ella quiso regresar para acompañar a sus compatriotas, denunció que el cierre del espacio aéreo le impedía hacerlo. Desde entonces permanece fuera de su país, buscando la manera de volver.</p>
<p>No es una anécdota al margen de la política. Poder regresar al propio país, participar en su reconstrucción y ejercer los derechos civiles sin depender de la voluntad de quienes controlan las instituciones forma parte de la libertad que se pretende recuperar. Machado sostiene que el régimen de Delcy Rodríguez teme su presencia en Venezuela y asegura que no ha dejado de intentar el regreso. Por ahora, no existe confirmación suficiente para afirmar que las restricciones que lo han impedido hayan sido formalmente revocadas. Esa incertidumbre es, precisamente, parte del problema: una transición que aspire a ser creíble debe ofrecer garantías comprobables, no limitarse a declaraciones de buenas intenciones.</p>
<p>Todo esto sucede un año después de que el Nobel de la Paz reconociera la lucha de Machado y situara internacionalmente la causa democrática venezolana en un lugar de especial relevancia. Desde entonces han cambiado las circunstancias, las relaciones de poder y las prioridades de Washington, pero el reconocimiento internacional no ha devuelto a los venezolanos la capacidad de decidir su futuro. Tampoco ha evitado que la interlocución sobre la transición se desarrolle sin la participación directa de Machado y de Edmundo González Urrutia, pese al significado político de su liderazgo y del mandato electoral de 2024.</p>
<p>Donald Trump puede considerar que la estabilidad exige prudencia, negociación y tiempo. Es legítimo discutir los procedimientos y las condiciones necesarias para evitar que una transición fracase. Lo que no resulta aceptable es que la prudencia se convierta en aplazamiento indefinido, que los intereses estratégicos desplacen la voluntad de los ciudadanos o que la gestión de los recursos petroleros se sustraiga a la transparencia que se exige a cualquier futuro Gobierno democrático.</p>
<p>La propia Machado ha reclamado claridad sobre esos ingresos, conscientes de que la recuperación de Venezuela no puede descansar únicamente en acuerdos económicos ni en la tutela de una potencia extranjera. La prosperidad necesita instituciones legítimas, y la estabilidad duradera necesita ciudadanos que reconozcan como propio el poder que los gobierna. Sin esa conexión, cualquier arreglo corre el riesgo de resolver las urgencias de los actores que negocian mientras perpetúa la incertidumbre de quienes esperan.</p>
<p>Porque una transición no se mide por el tiempo que permanece abierta, sino por la distancia que consigue recorrer hacia la democracia. Y la libertad de Venezuela no puede seguir siendo la última etapa de un itinerario cuyo calendario deciden quienes todavía no han devuelto a los venezolanos el derecho a elegir.</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/la-fecha-de-la-libertad-beatriz-becerra/">La fecha de la libertad &#8211; Beatriz Becerra</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/la-fecha-de-la-libertad-beatriz-becerra/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Marco Rubio no está leyendo a Conrad &#8211; Juan Gabriel Vásquez</title>
		<link>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/marco-rubio-no-esta-leyendo-a-conrad-juan-gabriel-vasquez/</link>
					<comments>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/marco-rubio-no-esta-leyendo-a-conrad-juan-gabriel-vasquez/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rossa]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 Oct 2026 03:42:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Desde el exterior]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cesarmiguelrondon.com/?p=122835</guid>

					<description><![CDATA[<p>Puesto que no saben proponer un mejor futuro, las derechas autoritarias se contentan con prometer un mejor pasado Publicado en: El País Por: Juan Gabriel Vásquez Parece que estuvo en Atenas el señor Marco Rubio, secretario de Estado del Gobierno más despreciable de Occidente, e hizo lo que tantas veces antes lo hemos visto hacer: [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/marco-rubio-no-esta-leyendo-a-conrad-juan-gabriel-vasquez/">Marco Rubio no está leyendo a Conrad &#8211; Juan Gabriel Vásquez</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;">Puesto que no saben proponer un mejor futuro, las derechas autoritarias se contentan con prometer un mejor pasado</h3>
<p><strong>Publicado en:</strong><a href="https://elpais.com/opinion/2026-10-11/marco-rubio-no-esta-leyendo-a-conrad.html"> El País</a></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por:</strong> <a href="https://elpais.com/autor/juan-gabriel-vasquez/#?rel=author_top">Juan Gabriel Vásquez</a></p>
<p>Parece que estuvo en Atenas el señor Marco Rubio, secretario de Estado del Gobierno más despreciable de Occidente, e hizo lo que tantas veces antes lo hemos visto hacer: el ridículo. Parece que estaba a tiro de piedra del Partenón y de la Acrópolis cuando soltó un discurso, megalómano y anacrónico a partes iguales, para decirles a las naciones occidentales que es tiempo de recuperar la grandeza perdida: “El rumbo que tomemos determinará si Occidente mantiene su posición de liderazgo en el mundo o se resigna a un futuro de atrofia, servidumbre y declive. O decidimos actuar ahora, o perderemos”. Parece que entonces se refirió a los antiguos griegos, hombres que sabían “que no hay nada egoísta ni equivocado en ser leales a su nación, o en luchar para defender sus intereses por encima de todo… Creían –con firmeza– en el ideal del ‘gran hombre’: el individuo excepcional que alcanza la inmortalidad mediante sus propias acciones”. La mera sospecha de que Rubio haya estado pensando en Donald Trump –el “gran hombre” que lo humillaba llamándolo “pequeño Marco”– me llena de escalofríos.</p>
<p>El discurso se enmarcó de inmediato en esa retórica tan popular entre la nueva extrema derecha: Occidente está en decadencia; Occidente debe enorgullecerse de su pasado imperialista y colonialista; Occidente no tiene por qué sentir culpa ninguna por los excesos cometidos; Occidente debe temer que la inmigración descontrolada conduzca a la desaparición de la civilización occidental (entiéndase: blanca y cristiana). En otras palabras, hizo lo que vienen haciendo estas nuevas derechas autoritarias desde hace unos años: puesto que no sabrían ni siquiera cómo comenzar a proponer un mejor futuro, se contentan con prometer un mejor pasado. Están todos a punto de entonar el “white man’s burden” de Kipling, la carga del hombre blanco. Es un poema de 1899: el año, justamente, en que Joseph Conrad publicaba El corazón de las tinieblas y de un plumazo echaba por tierra las ilusiones de la virtud colonialista. Pero no sé si Marco Rubio haya leído El corazón de las tinieblas.</p>
<p>En cuanto al asunto puntual de los demonios de la inmigración, que Rubio había puesto ya en el centro de todos los males durante un discurso de hace unos meses, no guardo esperanzas de que el patético enviado de Trump cobre conciencia de la enorme ironía de su caso: un inmigrante cubano que despotrica, desde las posiciones de poder, contra la inmigración; un inmigrante latinoamericano que es artífice o cómplice de la persecución más violenta y cruel que han sufrido los inmigrantes latinoamericanos en la historia reciente de Estados Unidos. Pero así es: bajo el régimen de Trump, los latinos –los latinos como es latino Marco Rubio– son víctimas de un ejército paramilitar de gente encapuchada que mata impunemente en las calles o que arresta sin garantías y deporta a los arrestados a terceros países. Tan grave es el asunto que hasta los fanáticos trumpistas de la Florida han comenzado a decir que tal vez a la Administración se le esté yendo la mano, y hay más de un votante de Trump que ha sufrido en carne propia la persecución, la separación familiar, la desaparición de un ser querido en el vientre sin fondo de las cárceles trumpistas. Ahora, cuando la represión les toca de cerca, ya no les parece que esté del todo justificada. Se han dado cuenta demasiados muertos demasiado tarde, es verdad. Pero más vale tarde que nunca.</p>
<p>Pero vuelvo a la ironía de lo que podríamos llamar el caso Rubio. Y es ésta: ahora mismo hay en algún lugar de Estados Unidos alguien que opina, como opinaba Samuel Huntington en 2004, que la inmigración latinoamericana es la mayor amenaza para la identidad de los Estados Unidos. No sé si recuerden los lectores la controversia, pero aquel Huntington sostenía que los latinos (sí, latinos como es latino Marco Rubio), al contrario que otros inmigrantes, no se asimilarían nunca a los valores anglosajones y protestantes del país, y acabarían por dividirlo en dos pueblos con dos culturas y dos lenguas. Por esos años, que ya pertenecen a otro mundo, el periodista Jorge Ramos publicaba una especie de respuesta involuntaria o indirecta a Huntington: La ola latina. Cómo los latinos elegirán al próximo presidente. Luego vino Obama, y yo recuerdo haber pensado: Jorge Ramos tenía razón. No hubiera podido saber, como sabemos todos ahora, que los latinos también elegirían con el tiempo a Donald Trump. Quizás Marco Rubio es la mejor prueba de que los latinos sí pueden asimilarse, tal vez no a los valores anglosajones y protestantes, pero sí a los valores del actual Partido Republicano: hacia adentro, la xenofobia como política de Estado, la desaparición del habeas corpus, la ética del matar-primero-y-preguntar-después; hacia fuera, el imperialismo de nuevo cuño y una forma de nostalgia colonialista que se parece demasiado al supremacismo blanco.</p>
<p>Eso es lo que vino a hacer Rubio en Atenas: vindicar ese colonialismo e incluso, porque lo uno no va sin lo otro, el derecho a la violencia. Las naciones, dijo, deben tener “la capacidad de recurrir a la fuerza cuando la prudencia y la diplomacia fallan”. Eso dijo el secretario de Estado de ese país que ha hecho lo posible por romper las mesas de todas las diplomacias, chantajeando y amenazando a sus socios de toda la vida o agrediendo o protegiendo a agresores en todas partes del mundo; eso dijo el secretario de Estado del país que ha incendiado el mundo con una guerra completamente opcional en Irán después de humillar a Zelenski en la Casa Blanca. Marco Rubio elogiaba a los constructores de imperios como Alejandro Magno o Hernán Cortés, y en cierto momento comencé a preguntarme dónde había oído ese tono antes. ¿Dónde había oído esa retórica traída de otros tiempos? Y entonces lo recordé: era en Nostromo, la novela de Joseph Conrad sobre la intervención voraz de Estados Unidos en una república de América del Sur que en la novela se llama Costaguana. Nostromo cuenta la historia de una mina de plata, de los intereses que la rodean y del caos político y social que provocan esos intereses, y en algún momento del desorden aparece un millonario norteamericano, un tal Holroyd, y se permite un pequeño discurso que no desentonaría en el gabinete trumpista:</p>
<p>“Hasta el mismo Tiempo habrá de plegarse a la voluntad del país más grande que ha existido en este universo de Dios”, dice. “Mandaremos la parada en todo: industria, comercio, leyes, periodismo, arte, política y religión, desde el cabo de Hornos hasta el estrecho de Smith, y también más allá, si resultara que en el Polo Norte hay algo de lo que valga la pena apropiarse. Y luego nos sobrará el tiempo para echar mano de las islas y los continentes más alejados de la Tierra. Controlaremos los negocios del mundo, lo quiera el mundo o no. Nada puede hacer el mundo para evitarlo. Ni tampoco nosotros”.</p>
<p>Me encanta eso del Polo Norte y la posibilidad de que haya allí algo de lo que apropiarse: ¿habrá leído Nostromo la gente de Groenlandia? Siguiente pregunta: ¿lo habrá leído el Gobierno danés antes de aceptar el acuerdo de seguridad de hace unas semanas, que le permite a Estados Unidos una presencia militar en la isla demasiado parecida a una ocupación? Última pregunta: ¿lo habrá leído Marco Rubio, acaso después de leer El corazón de las tinieblas?</p>
<p>Juan Gabriel Vásquez<br />
Nació en Bogotá, Colombia, en 1973. Es autor de siete novelas, dos libros de cuentos, tres libros de ensayos, una recopilación de escritos políticos y un poemario. Su obra ha recibido múltiples premios, se traduce a 30 lenguas y se publica en 50 países. Es miembro de la Academia colombiana de la Lengua.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/marco-rubio-no-esta-leyendo-a-conrad-juan-gabriel-vasquez/">Marco Rubio no está leyendo a Conrad &#8211; Juan Gabriel Vásquez</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/marco-rubio-no-esta-leyendo-a-conrad-juan-gabriel-vasquez/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Dieciséis años sin Nobel: la literatura en español no tiene quien la lea en Suecia &#8211; Karina Sainz Borgo</title>
		<link>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/dieciseis-anos-sin-nobel-la-literatura-en-espanol-no-tiene-quien-la-lea-en-suecia-karina-sainz-borgo/</link>
					<comments>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/dieciseis-anos-sin-nobel-la-literatura-en-espanol-no-tiene-quien-la-lea-en-suecia-karina-sainz-borgo/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rossa]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 Oct 2026 03:24:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Desde el exterior]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cesarmiguelrondon.com/?p=122819</guid>

					<description><![CDATA[<p>El máximo galardón a Anne Carson vuelve a dejar fuera de Estocolmo a los escritores en lengua española. Editores y críticos de ambos lados del Atlántico examinan las dificultades de traducción, la desigual recepción internacional y la ausencia de una política cultural común capaz de sostener el prestigio de sus autores Publicado en: ABC Por: [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/dieciseis-anos-sin-nobel-la-literatura-en-espanol-no-tiene-quien-la-lea-en-suecia-karina-sainz-borgo/">Dieciséis años sin Nobel: la literatura en español no tiene quien la lea en Suecia &#8211; Karina Sainz Borgo</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 class="v-a-s-t" style="text-align: center;">El máximo galardón a Anne Carson vuelve a dejar fuera de Estocolmo a los escritores en lengua española. Editores y críticos de ambos lados del Atlántico examinan las dificultades de traducción, la desigual recepción internacional y la ausencia de una política cultural común capaz de sostener el prestigio de sus autores</h3>
<p><strong>Publicado en:</strong> <a href="https://www.abc.es/cultura/quinientos-millones-hablantes-dieciseis-anos-premio-sequia-20261009012634-nt.html">ABC</a></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por:</strong> <a href="https://www.abc.es/autor/karina-sainz-borgo-4539/" data-mrf-link="https://www.abc.es/autor/karina-sainz-borgo-4539/">Karina Sainz Borgo</a></p>
<p class="article-text">Han pasado die­ci­séis años desde que Mario Var­gas Llosa reci­bió el pre­mio Nobel de Lite­ra­tura. Desde enton­ces, nin­gún escri­tor en len­gua espa­ñola ha vuelto a Esto­colmo para reco­ger el galar­dón. Fran­cia, en cam­bio, con­si­guió dos pre­mios en menos de una década: Patrick Modiano en 2014 y Annie Ernaux en 2022. El con­traste ali­menta una pre­gunta que excede los gus­tos de la Aca­de­mia Sueca: ¿cómo es posi­ble que una len­gua com­par­tida por más de qui­nien­tos millo­nes de per­so­nas per­ma­nezca tanto tiempo fuera del mayor reco­no­ci­miento lite­ra­rio inter­na­cio­nal?</p>
<p class="article-text">La muerte de Javier Marías, en sep­tiem­bre de 2022, con­vir­tió esa ausen­cia en una pér­dida irre­ver­si­ble. El nove­lista espa­ñol reu­nía muchos de los atri­bu­tos aso­cia­dos a un can­di­dato al Nobel: una obra extensa, com­pleja y de alcance uni­ver­sal, tra­du­cida en dece­nas de paí­ses y publi­cada por algu­nas de las edi­to­ria­les más pres­ti­gio­sas del mundo, incluida Bon­niers, una de las casas his­tó­ri­cas de Sue­cia. Murió sin reci­bir el pre­mio. Su desa­pa­ri­ción dejó, ade­más, una pre­gunta incó­moda sobre los meca­nis­mos de reco­no­ci­miento inter­na­cio­nal de la lite­ra­tura escrita en len­gua espa­ñola.</p>
<p class="article-text">¿Es res­pon­sa­bi­li­dad de los sue­cos esa invi­si­bi­li­dad? Solo en parte. La Aca­de­mia Sueca decide sus pre­mios con inde­pen­den­cia, pero la recep­ción de una lite­ra­tura comienza mucho antes de que sus miem­bros exa­mi­nen una can­di­da­tura. Depende de las tra­duc­cio­nes, de la crí­tica, de las uni­ver­si­da­des, de los edi­to­res y de una polí­tica cul­tu­ral capaz de sos­te­ner durante años la cir­cu­la­ción de los escri­to­res.</p>
<h2>La traducción, una barrera decisiva</h2>
<p class="article-text">Gus­tavo Gue­rrero, cate­drá­tico de lite­ra­tura lati­noa­me­ri­cana con­tem­po­rá­nea en CY Cergy Paris Uni­ver­sité y edi­tor de Galli­mard para las lite­ra­tu­ras espa­ñola, por­tu­guesa y lati­noa­me­ri­cana, iden­ti­fica una difi­cul­tad fun­da­men­tal: el acceso directo a las obras. «Los miem­bros por lo gene­ral hablan sueco, ale­mán, fran­cés e inglés. No estoy seguro de que hoy haya muchos miem­bros que hablen y lean direc­ta­mente en espa­ñol. Los auto­res de nues­tra len­gua depen­den de las tra­duc­cio­nes para ser con­si­de­ra­dos», señala.</p>
<p class="article-text">La tra­duc­ción no garan­tiza el reco­no­ci­miento, pero con­di­ciona la posi­bi­li­dad de que una obra sea leída, dis­cu­tida y situada den­tro de una tra­di­ción inter­na­cio­nal. El pre­do­mi­nio del inglés añade otra difi­cul­tad. En Esta­dos Uni­dos, donde la pro­por­ción de libros tra­du­ci­dos es redu­cida, escri­bir direc­ta­mente en esa len­gua per­mite acce­der a cir­cui­tos edi­to­ria­les que resul­tan más difí­ci­les para quie­nes publi­can ori­gi­nal­mente en len­gua espa­ñola. Junot Díaz y Vale­ria Lui­se­lli repre­sen­tan tra­yec­to­rias dis­tin­tas den­tro de ese des­pla­za­miento lin­güís­tico. El pri­mero ha desa­rro­llado su obra lite­ra­ria en inglés; la segunda ha incor­po­rado tam­bién ese idioma a su pro­duc­ción narra­tiva. Sus casos ilus­tran la cre­ciente impor­tan­cia del inglés como len­gua de cir­cu­la­ción inter­na­cio­nal, aun­que no per­mi­ten redu­cir las deci­sio­nes de escri­tura a una estra­te­gia comer­cial.</p>
<p class="article-text">Las esta­dís­ti­cas edi­to­ria­les per­mi­ten medir una parte del pro­blema. Según la Fede­ra­ción de Gre­mios de Edi­to­res de España (FGEE), la fac­tu­ra­ción por venta de dere­chos edi­to­ria­les al extran­jero alcanzó 72,56 millo­nes de euros en 2024, frente a los 72,51 millo­nes de 2023, los 72,31 millo­nes de 2022 y los 71,58 millo­nes de 2021. En 2020 había lle­gado a 72,89 millo­nes. Cinco años des­pués, el volu­men del nego­cio per­ma­nece prác­ti­ca­mente estan­cado. El inglés con­cen­tra el 34,3% de la fac­tu­ra­ción, seguido del fran­cés, con el 19,4%, y del ale­mán, con el 8%. A con­ti­nua­ción apa­re­cen el chino (3,1%), el ita­liano (2,7%), el neer­lan­dés (1,2%) y el japo­nés (0,8%). Res­pecto a 2021, el inglés ha ganado 6,5 pun­tos por­cen­tua­les y el fran­cés 2,9, mien­tras que el ale­mán ha retro­ce­dido uno.</p>
<p class="article-text">Estas cifras corres­pon­den a ope­ra­cio­nes decla­ra­das direc­ta­mente por las edi­to­ria­les y exclu­yen una parte de las ven­tas ges­tio­na­das por agen­cias lite­ra­rias. Tam­poco expre­san el número de obras tra­du­ci­das, sino el valor eco­nó­mico de los dere­chos ven­di­dos. Aun con esas limi­ta­cio­nes, mues­tran la con­cen­tra­ción del nego­cio en unos pocos mer­ca­dos lin­güís­ti­cos. El pro­grama New Spa­nish Books, impul­sado por ICEX España Expor­ta­ción e Inver­sio­nes, intenta ampliar esa cir­cu­la­ción mediante pla­ta­for­mas diri­gi­das a Ale­ma­nia, Bra­sil, Esta­dos Uni­dos, Fran­cia, Japón y Reino Unido. Comi­tés de pro­fe­sio­na­les selec­cio­nan obras dis­po­ni­bles para la venta de dere­chos y las pre­sen­tan a edi­to­ria­les extran­je­ras. Sin embargo, no existe una serie pública reciente y homo­gé­nea que per­mita esta­ble­cer cuán­tos de esos títu­los ter­mi­nan efec­ti­va­mente tra­du­ci­dos y publi­ca­dos.</p>
<h2>El prestigio también se construye</h2>
<p class="article-text">Para Gus­tavo Gue­rrero, la cir­cu­la­ción edi­to­rial nece­sita acom­pa­ñarse de un tra­bajo ins­ti­tu­cio­nal pro­lon­gado. «Si no hay un tra­bajo para impo­ner un autor en Esto­colmo, no hay pre­mio. Los pre­mios tam­bién se cons­tru­yen y a veces sobre perío­dos lar­gos», sos­tiene. La afir­ma­ción des­plaza el debate desde el talento indi­vi­dual hacia las con­di­cio­nes que per­mi­ten reco­no­cerlo. Entre los nom­bres de la lite­ra­tura con­tem­po­rá­nea en len­gua espa­ñola apa­re­cen Enri­que Vila-Matas, Leo­nardo Padura y Cris­tina Rivera Garza, auto­res de tra­yec­to­rias y esté­ti­cas muy dife­ren­tes. Padura, pre­mio Prin­cesa de Astu­rias de las Letras 2015, ha con­ver­tido la novela poli­cial en una cró­nica del desen­canto cubano. Desde Mario Conde hasta ‘El hom­bre que amaba a los perros’, su narra­tiva recons­truye las con­tra­dic­cio­nes de la Revo­lu­ción y el peso de la his­to­ria sobre varias gene­ra­cio­nes. Cris­tina Rivera Garza, pre­mio Pulit­zer 2024 por ‘El inven­ci­ble verano de Liliana’, ha desa­rro­llado una obra situada entre la novela, la investigación histórica y el ensayo. sus libros exploran la memoria, la violencia y las vidas excluidas de los relatos</p>
<p>memoria, la violencia y las vidas excluidas de los relatos oficiales. No se trata de establecer una lista de candidatos oficiales, cuyas nominaciones permanecen reservadas, sino de reconocer la diversidad de una literatura cuya proyección internacional resulta desigual.</p>
<p>Roland Spar, editor alemán vinculado a S. Fischer Verlag, una de las editoriales literarias más antiguas y prestigiosas de Alemania, fundada en Berlín en 1886, cuestiona la recepción de la literatura española en su país y plantea una posible interferencia entre la percepción política y la valoración estética. «La sola pregunta es desconcertante. ¿Cómo no se puede ver la enorme variedad, riqueza y calidad de la literatura en lengua española? ¿Puede ser que la percepción de España y Latinoamérica sea más política que cultural actualmente? ¿Que esa narrativa oculte o impida una recepción estética independiente? Por lo menos esa es una sospecha que me surge en el contexto alemán, donde la estimación de la literatura española se ha perdido cada vez</p>
<p>Roland Spar, editor alemán vinculado a S. Fischer Verlag, una de las editoriales literarias más antiguas y prestigiosas de Alemania, fundada en Berlín en 1886, cuestiona la recepción de la literatura española en su país y plantea una posible interferencia entre la percepción política y la valoración estética. «La sola pregunta es desconcertante. ¿Cómo no se puede ver la enorme variedad, riqueza y calidad de la literatura en lengua española? ¿Puede ser que la percepción de España y Latinoamérica sea más política que cultural actualmente? ¿Que esa narrativa oculte o impida una recepción estética independiente? Por lo menos esa es una sospecha que me surge en el contexto alemán, donde la estimación de la literatura española se ha perdido cada vez más en los últimos años».</p>
<p>Su juicio sobre la ausencia de Javier Marías es igualmente categórico: «Pero ¿los jurados del Nobel? ¿Cómo han podido desatender a Javier Marías? Un hecho incomprensible e imperdonable». Silvia Sesé, directora de Anagrama desde 2015 y vinculada también a la dirección editorial del Grupo Feltrinelli en España, identifica otra dificultad: la promoción sostenida de las trayectorias. «¡Difícil! Quizás nos falta promocionar bien fuera las trayectorias de los autores. ¿Habría que invertir más esfuerzos en ello? Me parece que la literatura en español tiene un reconocimiento muy desigual fuera de nuestra lengua».</p>
<p>Pilar Reyes, directora editorial de la División Literaria de Penguin Random House, relativiza la ausencia de escritores en lengua española en el Nobel. Recuerda que entre 1967 y 1990 se produjo un período excepcional, con seis autores premiados en apenas 23 años, y considera que los dieciséis transcurridos desde Mario Vargas Llosa no constituyen una anomalía histórica. La editora también señala que la voluntad de la Academia Sueca de ampliar su mirada influye en los tiempos de espera. «La extraordinaria vitalidad de la literatura en español no depende de que la Academia Sueca la reconozca cada cierto número de años», sostiene. Y recuerda que el Nobel distingue una obra y a su autor, no a una lengua.</p>
<p>Una política cultural todavía fragmentada</p>
<p>La experiencia internacional demuestra la importancia de sostener políticas de traducción. Francia desarrolló desde 1993 mecanismos de financiación para editoriales extranjeras a través del Bureau du Livre. Los Países Bajos han establecido ayudas que pueden cubrir una parte considerable de los costes de traducción. Corea del Sur, por su parte, ha convertido la circulación de sus libros en un objetivo cultural estratégico mediante instituciones especializadas, encuentros internacionales y acuerdos con ferias.</p>
<p>En el ámbito iberoamericano existen iniciativas nacionales de promoción y cooperación, pero no una política común, permanente y suficientemente articulada para proyectar internacionalmente a sus escritores. La diferencia resulta especialmente visible al compararla con el cine. La cooperación iberoamericana dispone de instrumentos como Ibermedia, creado en 1997, mientras que la circulación internacional de la literatura depende de programas nacionales, editoriales, agencias y esfuerzos institucionales dispersos.</p>
<p>La cuestión no consiste únicamente en conseguir otro Nobel. Se trata de determinar quién representa internacionalmente a una literatura compartida por tantos países y qué recursos permiten que sus autores sean leídos fuera de su lengua. El poeta y editor Aurelio Major introduce una consideración distinta: el problema también afecta a las condiciones culturales en las que se produce y reconoce la literatura. Recuerda que Octavio Paz, premiado en 1990, fue el último poeta en lengua española distinguido con el Nobel, después de una tradición que incluye a Gabriela Mistral, Juan Ramón Jiménez y Pablo Neruda. Para Major, el debate exige mirar más allá de Estocolmo y examinar las circunstancias que favorecen la aparición de obras capaces de transformar una tradición.</p>
<p>La referencia a <strong>Ida Vitale</strong> y a la generación de escritores uruguayos de los años cuarenta apunta precisamente a esas condiciones históricas e intelectuales. También recuerda excepciones como Antonio Gamoneda, cuya obra surgió en circunstancias adversas. La ausencia de escritores en lengua española en el Nobel admite distintas interpretaciones: desde las decisiones de la Academia Sueca hasta las deficiencias de la promoción internacional, pasando por los mecanismos de legitimación crítica y las propias condiciones de creación literaria. Dieciséis años después de Vargas Llosa, la pregunta permanece abierta. No se trata de reclamar una cuota lingüística en Estocolmo, sino de averiguar por qué una tradición literaria de semejante extensión carece de una estrategia compartida para hacer circular internacionalmente sus obras y consolidar el reconocimiento de sus escritores.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/dieciseis-anos-sin-nobel-la-literatura-en-espanol-no-tiene-quien-la-lea-en-suecia-karina-sainz-borgo/">Dieciséis años sin Nobel: la literatura en español no tiene quien la lea en Suecia &#8211; Karina Sainz Borgo</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/dieciseis-anos-sin-nobel-la-literatura-en-espanol-no-tiene-quien-la-lea-en-suecia-karina-sainz-borgo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Salvavidas macroeconómico o entrega del timón? El debate sereno sobre dolarización que Venezuela necesita &#8211; Juan Carlos Pérez-Segnini R.</title>
		<link>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/salvavidas-macroeconomico-o-entrega-del-timon-el-debate-sereno-sobre-dolarizacion-que-venezuela-necesita-juan-carlos-perez-segnini-r/</link>
					<comments>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/salvavidas-macroeconomico-o-entrega-del-timon-el-debate-sereno-sobre-dolarizacion-que-venezuela-necesita-juan-carlos-perez-segnini-r/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rossa]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 10 Oct 2026 03:13:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Desde el exterior]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cesarmiguelrondon.com/?p=122800</guid>

					<description><![CDATA[<p>Por: Juan Carlos Pérez-Segnini R. El debate sobre la dolarización formal en Venezuela ha regresado a la discusión pública con fuerza renovada. Ante la fragilidad del bolívar, la propuesta de eliminar la moneda nacional y clausurar el Banco Central de Venezuela (BCV) se presenta por destacados economistas como un recurso de increíble estabilización y certeza [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/salvavidas-macroeconomico-o-entrega-del-timon-el-debate-sereno-sobre-dolarizacion-que-venezuela-necesita-juan-carlos-perez-segnini-r/">¿Salvavidas macroeconómico o entrega del timón? El debate sereno sobre dolarización que Venezuela necesita &#8211; Juan Carlos Pérez-Segnini R.</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Por:</strong> <a href="https://www.facebook.com/juancarlos.perezsegnini/">Juan Carlos Pérez-Segnini R.</a></p>
<p>El debate sobre la dolarización formal en Venezuela ha regresado a la discusión pública con fuerza renovada. Ante la fragilidad del bolívar, la propuesta de eliminar la moneda nacional y clausurar el Banco Central de Venezuela (BCV) se presenta por destacados economistas como un recurso de increíble estabilización y certeza cambiaria. Sin embargo, en la alta política económica no existen los atajos, como lo observan otros dos destacados economistas del país. Para evaluar con responsabilidad un giro de esta magnitud, es indispensable analizar con frialdad analítica los dos lados de la moneda antes de adoptar cualquier decisión.</p>
<p><b>El escudo de la estabilidad</b></p>
<p>Por el lado de las ventajas, la evidencia empírica demuestra que el dólar actúa como un chaleco salvavidas macroeconómico muy eficiente ante el colapso institucional. Al retirar al banco central la capacidad de emitir dinero inorgánico para financiar el déficit, la inflación se pulveriza. Ecuador lo demostró en el año 2000 y lo ratifica hoy, manteniéndose como una de las economías con menor inflación de la región (1,12%), blindando el poder adquisitivo de los ciudadanos a pesar de sufrir severas crisis políticas internas.</p>
<p>Asimismo, la dolarización sincera la economía al eliminar la brecha cambiaria entre el sector privado y los sueldos públicos. Al desaparecer el riesgo cambiario, se genera una certidumbre que reduce drásticamente las tasas de interés y reactiva el consumo interno. El Salvador es el vivo ejemplo actual: al conjugar su estabilidad monetaria con mejoras en la seguridad, el Banco Mundial proyecta que su economía se acelerará un 4,5% en 2026, un dinamismo que el BID respalda de manera histórica con un financiamiento de 1.300 millones de dólares para este ejercicio a través de la iniciativa «El Salvador Crece». La robustez de este modelo no es un experimento temporal: Panamá acumula 122 años de dolarización oficial, mientras que Ecuador y El Salvador celebran en 2026 un cuarto de siglo (25 años) operando sin tropiezos macroeconómicos sistémicos ni crisis cambiarias. Para un país golpeado, el dólar ofrece un puente de confianza instantáneo con los mercados globales, facilitando la atracción de remesas e inversión extranjera sin el largo y costoso proceso de reconstruir la credibilidad de una institución monetaria local.</p>
<p><b>El precio de la subordinación</b></p>
<p>Por el lado de las desventajas, adoptar el dólar implica una renuncia irreversible a la soberanía monetaria. El país queda completamente supeditado a las decisiones de tasas de interés de la Reserva Federal de EE. UU., sin importar si las realidades económicas son opuestas. El histórico Volcker Shock (1979–1983) demostró que la Fed puede utilizar o utilizó el dinero mediante un control ingenioso (artfully controlling)para resolver sus crisis domésticas, aun a costa de secar la liquidez internacional, encarecer las deudas soberanas y asfixiar al mundo en desarrollo. Como bien documentó el gran estadista latinoamericano y transformador del BID, Enrique Víctor Iglesias, la región subestimó este impacto: al dispararse las tasas, los pagos por intereses y servicio de deuda externa en América Latina se catapultaron de 6.900 millones de dólares en 1977 a 39.000 millones en 1982, provocando un drenaje masivo de divisas y lo que EVI denominó «La Década Perdida para Latinoamérica». Bajo la arquitectura institucional del Artículo IV del FMI, tanto este uso en el alza arbitraria de las tasas de interés para atraer liquidez por parte de lo que hizo EE. UU., como la depreciación artificial de las monedas para abaratar sus exportaciones por parte de China y los países en desarrollo, constituyen conductas reguladas, entendidas como manipulaciones exógenas al sistema monetario internacional que un país dolarizado absorbe pasivamente sin derecho a réplica legal o margen de maniobra.</p>
<p>La propia historia venezolana matiza la rigidez de este control global. En 1986, Paul Volcker actuó como un pragmático operador global y un auténtico amigo de Venezuela —quizás por un cargo de conciencia— al lanzar una orden lapidaria al comité de bancos acreedores antes de emprender su esperado viaje al Guri: «I want that deal done». Aquella presión forzó a la banca internacional a capitular y aceptar una cláusula propuesta por la República para blindar a su Banco Central de ser demandado por los bancos acreedores ante su negativa de ofrecer convertibilidad, siempre que sus reservas operativas cayeran por debajo de 3.700 millones de dólares (equivalentes a unos 3 meses de importaciones). Ese era el tema central que mantenía trancada a aquella renegociación y que forzó el Secretario de Hacienda, Manuel Azpúrua. Venezuela fue el primer país deudor que lograba esa concesión. Dolarizar hoy borraría del mapa ese tipo de blindaje técnico, arriesgando a que la economía local —al margen del sector energía— se desindustrialice y mute hacia el modelo de Margarita o Panamá: una estructura puramente comercial y de servicios.</p>
<p dir="auto">Esta pérdida de flexibilidad contrasta con el exitoso modelo de México, un país que jamás contempló la dolarización; al mantener un tipo de cambio libre y un banco central autónomo, demuestra en 2026 cómo capotear el entorno global sosteniendo con soberanía su propia tasa de interés (6,50%) como herramienta contracíclica para mantener la inflación bajo raya (3,42%) sin depender de Washington. Su postura se valida al registrar un récord histórico de 419.300 millones de dólares en exportaciones a EE. UU. en apenas ocho meses del 2026; una colosal integración manufacturera que, a pesar de haber iniciado su diversificación económica como monoproductor tras la crisis petrolera de los años 80 y haberla consolidado a través del TLCAN (NAFTA), hoy se promueve y defiende de los choques externos gracias a la flexibilidad de su signo monetario y su capacidad de resolver sobre tasas de interés. Frente a estas rigideces, el exitoso modelo bimonetario administrado de Perú demuestra que la disciplina fiscal y la rigurosa autonomía del banco central permiten controlar la inflación (manteniendo la tasa de referencia en 4,25% en octubre de 2026), intervenir en el mercado cambiario, acumular reservas sin renunciar a la moneda patria, y permitir el libre uso indiscriminado de ambas monedas. Sin esa flexibilidad cambiaria e institucional, ante un choque externo, la única vía de ajuste para un país deudor monoproductor es el sobreendeudamiento, el despido masivo, la reducción drástica del gasto social o la quiebra de la industria manufacturera.</p>
<p><b>Un dilema abierto</b></p>
<p>La dolarización no resuelve el desajuste fiscal de fondo si persiste el gasto ineficiente y, en función de una percepción de solvencia debida a sus reservas petroleras sumada a la mitigación del riesgo de devaluación, la innegable tendencia para recurrir al endeudamiento externo. El hecho de que hoy se pueda llevar este debate en público, de manera abierta y con madurez, es un síntoma saludable para el país; sin embargo, en la alta economía cobra vigencia la máxima: «Careful what you wish for» (cuidado con lo que deseas). El dilema sobre este complejo y delicado tema, por tanto, sigue abierto y debe ser objeto de un minucioso e inapasionado estudio, pues en el diseño de la política soberana, el apuro suele ser el peor consejero.</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/salvavidas-macroeconomico-o-entrega-del-timon-el-debate-sereno-sobre-dolarizacion-que-venezuela-necesita-juan-carlos-perez-segnini-r/">¿Salvavidas macroeconómico o entrega del timón? El debate sereno sobre dolarización que Venezuela necesita &#8211; Juan Carlos Pérez-Segnini R.</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/salvavidas-macroeconomico-o-entrega-del-timon-el-debate-sereno-sobre-dolarizacion-que-venezuela-necesita-juan-carlos-perez-segnini-r/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Donald y Delcy &#8211; Fernando Mires</title>
		<link>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/donald-y-delcy-fernando-mires/</link>
					<comments>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/donald-y-delcy-fernando-mires/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rossa]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 29 Sep 2026 01:49:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Desde el exterior]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cesarmiguelrondon.com/?p=122638</guid>

					<description><![CDATA[<p>Publicado en: Blog personal Por: Fernando Mires No se trata de Donald Duck y Daisy; tampoco de un musical norteamericano. Pero sí de un acercamiento bilateral que, hasta hace poco, habría sido una imposibilidad absoluta. Una que, si algún mago la hubiera pronosticado, habría sido razón suficiente para enviar a ese mago al manicomio. &#160; [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/donald-y-delcy-fernando-mires/">Donald y Delcy &#8211; Fernando Mires</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Publicado en:</strong> <a href="https://polisfmires.blogspot.com/2026/09/fernando-mires-donald-y-delcy.html?spref=tw">Blog personal</a></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por:</strong> <a href="https://polisfmires.blogspot.com/2026/09/fernando-mires-donald-y-delcy.html?spref=tw">Fernando Mires</a></p>
<p>No se trata de Donald Duck y Daisy; tampoco de un musical norteamericano. Pero sí de un acercamiento bilateral que, hasta hace poco, habría sido una imposibilidad absoluta. Una que, si algún mago la hubiera pronosticado, habría sido razón suficiente para enviar a ese mago al manicomio.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Cuánta razón tenía Hannah Arendt cuando afirmaba que las causas no existen. Quería decir, no existen antes del aparecimiento de un fenómeno, de tal manera que casi siempre, sobre todo en el caso venezolano, no son las causas las que determinan al fenómeno, sino el fenómeno a sus causas. Porque definitivamente, la amable conversación que mantuvieron Donald y Daisy (perdón, Delcy) durante la asamblea de la ONU, marca un hito en la ya no breve historia de las relaciones mantenidas por los EE. UU. no solo con Venezuela sino con América Latina. Digamos entonces para seguir la moda: estamos frente a un punto de inflexión histórica.</p>
<p>Un punto sorpresivo. Aunque no lo es si atendemos a la breve historia que lo precede. En breve: ese encuentro puede ser también visto como un resultado de acontecimientos que han generado otros acontecimientos hasta a llegar cristalizar en lo que ha llegado a ser: un fenómeno. Para simplificar mencionaremos los que a nuestro juicio son los hechos que llevaron a la constitución de esa alianza no puntual, sino estratégica, entre los EE UU de Trump y la Venezuela de Delcy Rodríguez.</p>
<p>El punto de partida no puede ser otro sino el 28 de julio del 2024, día en el que el dictador Maduro ordenó cometer el más grande crimen electoral habido en América Latina (en el mundo, la ventaja la lleva lejos el dictador Putin, seguido por el dictador Lukashenko, en los que Maduro, evidentemente, “se inspiró”) Un fraude que, por las dimensiones conocidas, no vacilamos en calificar como golpe de estado electoral. Descubierto el fraude, gracias a la organización que respaldaba a la candidatura de Edmundo González en representación de María Corina Machado, Maduro perdió lo poco que tenía de legitimidad internacional, incluso entre los gobernantes de la izquierda latinoamericana.</p>
<p>Después del fraude, Maduro pasó a ser el gobernante con menos legitimidad del mundo occidental y, por lo mismo, una dictadura dura y pura, al estilo de las de Trujillo, Castro, Pinochet, y hoy, Ortega.</p>
<p>Las diferencias ideológicas entre esos dictadores no importan. Lo que sí importa mucho es que, en contraste con sus distinguidos colegas, Maduro gobernaba en el país con mayores reservas petroleras del mundo, un “detalle” que no pasaría desapercibido al presidente Trump quien de inmediato reinventó al Tren  de Aragua, al Cartel de los Soles y a los piratas narcotraficantes del Caribe, revelando desde el principio sus intenciones no desinteresadas por “liberar” a Venezuela de su dictadura. Un hecho que, por lo demás, cabía perfectamente en el programa elaborado en la Carta sobre la Seguridad Nacional del 2025. Pero para que eso ocurriera, Trump necesitaba de un respaldo venezolano. Ese lo brindaron María Corina Machado y sus consejeros al levantar, después del fraude, una línea insurreccional que no vendría desde dentro sino desde fuera, porque “solos, no podemos” (Guaidó dixit).</p>
<p>Y aquí llegamos al segundo punto del fenómeno que llevaría a Trump a sustituir al chavismo por el delcismo. Fenómeno del que María Corina Machado, hay que decirlo de una vez, es co-autora. Pues si hay alguien a quien tiene que agradecer Rodríguez su ascenso al poder, es a Machado. Digamos el porqué.</p>
<p>El “fraudazo” del 28-7, al ser dado a conocer, fue un tremendo éxito del machadismo. No solamente reveló la ilegitimidad radical de la dictadura. La victoria de González fue lograda gracias a un medio que el machadismo había repudiado en diversas ocasiones: la participación electoral activa. Gracias a ese cambio de ruta, Machado llegó a convertirse en la líder indiscutida de la masa opositora. Todo indicaba que la acertada estrategia electoral debía ser continuada pues Maduro estaba, políticamente, en las cuerdas. Sin embargo, no ocurrió así.</p>
<p>Machado y los suyos habían participado en el evento electoral utilizándolo como un medio para reforzar la línea que nunca habían abandonado: la de la insurrección popular en contra de la dictadura, con la participación hipotética de algunos militares que, por cierto, nunca aparecieron. Eso quedó claro en los días que siguieron al 28-J. Más claro quedó todavía cuando Machado se opuso con firmeza a la participación electoral de la oposición en las elecciones regionales y parlamentarias de mayo del 2025, llamando traidores a los dirigentes de los partidos que sí decidieron a participar. Denominación absurda y antidemocrática. Machado era una líder del pueblo venezolano, pero no la dirigente de los partidos políticos de la oposición. Con ese paso, rompió con la democracia interna de la oposición, dividiéndola entre una minoría pro-electoral y una mayoría insurgente.</p>
<p>La estrategia machadista quedó muy clara: apostar toda la caja a la intervención norteamericana. Podría haber sido incluso la de exigir nuevas elecciones, como lo está haciendo ahora; pero ese paso también lo rechazó rotundamente María Corina. Regalar la medalla Nobel de la Paz a Trump fue un acto de pleitesía indigno; pero lo hizo para reforzar su inquebrantable línea: si la insurrección no venía de adentro, debería venir desde fuera. Trump, como sabemos, no se hizo esperar. Pero en lugar de devolver el poder a González para transferirlo después a Machado, se lo entregó a la vicepresidenta Delcy Rodríguez, asegurando así la continuidad del chavismo pero bajo diferentes condiciones, a saber, las impuestas por el gobierno norteamericano.</p>
<p>¿Por qué Trump no entregó el poder a María Corina? Hoy lo sabemos. Porque Trump nunca va a mover un dedo si una acción no le genera ganancias contantes y sonantes. Sin embargo, queda la otra pregunta: ¿por qué no a Machado si ella desde el poder iba a llevar a cabo la misma política que hoy está haciendo Rodríguez? Ahí Trump debe haberse preguntado lo mismo que preguntó Stalin a Churchill cuando este sugirió la participación del papa en las conversaciones de posguerra: ¿cuántas divisiones tiene Machado? En ese punto Rodríguez gana a Machado por nocaut.</p>
<p>Hay un punto más a favor de Rodríguez: ella puede asegurar mejor que Machado la paz pública que necesita Trump para hacer sus grandes negocios petroleros. En efecto; el chavismo en oposición puede ser más peligroso que el movimiento de María Corina, la que no puede hacer mucho más de lo que por el momento hace: escuálidas demostraciones públicas. El machadismo puede ser mayoritario pero carece de ligamentos sociales como el PSUV.</p>
<p>Probablemente Rubio ha intentado convencer a María que es mejor que Delcy realice el trabajo sucio de la reconstrucción económica e institucional para que después, mediante elecciones, Machado se haga de todo el poder, como ella quiere. Como sea, el 3 de enero del 2026, el poder económico y político de Venezuela pasó a ser propiedad de Trump y Delcy Rodríguez es la presidenta oficial del país en representación del imperio norteamericano.</p>
<p>Como todos, quien aquí escribe ignora muchos hechos que servirían para explicar mejor el acceso de Rodríguez al poder. ¿Hubo conversaciones previas y secretas entre los hermanos Rodríguez y los comisionados trumpistas? ¿O simplemente los Rodríguez se rindieron ante Trump para salvar sus vidas? Son preguntas importantes, pero por ahora no demasiado significativas. El hecho, dicho con premeditada dureza, es que Delcy Rodríguez está en el poder. El otro hecho es que está ahí por obra y gracia de Trump. Un tercer hecho es que después del discurso pronunciado por Rodríguez en la ONU y de las conversaciones entre ella y Trump, la alianza entre la Venezuela delcista y los EEUU trumpistas, es objetivo e incontrarrestable; y lo es hasta el punto de que habrá que contar con la posibilidad de que la alianza entre ambos gobiernos sea de larga duración.</p>
<p>El discurso de Delcy Rodríguez fue el modelo de un presidente de derecha liberal, como si Maduro nunca hubiera existido. Habló de la necesidad de pasar de la confrontación a la cooperación y del establecimiento de alianzas económicas con los nuevos socios internacionales. Luego mantuvo una reunión secreta y a puerta cerrada con Trump. Lo que acordaron ambos presidentes no lo sabe nadie. Finalmente, y aprovechando su estancia en Nueva York, Rodríguez amplió su agenda participando en reuniones de alto nivel con instituciones financieras como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. María Corina Machado no podría haberlo hecho mejor.</p>
<p>El cambio de forma, tono y contenido de Delcy Rodríguez, es abismante. Su discurso es una ruptura definitiva con los dos chavismos que la precedieron: el militar populista de Chávez, y el puramente represivo de Maduro. Haciendo una analogía con la caída de la URSS, Delcy podría pasar a la historia como la “Gorbachova venezolana”. Al fin y al cabo Gorbachov venía del partido que destruyó sin desearlo. Para los puristas, y quizás para algunos chavistas, la de Delcy fue una traición. Pero para quienes analizamos situaciones y no a personas (para eso están los psiquiatras) estamos frente a una situación objetiva con la que hay que confrontarse; entre otras cosas porque no hay otra. Más allá de los actores del drama venezolano, esa situación objetiva indica que Delcy no solo es una “empleada” de Trump, sino una política consumada que, como tal, también sabe jugar sus cartas, aunque estas sean pocas.</p>
<p>Delcy Rodrígez tiene un proyecto interno que rima con el de Donald Trump pero puede que no sea el mismo. Por de pronto ella busca lo que todo político busca: el poder, y si lo tiene, mantenerlo. Ese poder solo lo puede alcanzar mediante un buen gobierno y para lograrlo está obligada a reparar por lo menos una parte de los enormes daños que dejaron los chavismos precedentes.</p>
<p>La tarea que se ha propuesto Rodríguez, en consonancia con Rubio, es la de crear condiciones económicas e institucionales favorables a la mayoría de los venezolanos, de modo que estas le permitan enfrentar al machadismo en condiciones ventajosas. Visto desde esa perspectiva, es inútil que la oposición machadista exija “elecciones ya” a un gobierno como el de Delcy que tiene detrás de sí a todo el apoyo de EE. UU. Por otra parte hay que considerar que la lucha contra la inflación, contra la desocupación, contra la corrupción, interesa a los ciudadanos, como ocurre en todas partes, más que los intereses específicos de los políticos. Tarde o temprano habrá elecciones, pero para EE. UU. es mejor hacerlas en condiciones políticas y económicas más estables de lo que podría hacerlo en estos mismos momentos con la oposición.</p>
<p>Que el poder de Rodríguez no sea legítimo, suele no ser preocupación principal de masas hambrientas, como son las que imperan en Venezuela. No solo de pan vive el hombre, dicen los altruistas. Pero sin pan no vive ningún hombre, contestan los más realistas. Por lo demás, cualquier gobierno que hubiera seguido al de la extracción de Maduro habría tenido un origen ilegal o alegal. El derrocamiento de Maduro no fue el producto de una revolución sino de un golpe de estado externo, y por lo mismo, ilegal. Sobre esa base ilegal deberá ser construida la legitimidad de la futura Venezuela, con Trump o sin Trump. Entonces ¿no estamos frente a una transición? En parte sí; se está.</p>
<p>La gran transición comenzó por donde debía comenzar: por la transición del chavismo de un partido dictatorial a un partido no dictatorial. No es el PSUV, de eso estamos lejos, un partido democrático. Pero exageran quienes ven en el gobierno de Rodríguez solo la continuación de la dictadura de Maduro. La de Delcy no es una democracia, pero tampoco es, en el sentido político y no jurídico del término, una dictadura.</p>
<p>¿Ha pagado Rodríguez su estancia en el poder al aceptar la “tutela” norteamericana con la pérdida de la soberanía venezolana? Habría que preguntarse en este punto si la soberanía no había sido ya perdida con Chávez y Maduro, quienes intentaron ponerse bajo la tutela ideológica de Cuba y de la económica y política de Rusia e incluso de China.</p>
<p>Hay que tener en cuenta que Venezuela durante Chávez y Maduro llegó a ser el país más aislado de América Latina. El gobierno de Rodríguez en cambio, no tiene hoy enemigos políticos internacionales. Pues bien, eso no es pérdida de soberanía; más bien es lo contrario. El hecho de que el presidente chileno Kast y su homóloga venezolana buscaran un estrecho acercamiento en la ONU, habla por sí solo. A Delcy no interesa si en su despacho Kast tiene un retrato de Pinochet ni a Kast interesa que Delcy tenga en su oficina uno de Chávez o incluso uno de Maduro. Ambos, también Trump, están de acuerdo con la famosa frase de Deng Xiaoping: “no importa el color del gato, lo que importa es que cace ratones”.</p>
<p>Lo dicho no quiere decir por supuesto que los partidos políticos venezolanos deban irse de vacaciones en espera de que pasen estos furiosos tiempos trumpistas. Todo lo contrario, deben hacer oposición a Rodríguez e incluso a Trump. Pero para hacerlo necesitan, antes que nada, existir. Por el momento, después de tanta abstención, de tanto populismo guaidoiano y mariacorinista, han sido reducidos a siglas sin ideas ni programas. Agrupaciones que giran alrededor de un nombre y nada más. En su mayor parte, después de tanta represión y tanta abstención, ya no son partidos; son solo remedos, o sectas adoradoras de líderes mágicos. La agrupación más poderosa es la de Machado, pero sus seguidores no son militantes políticos sino devotos más bien religiosos. Machado ha intentado articular su movimiento populista con los partidos trumpistas y ultraderechistas del continente. Pero ese objetivo ya lo logró el gobierno de Delcy Rodríguez sin regalar medallas, solo regalando petróleo. A Trump no interesa otra cosa. Las medallas puede meterlas ahí, si quiere. De todo esto se deduce que en medio de todas sus desgracias, bajo el gobierno de Delcy Rodríguez los partidos políticos pueden ser, incluso deben ser, nuevamente construidos.</p>
<p>Todos hablan de la ruina económica que dejó el chavismo de Maduro. Pero la ruina política no es más pequeña. Definir alineamientos sociales e internacionales, sobre todo en un periodo donde todo lo global es muy local, es imperioso. Si va a haber transición, hay que comenzarla en la propia casa, como ya comenzó a hacerla el chavismo.</p>
<p>No debemos olvidar que lo que está ocurriendo en Venezuela es parte de una transacción entre Putin y Trump. “No te creo problemas en tu hemisferio si tu no me los creas con Europa y con la OTAN”; así reza el gran negocio putitrumpista. Si lo pagan los ucranianos con sus miles de muertos civiles, no interesa a Trump. Al fin y al cabo, ya estamos viviendo en un mundo donde las leyes y las instituciones cuentan cada vez menos. Así lo dijo muy claro ese bufón de Trump llamado Milei al emprenderlas en los EE. UU. en contra de la propia ONU. Las instituciones no sirven, solo los intereses particulares de los estados, es la divisa del trumpismo. El mundo, en consecuencia, pertenece a los estados más fuertes y a sus aliados.</p>
<p>Delcy Eloína Rodríguez parece sentirse muy cómoda en ese, su nuevo mundo. Probablemente María Corina Machado, quien también quería ser tutelada, no se habría sentido peor. El problema para ella es que “la otra” llegó primero.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/donald-y-delcy-fernando-mires/">Donald y Delcy &#8211; Fernando Mires</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/donald-y-delcy-fernando-mires/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La Transición Corporativa Tutelada: Una tesis de Realpolitik para Venezuela en la era Trump &#8211; Juan Carlos Perez-Segnini</title>
		<link>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/la-transicion-corporativa-tutelada-una-tesis-de-realpolitik-para-venezuela-en-la-era-trump-juan-carlos-perez-segnini/</link>
					<comments>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/la-transicion-corporativa-tutelada-una-tesis-de-realpolitik-para-venezuela-en-la-era-trump-juan-carlos-perez-segnini/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rossa]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 29 Sep 2026 01:43:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Desde el exterior]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cesarmiguelrondon.com/?p=122632</guid>

					<description><![CDATA[<p>Por: Juan Carlos Perez-Segnini La historia demuestra una verdad fría: las grandes potencias abandonan las cruzadas ideológicas cuando los costos de un conflicto abierto superan los beneficios económicos netos. En Venezuela, la maquinaria estatal se desplaza de la retórica a la ingeniería financiera mediante una Transición Corporativa Tutelada, impulsada por el pragmatismo transaccional de Donald [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/la-transicion-corporativa-tutelada-una-tesis-de-realpolitik-para-venezuela-en-la-era-trump-juan-carlos-perez-segnini/">La Transición Corporativa Tutelada: Una tesis de Realpolitik para Venezuela en la era Trump &#8211; Juan Carlos Perez-Segnini</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Por:</strong> Juan Carlos Perez-Segnini</p>
<p>La historia demuestra una verdad fría: las grandes potencias abandonan las cruzadas ideológicas cuando los costos de un conflicto abierto superan los beneficios económicos netos. En Venezuela, la maquinaria estatal se desplaza de la retórica a la ingeniería financiera mediante una Transición Corporativa Tutelada, impulsada por el pragmatismo transaccional de Donald Trump.</p>
<p>Para la Casa Blanca y las multinacionales, el objetivo no es una democracia perfecta, sino la mitigación absoluta del riesgo soberano mediante blindaje legal y consolidación de activos. Este acuerdo opera en seis fases sincronizadas:</p>
<ol>
<li>El Pacto por Maduro: Washington utiliza el aparato judicial para cerrar el caso penal en Nueva York (vía fallo favorable, inmunidad o sobreseimiento). A cambio de su renuncia política permanente, se le garantiza un exilio dorado y protegido.</li>
<li>Legitimación y el Esequibo: EE. UU. convalida la legalidad de la administración interina en funciones. A cambio, el gobierno local acepta formalmente el próximo fallo de la CIJ sobre el Esequibo, eliminando el mayor dolor de cabeza geopolítico y marítimo para ExxonMobil y el USGOVT, y blindando el bloque Stabroek.</li>
<li>Transición y Retiro: La administración interina ejecuta una reinstitucionalización controlada y una apertura comercial masiva. Actuando como puente tecnocrático, la cúpula acepta no participar en futuras elecciones y retirarse con inmunidad civil y penal absoluta.</li>
<li>Una Oposición a la Medida: Para presentar una fachada democrática ante la ONU, se impulsa la candidatura de un sector opositor minoritario (del 2%) frente a la Unidad que MCM logró fraguar luego de 23 años. Este sector valida el resultado electoral a cambio de cuotas de cogobierno y financiamiento. Esta metamorfosis dilata el cronograma para que las instituciones se solidifiquen y sostengan nuevas elecciones. MCM logró gestar la verdadera Unidad y esta debe adaptarse y tratar de mantenerse.</li>
<li>El Megapacto y la desinversión: Para mantener la viabilidad reputacional y atender la mayor crítica de la oposición, el nuevo consenso electoral exige la salida de Alejandro Betancourt como accionista de esa empresa. Consecuentemente, Betancourt liquida y vende sus acciones en NABEP a ExxonMobil u otra multinacional petrolera, consolidando el mayor leviatán energético mundial bajo el control conjunto del nuevo inversor extranjero y el Gobierno de EE. UU., blindándolo así contra expropiaciones.</li>
<li>Irresponsabilidad y Stepping-in Rights: El colapso del país y el despojo de sus riquezas son la consecuencia directa de 26 años de su arbitraria actuación e irresponsabilidad fiscal, caracterizada por la expropiación sin indemnización y el impago crónico de la deuda externa. Este escenario ha forzado a los acreedores a ejecutar sus derechos de sustitución (stepping-in rights) ante la insolvencia estatal, operando con el respaldo directo de sus gobiernos. ¿Qué esperábamos? Es Project Finance.</li>
</ol>
<p>Esta estructura busca imponer la ficción de un manto protector que sustraiga los conflictos de la explotación energética a la justicia extranjera, reflejando el costo institucional de haber desmantelado el Poder Judicial. En ese espejo debe mirarse México: el verdadero aprendizaje radica en evitar perder el profesionalismo del Poder Judicial y en los errores históricos de una oposición venezolana cuyos desencuentros postergaron la acción durante dos décadas. La Unidad nacional frente a los quiebres estructurales es un imperativo del presente, no una meta a largo plazo.</p>
<p>En última instancia, se logra un equilibrio total. El régimen saliente liquida su capital político por inmunidad y riquezas legítimas. Al comenzar a cumplir sus compromisos, y en función de los nuevos recursos que colectará el fisco, Venezuela entra en una paz corporativa con los inversionistas extranjeros que propulsa su desarrollo económico mediante inversión privada, sellando en forma robusta su alineación geopolítica con Occidente. Bajo este esquema, se vuelve un imperativo categórico consolidar un gobierno legítimo que tenga la capacidad real de retomar el control de las riquezas del país y sanear las finanzas públicas. Paralelamente, EE. UU. y la corporación adquirente aseguran un monopolio energético regional dotado de un hecho que destruye cualquier intento de futura expropiación: el gobierno estadounidense es dueño del 35% de las acciones.</p>
<p>Seamos claros: el experimento hacia la izquierda de la mano de Rusia, China e Irán NO resultó; estas son las consecuencias de aquella aventura. Es hora de retomar el verdadero desarrollo que viene con inversión y empleos dignos para generar bienestar.</p>
<p>Nota del autor: La tesis y las especulaciones de realpolitik presentadas en este artículo son de exclusiva autoría del firmante, habiendo contado con la asistencia de Google AI para el estilo y la optimización de la redacción.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/la-transicion-corporativa-tutelada-una-tesis-de-realpolitik-para-venezuela-en-la-era-trump-juan-carlos-perez-segnini/">La Transición Corporativa Tutelada: Una tesis de Realpolitik para Venezuela en la era Trump &#8211; Juan Carlos Perez-Segnini</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/desde-el-exterior/la-transicion-corporativa-tutelada-una-tesis-de-realpolitik-para-venezuela-en-la-era-trump-juan-carlos-perez-segnini/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
