<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>El espacio de mis amigos - César Miguel Rondón</title>
	<atom:link href="https://cesarmiguelrondon.com/secciones/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://cesarmiguelrondon.com/secciones/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Tue, 27 Oct 2026 03:08:30 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.10</generator>

<image>
	<url>https://cesarmiguelrondon.com/wp-content/uploads/2022/09/Group-118.svg</url>
	<title>El espacio de mis amigos - César Miguel Rondón</title>
	<link>https://cesarmiguelrondon.com/secciones/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>El Pelòn de Aquiles &#8211; Carlos Raúl Hernández</title>
		<link>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/el-pelon-de-aquiles-carlos-raul-hernandez/</link>
					<comments>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/el-pelon-de-aquiles-carlos-raul-hernandez/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rossa]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Oct 2026 12:07:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El espacio de mis amigos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cesarmiguelrondon.com/?p=123126</guid>

					<description><![CDATA[<p>Publicado en: El Universal Por: Carlos Raúl Hernández La operación Resolución absoluta del 3E nace de una razón fundamental con varias secundarias, al EE. UU confrontarse con una dadaísta perspectiva. No en su zona de influencias, sino a tres horas de vuelo de Mar-A-Lago, asoma el primer caso mundial de Estado petrolero fallido en las [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/el-pelon-de-aquiles-carlos-raul-hernandez/">El Pelòn de Aquiles &#8211; Carlos Raúl Hernández</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Publicado en:</strong><a href="https://www.eluniversal.com/el-universal/243918/el-peln-de-aquiles"> El Universal</a></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por:</strong> <a href="https://www.eluniversal.com/el-universal/243918/el-peln-de-aquiles">Carlos Raúl Hernández</a></p>
<p><b>La operación <i>Resolución absoluta</i> del 3E nace de una razón fundamental con varias secundarias, al EE. UU confrontarse</b> con una dadaísta perspectiva. <i>No en su zona de influencias, sino a tres horas de vuelo de Mar-A-Lago</i>, asoma el primer caso mundial de Estado petrolero <i>fallido</i> en las mayores reservas petroleras del planeta. Ni Tristán Tzara o Artaud conciben semejante <i>jardín-traga-aviones</i>. Ya Venezuela con Nigeria, aparecían en el nivel previo, <i>Estado estresado</i> o <i>frágil</i>, según el <i>Found for peace </i>y <i>Foreign Policy</i>. Y la peor noticia para Trump: lo que impedía ese desenlace, era la avanzada de sus contendores Rusia y China sobre esas reservas. La migración masiva perturbaba la región. Para la CIA y el gobierno gringo la oposición era un fardo costoso, incómodo, incapaz de autocorrección, que en tres décadas impulsó el caos, y desencajó las instituciones.</p>
<p><b>No estaban en el parlamento, las gobernaciones, alcaldías, legislaturas ni concejos municipales. Ni siquiera tenían un partido</b> que mereciera ese nombre. El equipo de Marco Rubio sabe lo ocurrido en “crisis perpetuas” por carencia grave de liderazgo funcional: Bolivia y sus 40 golpes de Estado, once de ellos en los siglos XX-XXI; y Argentina, con 24 presidentes entre 1955-2003. En la URSS, España, Nicaragua, Ecuador, Brasil, Uruguay, etc., la transición democrática es una “evolución dentro de la situación”, en palabras de Juan Vicente Gómez, recambio en el seno del <i>ancien régime</i>, o “transición endógena”. “Solos no podíamos” Determinaron que entregarle el poder, equivalía a decretar la desestabilización, golpes militares, “el quiebre”, y una posible guerra civil, hacia el <i>Estado fallido.</i></p>
<p><b>Tendrían que emprender una invasión terrestre, movilizar 500 mil marines y mantener tropas por tiempo indeterminado, </b>con unas 50 mil bajas civiles de entrada. Delcy Rodríguez sobrevivió en sentido literal y, además, se mantiene en el poder y aplicaron el “método Rubio” que nos ahorró las bajas y la ocupación militar. “Nació de nuevo” ese día y con la posibilidad de reconstruirse ella misma y reconstruir lo que antes incendiaron. Abrir la industria petrolera estaba por encima de la comprensión de nuestro sistema <a class="google-anno" href="https://www.eluniversal.com/#" data-google-vignette="false" data-google-interstitial="false"> <span class="google-anno-t">político</span></a>, como la Santísima Trinidad para él mismo, según Agustín, y fue posible por la abrupta entrada de los gringos. Ella lo asume desde en el vórtice, como mencionamos antes y era un pragmatismo de vida o muerte. Me preocupa su reticencia a hacer una reforma estructural de la <a class="google-anno" href="https://www.eluniversal.com/#" data-google-vignette="false" data-google-interstitial="false"> <span class="google-anno-t">economía</span></a> para derrotar los dos enemigos en uno, inflación-devaluación.</p>
<p><b>La escasa capacidad de procesamiento opositor solo tiene a favor esa resistencia del gobierno. </b>Sin tales reformas, no hay crecimiento <a class="google-anno" href="https://www.eluniversal.com/#" data-google-vignette="false" data-google-interstitial="false"> <span class="google-anno-t">económico</span></a> que valga, como entendieron los chinos hace 40 años. Por casi tres décadas, desde el paro petrolero hasta hoy, escribimos, dijimos, explicamos en todos los lugares posibles, que radicalismo, abstencionismo, golpismo “de calle”, eran necedades infantiles (y trágicas) que atornillarían al gobierno y dejaban vacíos espacios de poder. Aun hoy, cuando tal cosa se demostró ampliamente, repiten las lenguaradas furiosas, y el gobierno norteamericano les presta la atención que merecen quienes tuvieron el poder en las manos repetidas veces y ni siquiera se dieron cuenta. Los anula la carencia de sentido estratégico, un plan de acciones concatenadas, que la dirección evalúe cuidadosamente, corrija y reajuste si acerca o no el objetivo de alcanzar el poder.</p>
<p><b>Hoy diríamos que la estrategia debe ser “inteligente”, “biunívoca”, se retroalimenta de sus propios resultados tácticos. </b>En caso contrario, es una <i>antiestrategia</i>, un empeño de acciones voluntaristas que sustituyen la tenacidad por la terquedad, acciones ciegas y sordas a sus desastrosas consecuencias (<i>guarimbas</i>, paro petrolero, abstenciones, trancones, golpismo, “las salidas” de 2014-16-17, las abstenciones). La “estrategia” de la extrema izquierda en la Europa actual es muy creativa: devastación de espacios públicos y privados urbanos porque, revolucionarios, piensan que sí debilitan las instituciones y avanzarán en procesos electorales, pero la experiencia indica que la mayoría silenciosa trabaja, quiere normalidad y no simpatiza con la delincuencia callejera. En Europa parecen cansados de Sánchez, Mertz, Macron, y se disponen a entronizar “la derecha” (ojalá sirvieran)</p>
<p><b>En nuestro caso tropical, la oposición no fue capaz de autoevaluarse estratégica y tácticamente en 9720 días, 324 meses,</b> 27 años. Es peor el balance porque casi gana las parlamentarias de 2010, lo hace en 2015 y lo hubiera hecho de participar en municipales, regionales y nacionales (16-17-18). Entonces algún menguado declaró “cerrada la vía electoral”. Como si no fuera suficiente, cabecillas notorios ahora incurren en escandalosos ridículos personales. Luego de la puerilidad, la desubicación, viene el torpe malentretenimiento de poner palos en las ruedas del cambio <i>necesario</i> que impulsa EE.UU. Contratan un par de gaznápiros para sostener que no había transición ni nada, aunque cada vez que les dolía la cabeza a Chávez o Maduro, anunciaban “la transición”. Antes decretaron la disolución del bloque dominante para el 28J, otro autoengaño estúpido.</p>
<div id="browsi_adWrapper_ai_0_ati_1_rc_0">
<div id="browsi_adContainer_ai_0_ati_1_rc_0">
<div data-type="_mgwidget" data-widget-id="1835279" data-uid="0e0ea">
<div id="mgw1835279_0e0ea">
<div>
<div class="mgbox">
<div class="mgheader" data-template-type="header" data-template-placed="before">
<div class="mg_addad1835279 mglogo" data-template-macros="logo,adchoices"></div>
</div>
<div class="row1" data-template-type="container" data-template-container-places="1">
<div id="9963b942-d1b3-11f1-9e2a-d404e6f9ac40" class="mgline teaser-28232757 type-w mgiteration-1" data-class-condition="iteration;mgiteration" data-i="ZEttVhF6YqWw2i2kpYZaBZqXnh85_X5G5ZcdmfLSoeFv0A3YH7xcq4cPT5HblhuU07SQDfRrmNagawkSe3qWJc9me6itlPcOlNEgurDsxsX98GG5aE_oKvjxCwfQzgF71LcA2sx4Ne-AMf6ce8Nd7Q**" data-widget="1835279" data-pos="1" data-observing-start="1793070480801" data-observing-time="1020" data-showed="1">
<div class="mcimg"><b>Su escasa capacidad de procesamiento, solo tiene a favor la resistencia del gobierno a reformas estructurales de la economía </b>para detener el monstruo bicéfalo <i>inflación-devaluación</i>, porque si lo hiciera, la dinámica cambiaría estratégicamente. Sin tales reformas, como entendieron los chinos hace 50 años, no hay crecimiento económico que valga. Ese es el Talòn de Aquiles de la transición, nubarrones en su futuro. Venezuela, como Ucrania, olvidaron que la geopolítica entra donde termina el Derecho internacional y peligra la seguridad nacional de una potencia.</p>
<p><b>El viejo chavismo sobrevivió hasta que se le ocurre la mentecatez de confiscar a Exxon, Total, Chevron, Conoco, BP, Statoil</b>, Halmerich, Williams, ENI, Harvest, Repsol, Tidewater, Enaco, Halliburton, etc. en 2007. Ese adefesio trajo las sanciones contra petroleras de Obama en 2011, que completa Trump en 2017 y 2019. Venezuela está bajo dominio norteamericano producto del <i>hipernacionalismo</i> al crear la ilusión de <i>control hostil</i> de la industria petrolera contra la inversión global. Hoy somos el país más alineado y dependiente de USA en la región, sin capacidad de controversia con él porque no pudimos resolver nuestro el problema. No tuvimos Gorbachov-Yeltsin, Aylwin-Lagos y no pudimos solos. Hay que trabajar con paciencia para recuperar lo perdido.</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/el-pelon-de-aquiles-carlos-raul-hernandez/">El Pelòn de Aquiles &#8211; Carlos Raúl Hernández</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/el-pelon-de-aquiles-carlos-raul-hernandez/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mundo enfermo &#8211; Fernando Rodríguez</title>
		<link>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/mundo-enfermo-fernando-rodriguez/</link>
					<comments>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/mundo-enfermo-fernando-rodriguez/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rossa]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Oct 2026 03:05:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El espacio de mis amigos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cesarmiguelrondon.com/?p=123120</guid>

					<description><![CDATA[<p>Publicado en: El Nacional Por: Fernando Rodríguez Mira que ha habido presidentes torpes y crueles en Estados Unidos. Ninguno, damas y caballeros, como Trump. No hacen falta demasiados esfuerzos para demostrarlo. El último rival podría ser Busch hijo, pero en su favor, y el de su país y la humanidad, no pretendía ser sino un [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/mundo-enfermo-fernando-rodriguez/">Mundo enfermo &#8211; Fernando Rodríguez</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Publicado en:</strong> <a href="https://www.elnacional.com/columnas/2026/08/mundo-enfermo/">El Nacional</a></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por:</strong><a href="https://www.elnacional.com/columnas/2026/08/mundo-enfermo/"> Fernando Rodríguez</a></p>
<p>Mira que ha habido presidentes torpes y crueles en Estados Unidos. Ninguno, damas y caballeros, como Trump. No hacen falta demasiados esfuerzos para demostrarlo. El último rival podría ser Busch hijo, pero en su favor, y el de su país y la humanidad, no pretendía ser sino un opaco funcionario, vigilado por su padre, dispuesto a dejar sus funciones mayores en manos del aparato administrativo. Donald tiene en su acervo un narcisismo delirante, una moral dislocada, un amor enfermizo y extendido a la familia por el dinero, un demoledor de las leyes y los principios más solemnes y necesarios, un ignorante sistemático y un mentiroso incesante, un guerrerista inclemente… en fin, cualidades bastante peligrosas en el hombre más poderoso del mundo.</p>
<p>Pero la pregunta mayor que hay que hacerse en estos casos es la razón —de la sinrazón— que permite que este ser haya sido colocado, y por segunda vez, en dicho sitial. Para no profundizar, digamos que fueron los votos de una mayoría de norteamericanos. ¿Por qué lo hicieron? Porque algo anda muy mal en sus neuronas y su afectividad o, simplifiquemos, en su ideología, en su visión del mundo. Como quiera que su relación social es torva, por pobres ensimismados y por milmillonarios torvos (especialidad de Donald), genera individualismo radical, odio al diferente, amenazador, apoliticismo, culto a lo irracional y la violencia, rechazo de la modernidad democrática.</p>
<p>Estas simplificaciones pueden ser aplicadas, <em>mutatis mutandi</em>, a todos los monstruos fascistas que surgen por doquier en las más diversas zonas del globo. Trump es, por supuesto, el director de la orquesta. Curiosamente, en países prósperos, europeos verbigracia o en países pobres, limitémonos a América latina, donde ya superan la decena. Se habrá fijado usted que casi todos están liderados por una figura por cuya salud mental usted, es un decir, no apostaría. La motosierra y los gritos y gestos frenéticos de Milei, las ridículas excentricidades violentistas de De la Espriella, el sadismo silencioso y artero de Bukele, el pinochetismo de Katz en Chile: el terrorismo de Alternativa para Alemania, el partido mayor del país; la condenada corrupción de madame Le Pen, la criminal gesta de Netanyahu, acabar con un país… y pare usted de contar. Hay mucha gente ideológicamente enferma, si usted lo dice, pues sí.</p>
<p>Muy de paso, si usted cree que lo que sucede en Venezuela es algo sano, hágase ver amigo. Este nudo siniestro entre chavistas y Donald con la participación de la oposición, al menos la del 15 y el despecho de María Corina hacen una pieza de teatro del absurdo que ni Ionesco hubiese osado escribir. Y eso que somos, según el Director, una especie de “fantástico” modelo para la humanidad, su mejor triunfo, un día, ninguna baja, ni un tiro en contra. Dejó todo el ejército contrario, pero nada es perfecto en este mundo.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Si a esto le sumamos el cambio climático (falso según Trump) que al parecer devora cada vez más el planeta —calor infernal que castiga el deseado verano nórdico— y las armas nucleares ya son cosa de unos cuantos, pues prepárese usted que ya conoce cómo se cruzan los terremotos.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Un orbe para ser pesimista, bueno a lo mejor soy “yo que nací un día que Dios estuvo enfermo”, como dijo el noble poeta César Vallejo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/mundo-enfermo-fernando-rodriguez/">Mundo enfermo &#8211; Fernando Rodríguez</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/mundo-enfermo-fernando-rodriguez/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Una sociedad que ya experimentó su poder &#8211; Mirla Pérez</title>
		<link>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/una-sociedad-que-ya-experimento-su-poder/</link>
					<comments>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/una-sociedad-que-ya-experimento-su-poder/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rossa]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 26 Oct 2026 14:23:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El espacio de mis amigos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cesarmiguelrondon.com/?p=123082</guid>

					<description><![CDATA[<p>Por: Mirla Pérez Publicado en: La Gran Aldea Venezuela produce inquietud en quienes la vivimos, la amamos y la sufrimos. Los caminos que transitamos son inciertos al punto que a ratos se nos arrebata el derecho de elegir y decidir a nuestro modo, cómo y con quién lo haremos y la escala de importancia que [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/una-sociedad-que-ya-experimento-su-poder/">Una sociedad que ya experimentó su poder &#8211; Mirla Pérez</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;">Por: Mirla Pérez</p>
<p>Publicado en: <a href="https://lagranaldea.com/2026/10/24/una-sociedad-que-ya-experimento-su-poder/">La Gran Aldea</a></p>
<p class="wp-block-paragraph">Venezuela produce inquietud en quienes la vivimos, la amamos y la sufrimos. Los caminos que transitamos son inciertos al punto que a ratos se nos arrebata el derecho de elegir y decidir a nuestro modo, cómo y con quién lo haremos y la escala de importancia que damos a cada acontecimiento.</p>
<p class="wp-block-paragraph">En medio de esta complejidad surgen muchas inquietudes, especialmente cuando escuchamos hablar de estabilización y transición en Venezuela. Se habla de fases, mecanismos, actores, tiempos y acuerdos, pero la mirada suele concentrarse en las élites económicas, sociales y políticas: mira hacia arriba, hacia quienes toman decisiones dentro y fuera del país. Mientras eso ocurre, unas preguntas mucho más sencillas siguen sin responderse: <strong>¿dónde está la gente en todo esto?</strong> Y, sobre todo, <strong>¿qué lugar se reconoce a su voluntad en las decisiones sobre el futuro?</strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">No son preguntas menores. Una cosa es lo que ocurre en las mesas donde se piensa el futuro del país y otra lo que está pasando en las calles, en los barrios y en las comunidades. Allí encontramos incertidumbre, desconfianza y mucha cautela. Pero sería un error confundir todo eso con inmovilidad o pasividad: hay una fuerza contenida, madurez popular y determinación. El silencio, en determinadas circunstancias, también puede ser una forma de resguardo y no necesariamente de consentimiento.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Hay una afirmación que se cuela en la vida cotidiana y aparece con contundencia en los estudios cualitativos: “…la gente ha cambiado…”, y lo ha hecho porque han sido décadas de dolor, de sueños truncados, de separación familiar y afectiva. Durante estos años, los venezolanos hemos tenido que aprender a resolver casi todo desde abajo. Hemos enfrentado la precariedad de los servicios, la pérdida del salario, la migración de nuestros hijos y las dificultades para alimentarnos, educarnos y curarnos.</p>
<p class="wp-block-paragraph">En ese largo camino también aprendimos a organizarnos, a buscar al vecino, a crear pequeñas redes y, sobre todo, a entender que muchas veces nadie vendrá a resolver por nosotros. Me incluyo, porque lo siento, pero esta interpretación la vamos construyendo a partir de investigaciones rigurosamente planificadas y ejecutadas.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Todo este camino de dolor e incertidumbre ha producido una transformación que quizás algunos políticos todavía no terminan de comprender, porque prefiere mirar del otro lado. Del lado del cálculo y del poder los dispositivos y no de la gente. La ciudadanía lo sabe y por eso ha decidido por un liderazgo comprometido con la causa de los de abajo, de los que no tienen voz, de los silenciados.</p>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>La experiencia del propio poder</strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">En los últimos años ocurrió algo adicional. La gente no solamente sobrevivió: <strong>participó</strong>. Las primarias del 22 de octubre de 2023 y la elección presidencial de julio de 2024 dejaron una experiencia que va mucho más allá del voto. Detrás hubo organización, confianza, movilización y la convicción de que era posible incidir sobre el destino político del país. No se trató únicamente de acudir a las urnas, sino de reconocerse como parte de una voluntad colectiva.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Una sociedad no vuelve fácilmente al mismo lugar después de haber experimentado su propio poder. Puede cansarse, sentir miedo, replegarse nuevamente sobre su vida cotidiana e incluso desconfiar de todo. Pero queda una memoria: <em>yo estuve allí, participé, hice algo y vi lo que éramos capaces de hacer juntos</em>. Esa experiencia puede quedar contenida, pero no desaparece de la conciencia ciudadana.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Esa memoria importa. Quizás una parte de lo que estamos observando hoy deba leerse desde allí. Es por esto que la comunidad no está esperando que la rescaten, espera que haya garantías, trabajo, oportunidades de crecer pero con esfuerzo. No pide sustituir su iniciativa, sino contar con condiciones para ejercerla.</p>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Dónde está la cuarta pata de la transición?</strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">Por eso me resulta difícil imaginar una transición construida exclusivamente desde arriba. Podemos tener mecanismos, acuerdos, actores nacionales e internacionales y una ruta técnicamente impecable. Pero si en esa ecuación no está la sociedad, tendremos una mesa incompleta.</p>
<p class="wp-block-paragraph">La gente que observa lo que ocurre, trata de entenderlo y se pregunta dónde entran en todo esto. Una población que ha sufrido enormemente las consecuencias de la crisis, pero que también ha acumulado experiencias de organización y participación, no puede ser simplemente informada al final sobre aquello que otros decidieron.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Aquí está uno de los grandes desafíos del momento venezolano: <strong>no basta con diseñar una transición para la gente; hay que construirla con la gente</strong>. Existe un liderazgo en el que una parte importante de la población ha depositado confianza. Las experiencias de 2023 y 2024 son difíciles de comprender sin reconocer el papel de María Corina Machado y, posteriormente, de ella y Edmundo González como referentes de una expectativa de cambio.</p>
<p class="wp-block-paragraph">El liderazgo nacional necesita encontrarse nuevamente con la experiencia concreta de las comunidades. No para subordinarlas ni para convertir cada espacio comunitario en una estructura partidista. Mucho menos para repetir aquella vieja práctica de llegar al barrio cuando se necesita movilizar, votar o llenar una concentración.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Se trata de otra cosa: <strong>escuchar, reconocer, conectar y darle cauce político a un poder que ya existe</strong>. Porque la sociedad no llega vacía a la transición: llega con memoria, experiencia y una conciencia más clara de su capacidad de actuar.</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/una-sociedad-que-ya-experimento-su-poder/">Una sociedad que ya experimentó su poder &#8211; Mirla Pérez</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/una-sociedad-que-ya-experimento-su-poder/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Cuánto dura esto? &#8211; Luis Salamanca</title>
		<link>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/cuanto-dura-esto/</link>
					<comments>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/cuanto-dura-esto/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rossa]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 26 Oct 2026 14:14:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El espacio de mis amigos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cesarmiguelrondon.com/?p=123079</guid>

					<description><![CDATA[<p>Por: Luis Salamanca Publicado en: La Gaceta Virtual El regreso a Caracas de María Corina Machado, que se acaba de producir, podría acelerar el tiempo espeso de la transición, tema principal de este trabajo ¿Cuánto dura la transición? ¿Cuánto dura esto? Son preguntas constantes que se hacen los venezolanos con angustia. La verdad, no existe [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/cuanto-dura-esto/">¿Cuánto dura esto? &#8211; Luis Salamanca</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;">Por: <a href="https://www.lagacetavirtual.org/autores/luis-salamanca">Luis Salamanca</a></p>
<p>Publicado en: <a href="https://www.lagacetavirtual.org/lecturas/cuanto-dura-esto">La Gaceta Virtual</a></p>
<p style="text-align: center;">El regreso a Caracas de María Corina Machado, que se acaba de producir, podría acelerar el tiempo espeso de la transición, tema principal de este trabajo</p>
<div class="reading-layout">
<div class="article-body">
<p><strong>¿Cuánto dura la transición? ¿Cuánto dura esto? Son preguntas constantes que se hacen los venezolanos con angustia. La verdad, no existe un plazo determinado de duración de las transiciones, no hay una velocidad promedio de las mismas. Duran lo que permite el proceso político específico. Sabemos algo de ello por las experiencias en otros países de Iberoamérica y por nuestra propia experiencia.</strong></p>
<p>En este artículo abordo este asunto, que trae de los nervios a los venezolanos y que a partir de hoy, con la presencia de María Corina Machado en el país, se renueva con sumo vigor.</p>
<p>La gente ha estado muy angustiada con el paso del tiempo y el trabajo a paso de morrocoy de la Mesa de Diálogo: pocos entienden su metodología de trabajo y se preguntan si hay algo, o alguien, que pudiera acelerarlo. La Mesa no entiende, o no quiere entender, el sentido de urgencia de los venezolanos respecto a la vuelta a la democracia.</p>
<p>Si bien las transiciones no tienen una velocidad establecida en algún manual, la que vive Venezuela si tiene el tiempo contado, como explico al final de esta nota. Aquí no aplica aquello de que la duración de las transiciones será la que permita la dinámica política de un país. Por eso vengo insistiendo en que el manejo del tiempo es vital en este caso.</p>
<p>Ya los venezolanos traíamos la pregunta que encabeza este trabajo, engatillada en la garganta por la experiencia del siglo XXI, mucho antes del 3E, sin haber conseguido respuesta, pese a haber intentado de todo buscando una; o sin que la respuesta conseguida fuera respetada. Tal sentimiento se ha agudizado en los 9 meses transcurridos desde el 3 de enero de 2026 (3E). Así que, imagínense cómo está la angustia de millones de personas que no quieren que esta oportunidad política se pierda.</p>
<p>Nadie sabe cuánto durará esto, pero dos de los actores lo tienen claro. El régimen quiere ir más allá del período de Trump. Trump puede tener idea del <em>deadline</em> pero no quiere establecer una fecha, ni siquiera un lapso; algo así como <em>la elección deberá realizarse entre julio y diciembre de 2027</em>. El jefe de la Casa Blanca parece jugar con el tiempo de la transición entre declaraciones desconcertantes. La oposición liderada por Machado pide «elecciones ya»; son tres escenarios político-electorales totalmente distintos los que se enfrentan. Entre tanto, las especulaciones van y vienen. ¡Hagan sus apuestos, señores!</p>
<h3>¿DURACIÓN EN OTROS PAÍSES?</h3>
<p>Hagamos un pequeño listado de la «duración» de la transición en otros países. Antes de hacerlo, aclaremos el criterio para demarcar las fechas de inicio y de finalización de la transición. Entiendo que este criterio es discutible, pero es lo más cercano a la posibilidad de estimar la duración.</p>
<p>Como señalé en mi anterior colaboración, las transiciones a la democracia comienzan con una crisis de la estructura de poder autoritaria, que pone en entredicho la continuidad en el poder de la élite y abre las puertas a una transferencia de ese poder. Esa transferencia puede darse más rápido, o menos rápido. Depende de cada caso. La crisis de la estructura de poder es provocada por un hecho excepcional, que impacta en sus bases (poderes públicos, fuerzas armadas, recursos económicos, etc.).</p>
<p>Entre ese evento y la convocatoria a unas elecciones democráticas en las que se elija nuevo gobierno nacional, se establece el lapso más o menos estricto de la transición. El hecho desencadenante puede estar constituido por la muerte de un dictador, un golpe de Estado (aunque sea fallido), la derrota en una guerra, una invasión, la pérdida de una elección, entre otros.</p>
<p>La transición no empieza con la liberalización, ni con la democratización, sino con esa crisis de la estructura de poder autoritaria, que obliga al régimen a una apertura, a la liberalización, hasta llegar a la elección, aspecto fundamental, pero no único, de la democratización.</p>
<p>El hecho de iniciarse no significa que la transición esté asegurada, pues entramos en el reino de la incertidumbre y muchas veces no se sabe que se está en una transición, sino cuando esta se concreta. Mucho menos sabemos si será exitosa o fallida. Máxime cuando, como señalaron Ramón Cotarelo y José Manuel Roca, hay una «antitransición» dentro de aquella. Salimos del cuarto oscuro y miramos para atrás: ¡Ah, mira, estábamos en transición! En el camino a la misma no se está seguro de que se está en una, mucho menos que será la ansiada transición a la democracia, especialmente cuando el régimen autoritario no cae totalmente y el remanente no coopera. Dicho esto, revisemos algunos de los casos de transiciones para ver su duración.</p>
<p>Son cuatro países y lo dicho solo aplica para ellos.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://cdn.sanity.io/images/1gvnpj8j/production/1f98c7d3891adc0edb860c94d45ff999620f8a92-1904x1632.jpg" alt="TABLA DE TRANSICIONES" /></figure>
<p>La tabla indica que, en esos casos, las transiciones duran entre casi un año (Venezuela 1958) hasta dos años (Venezuela 1945-1947), pasando por las que duran un año y medio aproximadamente (España, Argentina y Chile).</p>
<p>Como dijimos antes, en la Venezuela de 2026 la transición sí tiene el tiempo contado. Debido al total condicionamiento externo del proceso de cambio político en curso, es Trump quien marca la secuencia (un ciclo tras otro sobre un solo tema), el ritmo (distribución del tiempo) y el tiempo del cambio (duración neta del proceso).</p>
<p>Es, dejémoslo claro, lo que le queda a Trump en el gobierno. No es el tiempo de los venezolanos, que en su mayoría quieren votar cuanto antes. No es el del régimen, que va rebanando el calendario de Trump, para comenzar otro juego, o volver al anterior. Es el tiempo políticamente útil del jefe de la Casa Blanca.</p>
<p>Contado desde hoy, al país le quedan dos años netos más para realizar la transición. Mejor será que ampliemos nuestra expectativa temporal, pero sin dejar de presionar porque se haga lo antes posible. Lo que no podemos permitirnos es que Trump termine su gobierno sin haber hecho las elecciones democráticas en Venezuela.</p>
</div>
<div></div>
</div>
<div class="article-end"></div>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/cuanto-dura-esto/">¿Cuánto dura esto? &#8211; Luis Salamanca</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/cuanto-dura-esto/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Mayoría y unidad? (8). Elecciones Municipales 2013 y el Fin de una Era &#8211; Ismael Pérez Vigil</title>
		<link>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/mayoria-y-unidad-8-elecciones-municipales-2013-y-el-fin-de-una-era-ismael-perez-vigil/</link>
					<comments>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/mayoria-y-unidad-8-elecciones-municipales-2013-y-el-fin-de-una-era-ismael-perez-vigil/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rossa]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 Oct 2026 12:00:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El espacio de mis amigos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cesarmiguelrondon.com/?p=123063</guid>

					<description><![CDATA[<p>Publicado en: Blog personal Por: Ismael Pérez Vigil El fallecimiento de Chávez Frías y la elección de su sucesor, Nicolás Maduro, confirmó el inicio del declive de lo que se consideró una “mayoría” que se “legitimaba” en procesos electorales, pero que cada vez más se iban sosteniendo en el poder gracias a subterfugios, mañas electorales, [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/mayoria-y-unidad-8-elecciones-municipales-2013-y-el-fin-de-una-era-ismael-perez-vigil/">¿Mayoría y unidad? (8). Elecciones Municipales 2013 y el Fin de una Era &#8211; Ismael Pérez Vigil</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Publicado en:</strong> <a href="https://ismaelperezvigil.wordpress.com/">Blog personal</a></p>
<p style="text-align: right;"><strong>Por:</strong> <a href="https://ismaelperezvigil.wordpress.com/">Ismael Pérez Vigil</a></p>
<p style="font-weight: 400;">El fallecimiento de Chávez Frías y la elección de su sucesor, Nicolás Maduro, confirmó el inicio del declive de lo que se consideró una “mayoría” que se “legitimaba” en procesos electorales, pero que cada vez más se iban sosteniendo en el poder gracias a subterfugios, mañas electorales, desarrollo populista, uso de los recursos del Estado, intimidación de la población y también, hay que decirlo, debido a una fuerza opositora que no terminaba de encontrar el camino unitario para enfrentar ese poder.</p>
<p style="font-weight: 400;">Mi hipótesis es que, a partir de las elecciones presidenciales de 2013, fue manifestándose cada vez más la fragilidad electoral del régimen que se impuso en 1999, que ha persistido por 27 años, sostenida durante mucho tiempo por el uso de la fuerza y la represión que podía desplegar; y ahora por el apoyo del actual gobierno de los Estados Unidos.</p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>¿Comparaciones válidas?</strong></p>
<p style="font-weight: 400;">Desde luego los seguidores del régimen instaurado por Chávez Frías en 1999 siempre nos presentan los resultados electorales favorables a su tendencia como indicadores de su hegemonía, de su “mayoría” en el país y como la razón que justifica su permanencia en el poder; pero la realidad nos indica que se comenzaron a producir algunos cambios. Por ejemplo, ya se habían presentado algunos indicios del cambio de tendencia al ser derrotada la opción apoyada por Chávez Frías en el Referendo de Reforma Constitucional de 2007 y en las Elecciones Parlamentarias de 2010, en las cuales el PSUV obtuvo menos votos que la oposición y los disidentes del oficialismo (ver <a href="https://bit.ly/47wqnpk" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?q=https://bit.ly/47wqnpk&amp;source=gmail&amp;ust=1792902371468000&amp;usg=AOvVaw2Z-_VYaAMZxmuSabNpdHAf"><strong>https://bit.ly/47wqnpk</strong></a>); pero, a partir de 2013, estos indicios son mucho más claros.</p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>Comparando resultados</strong></p>
<p style="font-weight: 400;">Aunque no se pueden comparar resultados de elecciones diferentes −presidenciales con regionales o municipales, o con votaciones en referendos− sin embargo, sí podemos comparar cifras de participación e incremento o disminución de votos o porcentajes por cada una de las opciones. Por ejemplo, en las elecciones municipales de 2013, con relación a la elección presidencial de ese mismo año, ocho meses atrás, la participación descendió del 79,6% en las presidenciales al 58,9% en las municipales. Desde luego, eso se debió a que las elecciones presidenciales atraen muchos más electores y particularmente la del 2012, dada la circunstancia emocional por la salud de Chávez Frías y la expectativa de un sucesor.</p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>Comparando márgenes</strong></p>
<p style="font-weight: 400;">Pero lo destacable de las elecciones de 2013 es que el oficialismo perdió 2,4 millones de votos entre diciembre, municipales, y abril, presidenciales. También podemos comparar los márgenes entre las opciones; por ejemplo, el margen del oficialismo sobre la oposición en las presidenciales de abril fue de 1,5%, unos 220 mil votos; en las municipales aumentó y el oficialismo aventajó a la oposición en seis puntos porcentuales, unos 840 mil votos, debido probablemente a que los votantes de la oposición, como casi siempre ocurre tras una derrota electoral −en este caso dos seguidas, 2012 y 2013−, se abstuvieron de votar mucho más que los votantes del oficialismo. El morbo de la abstención siempre ha perjudicado más a la oposición.</p>
<p style="font-weight: 400;">Por otra parte, recordemos que hay cierto margen de error en las cifras, pues las fuentes indirectas que se pueden consultar toman o reportan o mezclan información de boletines parciales con boletines definitivos, que no es posible verificar ahora, dado el cierre de la página Web del CNE. Por eso, para tener una idea más clara de lo que comenzó a ocurrir a partir de 2013 en los procesos electorales en Venezuela, lo mejor es comparar los resultados de las elecciones municipales de 2008 y las de 2013; y para ello, veamos antes cuál fue la situación de las elecciones municipales de 2013.</p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>Elecciones municipales de 2013</strong></p>
<p style="font-weight: 400;">Estas elecciones se pospusieron de abril a diciembre de ese mismo año debido a la elección presidencial extraordinaria que fue necesario realizar por el fallecimiento de Chávez Frías. Se llevaron a cabo el 8 de diciembre de 2013; el CNE estimaba una población de 28,9 millones de habitantes y un Registro Electoral (RE) de 19 millones de electores; concurrimos al proceso 11,1 millones de electores, para una participación del ~58,9% −ya hay que comenzar a usar cifras aproximadas, dependiendo, como ya dije, del boletín del CNE que se tome−; el llamado Gran Polo Patriótico y sus aliados obtuvieron ~5,2 millones de votos, ~48,69%, mientras que la MUD obtuvo 4,3 millones, un ~40,8%. Con estos resultados, el oficialismo obtuvo 257 alcaldías, mientras que la oposición solo obtuvo 77 alcaldías −en ambos casos cada opción obtuvo una Alcaldía Metropolitana− y los independientes 3 alcaldías.</p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>Comparación con elecciones municipales de 2008</strong></p>
<p style="font-weight: 400;">Vistas así, sin analizar, las cifras anteriores, resulta “aplastante” la victoria del oficialismo. Pero estas cifras no contemplan que el oficialismo y sus aliados perdieron 16 alcaldías en 2013, con respecto al 2008; mientras que la oposición y sus aliados obtuvieron 22 alcaldías más en 2013. Los denominados “otros” o “independientes”, en 2013, lograron obtener 3 alcaldías. Nuevamente vemos aquí lo que en otro momento he comentado, que el sistema electoral de mayoría simple, debido a la “sobrerrepresentación” hace que el oficialismo con el ~48,69% de los votos, obtenga el ~76,4% de los cargos; mientras que la oposición, con el ~40,8% de los votos solo obtiene el 22,7% de los cargos.</p>
<p style="font-weight: 400;">En el siguiente cuadro resumo los indicadores que nos permiten apreciar y comparar lo ocurrido en 2013, con lo ocurrido en 2008.</p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>Elecciones Regionales y Municipales: 2008 / 2013</strong></p>
<table style="font-weight: 400;" width="603">
<tbody>
<tr>
<td width="182"><strong>Indicador Electoral</strong></td>
<td width="196"><strong>Elecciones 2008</strong></td>
<td width="224"><strong>Elecciones 2013</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="182">Porcentaje de Participación Total</td>
<td width="196">65,45%</td>
<td width="224">58,92%</td>
</tr>
<tr>
<td width="182">Alcaldías Metropolitanas</p>
<p>(Total: 2)</td>
<td width="196">• Alcaldía Metropolitana de Caracas:</p>
<p>Antonio Ledezma (Oposición / ABP)</p>
<p>• Distrito del Alto Apure:</p>
<p>Jorge Rodríguez Torres (PSUV)</td>
<td width="224">• Alcaldía Metropolitana de Caracas:</p>
<p>Antonio Ledezma (MUD / ABP)</p>
<p>• Distrito del Alto Apure:</p>
<p>Jorge Rodríguez Torres (PSUV)</td>
</tr>
<tr>
<td width="182">Número de Alcaldías Municipales</td>
<td width="196">• PSUV y aliados: ~272 alcaldías</p>
<p>• MUD y aliados: ~54 alcaldías</p>
<p>• Otros / Independientes: ~0 alcaldías</td>
<td width="224">• PSUV y aliados: 256 alcaldías</p>
<p>• MUD y aliados: 76 alcaldías</p>
<p>• Otros / Independientes: 3 alcaldías</td>
</tr>
<tr>
<td width="182">Porcentaje de Votos Nacionales</td>
<td width="196">• PSUV y aliados: ~53,10% (~5,8M votos)</p>
<p>• MUD / Oposición: ~42,60% (~4,6M votos)</td>
<td width="224">• PSUV y aliados (GPP): 48,69% (5.216.522 votos)</p>
<p>• MUD y aliados: ~40,8% (4.373.910 votos)</p>
<p>• Otros / Independientes: ~10,5% (~1.123.000 votos)</td>
</tr>
<tr>
<td width="182">Porcentaje Total de Alcaldías Obtenidas</td>
<td width="196">• PSUV y aliados: ~83,4%</p>
<p>• MUD / Oposición: ~16,6%</p>
<p>• Otros / Independientes: ~0,0%</td>
<td width="224">• PSUV y aliados: 76,4%</p>
<p>• MUD y aliados: 22,7%</p>
<p>• Otros / Independientes: 0,9%</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p style="font-weight: 400;"><strong><em> </em></strong></p>
<p style="font-weight: 400;"><strong><em>Nota 1: Cuadro elaborado con información obtenida a través de IA/Gemini, de diversos boletines del CNE.</em></strong></p>
<p style="font-weight: 400;"><strong><em>Nota 2: El signo (~) de virgulilla, antepuesto a determinadas, cifras indica valores aproximados o estimaciones derivadas de los boletines oficiales disponibles, utilizados para agrupar postulaciones de alianzas independientes o no completamente oficializadas en comicios previos.</em></strong></p>
<p style="font-weight: 400;"><strong><em>Nota 3: La base de calculo del número de alcaldías cambio de 2008 (326) a 2013 (335), debido a que en 2008 no se realizaron elecciones en varios municipios: Achaguas del Estado Apure, Miranda del Estado Carabobo y Manuel Monge del Estado Yaracuy, así como en los municipios Carrizal del Estado Miranda, Nirgua del Estado Yaracuy, Miranda del Estado Trujillo y Miranda del Estado Zulia</em></strong></p>
<p style="font-weight: 400;"><strong><em>Nota 4: Estas cifras corrigen las que presente en mi artículo del 3 de octubre (Ver vinculo más arriba) con relación al numero de alcaldías, votos y porcentajes de la elección de 2008; el actual es con base al último boletín que se conoce del CNE.</em></strong></p>
<p style="font-weight: 400;">Estas cifras, por ejemplo, tampoco aclaran que el oficialismo domina en sectores rurales o semiurbanos, mientras que la oposición domina las alcaldías de los grandes centros urbanos: Caracas y zonas urbanas cercanas −Alcaldía Metropolitana, Sucre (Petare), Baruta, Chacao, El Hatillo, Los Salías (San Antonio de los Altos); y además en grandes capitales y otras ciudades, como: Maracaibo, Barquisimeto (Municipio Iribarren), Valencia, Maturín, Barinas, San Cristóbal, Mérida, Puerto Ayacucho (Municipio Atures), La Asunción (Municipio Arismendi), San Diego y Naguanagua (Carabobo), Palavecino (Cabudare), Lechería (Gran Barcelona &#8211; Pto. La Cruz), Mario Briceño Iragorry (Gran Maracay); Guasdualito (Distrito Alto Apure), y otras.</p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>Hipótesis de interpretación</strong></p>
<p style="font-weight: 400;">La votación del oficialismo venía descendiendo desde la elección de Chávez Frías en 2012, hasta el punto que casi es derrotado Nicolás Maduro en 2013; habría que preguntarse, ¿Qué es lo que explica, entonces, los resultados de las elecciones municipales de 2013, en las que el oficialismo, según el último boletín del CNE, obtiene el 76,4% de las alcaldías del país?, ¿Se puede hablar de una cierta recuperación del oficialismo? O más bien ¿por qué la oposición no termina de recuperarse electoralmente?</p>
<p style="font-weight: 400;">Una primera hipótesis de explicación, que se desprende de lo dicho con la “sobrerrepresentación”, es que no podemos confundir número de alcaldías con número de votos o recuperación de electores, pues bien sabemos que, por las características electorales, un alto número de alcaldías se puede lograr con una pequeña ventaja de votos, en pequeños municipios y poblados; y hemos visto que varias ciudades muy grandes y capitales del país quedaron en manos de la oposición. Por otra parte, hemos visto también que el oficialismo recuperó en 2013 su margen de ventaja respecto de la oposición, pero no recuperó el número de votos con respecto a abril de 2012 −como ya indiqué, perdió 2,4 millones de votos− ni el número de alcaldías, con respecto a 2008, cuando tenía 16 más. Sin embargo, se repitió lo ocurrido en 2010, cuando el PSUV y sus aliados obtuvieron menos votos que la oposición, otros independientes y disidentes del oficialismo.</p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>¿Por qué se recupera el oficialismo…</strong></p>
<p style="font-weight: 400;">Hay otros factores que explican esta “recuperación” del oficialismo o por qué la oposición no logra “recuperarse” cada vez que sufre una derrota electoral. Entre esos factores de “recuperación” del oficialismo están:</p>
<p style="font-weight: 400;">&#8211;        <u>La “maquinaria electoral</u>” con la que sí cuenta el oficialismo. No podemos olvidar que en elecciones locales o regionales −donde además un puñado de votos pueden decidir la elección de un alcalde o concejal− juegan un papel importante los empleados públicos, de gobernaciones, alcaldías, concejos municipales, etcétera; así como el “movimiento inconsulto” de electores, que es evidente que el oficialismo maneja y abusa de esos “recursos”.</p>
<p style="font-weight: 400;">&#8211;        <u>El impacto de la situación económica</u>; recordemos que la contracción e inflación económica del país comenzó a manifestarse intensamente a partir de 2014, pero entre 2011 y 2013, a raíz de la campaña electoral del 2012, que se extendió en el 2013, el gobierno forzó rebajas de precios −recuérdese el llamado “Dakazo”, que se extendió a otras cadenas (Pablo Electrónica, J3V, Sigo), tiendas de ropa, calzado, electrodomésticos, etc.− e intensificó sus grandes Misiones que incrementaron considerablemente el “gasto social”, como ya señalé en artículos anteriores (ver <a href="https://bit.ly/47wqnpk" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?q=https://bit.ly/47wqnpk&amp;source=gmail&amp;ust=1792902371468000&amp;usg=AOvVaw2Z-_VYaAMZxmuSabNpdHAf"><strong>https://bit.ly/47wqnpk</strong></a>)</p>
<p style="font-weight: 400;">&#8211;        <u>La desmovilización del oficialismo no fue mayor</u>, seguramente debido en parte a que el oficialismo siempre “valoró” los procesos electorales como una forma de legitimarse y en 2013, desde abril, jugó además un papel importante el factor emotivo del fallecimiento de Chávez Frías.</p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>… y por qué no se recupera la oposición?</strong></p>
<p style="font-weight: 400;">Esos factores que explican la recuperación del oficialismo, de alguna manera explican porque no se recupera la oposición:</p>
<p style="font-weight: 400;">&#8211;        <u>Construir una “maquinaria electoral” para cuidar o defender votos</u>, siempre ha sido un enfoque fundamental de la oposición; pero pareciera, que esa “maquinaria” menosprecia el trabajo político cotidiano; olvida que una elección también depende de tener alcaldes y concejales −que son los funcionarios públicos más cercanos a los ciudadanos− o gobernaciones; desarrollar tener lo que comúnmente se llamaba “aparatos políticos” que crean redes que tienen peso e importancia en esos municipios pequeños y rurales que hoy controla el oficialismo.</p>
<p style="font-weight: 400;">&#8211;        <u>Las derrotas electorales precedentes siempre afectan sobre manera a la oposición</u>, pues pareciera que se plantea cada elección como una suerte de “plebiscito” contra el gobierno, “todo o nada”, y al no ganar la elección, el resultado no solo es una evidente derrota, sino que facilita los objetivos y la “narrativa triunfalista” del oficialismo, aunque las cifras desde la elección parlamentaria de 2010, ya no avalen esa “narrativa” (ver <strong>en:https://bit.ly/47wqnpk</strong>)</p>
<p style="font-weight: 400;">&#8211;        <u>El “techo electoral” no suele ser considerado por la oposición</u>; hasta 2013 ese “techo” era de 7,3 millones de votos, en una situación de máxima polarización y no era razonable que ese “techo” se alcanzara o funcionara para las elecciones locales y regionales; para elevar ese “techo electoral” y crecer es necesario captar simpatizantes descontentos del oficialismo y captar abstencionistas y en 2013 la crisis humanitaria aun no era aún tan profunda como para lograrlo. Veníamos además del gran “gasto social” −léase populismo− desplegado para las Elecciones Presidenciales de 2012, como ya he señalado.</p>
<p style="font-weight: 400;">&#8211;        <u>Las contradicciones que en su electorado y seguidores crean algunos mensajes y “narrativas</u>”, es quizás un factor importante que impide la “recuperación” opositora; por ejemplo, impugnar los resultados de la elección presidencial de abril de 2013 y luego llamar a votar en diciembre de ese año, como si se tratara, además, de un plebiscito con relación al gobierno de Chávez Frías/Nicolás Maduro. Esas disputas internas, que se abren regularmente y nunca se cierran, como el debate sobre la “vía electoral”, versus la “presión de calle”, son otro factor que impide la unidad y la recuperación. Tuvo su máxima expresión en “La Salida”, a inicios del 2014, a la cual me referiré al comentar las Elecciones Parlamentarias de 2015.</p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>Resumen e hipótesis</strong></p>
<p style="font-weight: 400;">Vale la pena hacer un resumen sobre cómo interpreto los resultados electorales que he narrado hasta ahora. Como dije desde el primer artículo de esta serie (ver <a href="https://bit.ly/4iNY78B" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?q=https://bit.ly/4iNY78B&amp;source=gmail&amp;ust=1792902371469000&amp;usg=AOvVaw2JugLUGo2kia9QoBG5yg4C"><strong>https://bit.ly/4iNY78B</strong></a>), desde que se instauró el gobierno de Chávez Frías −que perdura hasta hoy−, dos temas se han desarrollado de manera paralela, cada uno con sus propios mitos y problemas: la “mayoría” del gobierno iniciado en 1999 y la “unidad” de la oposición.</p>
<p style="font-weight: 400;">Chávez Frías supo aprovechar la coyuntura del descontento popular frente a una democracia que no resolvió los agudos problemas de la población; un malestar exacerbado por una narrativa inclemente contra la política y los partidos, lo que trajo como consecuencia la dispersión de las fuerzas democráticas del país. Una vez en el poder, se mantuvo en él mediante el uso y abuso de los recursos del Estado, combinando la intimidación y la fuerza represiva con la legitimación de estas acciones a través de procesos electorales amañados e incluso fraudulentos, en su desarrollo. Nunca han necesitado alterar el conteo de votos o las máquinas de votación.</p>
<p style="font-weight: 400;">Por su parte, la oposición, a pesar de avances y retrocesos en su política electoral, logró alianzas electorales que infligieron derrotas significativas a Chávez Frías y a su gobierno en circunscripciones, gobernaciones y alcaldías clave, y muy especialmente en el referendo sobre la reforma constitucional de 2007. Sin embargo, la dinámica comenzó a cambiar en 2010 cuando −como ya he señalado− la oposición democrática y los disidentes del oficialismo obtuvieron más votos que el PSUV en la elección parlamentaria de ese año.</p>
<p style="font-weight: 400;">Creo que no supimos interpretar correctamente ese resultado; pero, quien sí lo leyó con claridad fue el propio Chávez Frías. De allí que, en 2012, para su última elección presidencial y las regionales de ese mismo año, modificara su estrategia hacia campañas más agresivas y procesos electorales decididamente más “sesgados”, valiéndose de todo tipo de mañas, triquiñuelas y trampas: modificaciones del calendario electoral, cambios en circuitos electorales, creación o eliminación de centros electorales y mesas, extensión del horario de votación para movilizar electores, “fabricación” de votos en centros sin testigos ni observadores, intimidación de testigos y electores opositores y un largo etcétera. Todas estas “tácticas” se emplearon hasta la elección presidencial de 2013 y las municipales subsiguientes, hasta llegar al punto de inflexión de 2015 y al desconocimiento de resultados, como en las elecciones regionales de 2017 en el estado Bolívar, las del estado Barinas en 2021 y las Elecciones Presidenciales de 2024, procesos todos que analizaré en su momento.</p>
<p style="font-weight: 400;"><strong>Conclusión</strong></p>
<p style="font-weight: 400;">No pretendo exagerar la importancia de las elecciones regionales de 2013, las cuales, en comparación con otros procesos −presidenciales, referendos o “megaelecciones” −, resultan prácticamente anodinas. Sin embargo, me interesa destacar que esos comicios marcaron el cierre de una etapa dentro del régimen fundado por Chávez Frías en 1999, y que perdura hasta hoy. El año 2014 representó un intervalo sin procesos electorales, pero convulso en acontecimientos políticos cuyo análisis resulta clave para comprender las elecciones parlamentarias de 2015. Estas últimas constituyeron otro hito fundamental que dio inicio a una nueva fase en la dinámica electoral del país, aspecto que abordaré en la próxima entrega.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/mayoria-y-unidad-8-elecciones-municipales-2013-y-el-fin-de-una-era-ismael-perez-vigil/">¿Mayoría y unidad? (8). Elecciones Municipales 2013 y el Fin de una Era &#8211; Ismael Pérez Vigil</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/mayoria-y-unidad-8-elecciones-municipales-2013-y-el-fin-de-una-era-ismael-perez-vigil/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Venezuela: la libertad no se tutela, se conquista &#8211; Asdrúbal Aguiar</title>
		<link>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/venezuela-la-libertad-no-se-tutela-se-conquista-asdrubal-aguiar/</link>
					<comments>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/venezuela-la-libertad-no-se-tutela-se-conquista-asdrubal-aguiar/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rossa]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 Oct 2026 18:14:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El espacio de mis amigos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cesarmiguelrondon.com/?p=123067</guid>

					<description><![CDATA[<p>Por: Asdrúbal Aguiar A pesar de que los actores políticos de 1999 bajaron la guardia y le dieron el beneficio de la duda a la entonces emergente revolución bolivariana, apoyada desde Caracas por la embajada norteamericana, el mismo pueblo que la elevó para dar lugar a la inédita experiencia de los autoritarismos competitivos del presente [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/venezuela-la-libertad-no-se-tutela-se-conquista-asdrubal-aguiar/">Venezuela: la libertad no se tutela, se conquista &#8211; Asdrúbal Aguiar</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;">Por: <a href="https://x.com/asdrubalaguiar?lang=es">Asdrúbal Aguiar</a></p>
<p><span style="font-weight: 400;">A pesar de que los actores políticos de 1999 bajaron la guardia y le dieron el beneficio de la duda a la entonces emergente revolución bolivariana, apoyada desde Caracas por la embajada norteamericana, el mismo pueblo que la elevó para dar lugar a la inédita experiencia de los autoritarismos competitivos del presente – reales dictaduras del siglo XXI – nunca perdió su instinto de preservación. Me refiero a la preservación de su libertad, al punto que, incluso en las horas más aciagas y oscuras por este vividas hasta el presente, desde hace 27 años, no ha permitido que ceda su inédita capacidad de resistencia democrática. Esto sorprende a propios y extraños.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">He repetido en otras oportunidades lo que me lo dijó Ramón J. Velasquez durante el génesis de este traumático proceso histórico, que hinca sus dientes sobre Venezuela en 1989: “La gente abandonó sus casas y se fue a la calle para no volver”. Lo que, al paso, trae a colación la enseñanza clásica de Jacques Maritain acerca de la democracia y sus antípodas: “Los hombres contaminados por el fascismo y el nazismo han hecho mucho más que mentir: han pervertido la función del lenguaje”. De donde, haciéndose de necesario “un trabajo de purificación”, cabe tener presente que la democracia posee “un sentido mucho más amplio que en los tratados clásicos de la ciencia gubernamental. Primeramente, ante todo, designa una filosofía general de la vida humana y de la vida política, y un estado del espíritu”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Podría agregarse que la experiencia de la democracia resulta de una clara relación entre el tiempo y el espacio, por ser parte y esencia de la cultura, la cultura de la democracia. Como bien lo explica John Dewey (</span><i><span style="font-weight: 400;">Democracy and Education</span></i><span style="font-weight: 400;">, 1916), es esta “una modalidad de vida asociada y de experiencia comunicada”. Las costumbres, los hábitos, las creencias y las relaciones sociales, en efecto, condicionan la existencia y la continuidad de las instituciones democráticas, tal como lo enseña el teórico moderno de dicha experiencia, Alexis de Tocqueville (</span><i><span style="font-weight: 400;">La democracia en América</span></i><span style="font-weight: 400;">, 1835-1840). </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Siendo así y si entendemos a la democracia en los términos antes explicitados – que desbordan a la cuestión de las mayorías y minorías electorales, según lo advierte Norberto Bobbio – al hablar de ella, cuando se lo hace con sinceridad y se dejan de lado las manipulaciones de sus significantes y significados, mal cabe cosificarla como experiencia. Menos imaginarla como un producto susceptible de ser adquirido en el mercado u obsequiado por terceros. La democracia no es una dádiva que pueda prodigarle a la persona humana una casa de agiotistas, menos el tutor que duda sobre la capacidad o preparación de esta para gozar del bien de la libertad. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La democracia es una experiencia personal y de libertad, de discernimiento, de posibilidad como odre colectivo para el ejercicio individual y efectivo de nuestros derechos fundamentales – de todos y por todos – y para alcanzar la garantía de estos; sólo realizable cuando dichos derechos los ejercemos ante los otros y junto a los otros, que no frente a nuestros espejos, como suertes de narcisos. En dos de mis libros abordó esta temática crucial desde ángulos distintos (</span><i><span style="font-weight: 400;">El derecho a la democracia</span></i><span style="font-weight: 400;">, 2008, y </span><i><span style="font-weight: 400;">Relectura de la democracia</span></i><span style="font-weight: 400;">, 2024).</span></p>
<p><b>Entre el poder imperial y la república servil</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Tras la circunstancia fatal del 3 de enero de 2026, cuando la Casa Blanca extrae por la fuerza, de forma unilateral, a las dos cabezas de la estructura narcoterrorista y criminal de Estado que se forja en Venezuela – dos pasos adelante, uno atrás, como lo decía Hugo Chávez Frías – desde el 10 de agosto de 1999 y que USA, tardíamente, descubre como amenaza para la seguridad hemisférica, resulta erróneo deducir de tal hecho un propósito democratizador para beneficio de los venezolanos. ¡Que se hizo para devolvernos y para cuidar de la experiencia de libertad que nos diésemos durante el intersticio histórico que va desde 1959 hasta el 2 de febrero del año previamente mencionado, es agua de borrajas!</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Se desprendió, sí, un proceso tutelar que, cambiando de manos y habiéndosele arrancado a los cubanos, rusos, chinos e iraníes promete la estabilización del país para luego seguir – se afirma – con su recuperación económica, mientras se alcanza una postulada transición a la democracia. Restablecer la experiencia de la democracia no es, cabe decirlo sin ambages, una prioridad para el Departamento de Estado, pues queda sujeta al manejo de las realidades preferentes indicadas. El que se ponga un énfasis sobre este último aspecto y en sus dimensiones formales o institucionales, en el marco de una mesa de diálogo conformada por este a su arbitrio y cuyas partes, ambas, actúan bajo sus dictados, no pasa de ser una simulación. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Acaso pueda interesar esta a los actores políticos más preocupados por rescatar y conservar alguna cuota de poder partidario o preferentemente económico, o ganar espacios de impunidad dentro de la república imaginaria que les ocupa. Su andamiaje represor permanece intacto, acaso retraído, pero en manos de la misma estructura que lo ha venido detentando. De modo que, la reconfiguración de la república con ausencia del único soporte que podría purificarla y sostenerla en pie a mediano plazo, a saber, la nación, es por lo pronto un ejercicio, más que ilegítimo, banal y de perverso sincretismo de laboratorio.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">A inicios del siglo XX, no se olvide, Estados Unidos buscó extraer por la fuerza al general Cipriano Castro, luego de su altercado con una empresa concesionaria de asfalto, la New York &amp; Bermudez Co. No obstante, este viajó al exterior por razones de salud, pero luego se le impidió regresar al país. Seguidamente, su vicepresidente, Juan Vicente Gómez, asume el poder respaldado por los acorazados que su canciller solicita de Washington y acto seguido se firman, el 19 de febrero de 1909, los acuerdos con William I. Buchanan, Alto Comisionado y embajador especial enviado por Washington. Se le abrió senda, así, a las transnacionales estadunidenses e inglesas para la exploración del subsuelo venezolano, bajo contratos asegurados jurídicamente. Gómez muere en el ejercicio dictatorial del poder, en 1935.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ocurre ahora, por lo demás, un proceso global de redistribución de espacios vitales entre las grandes potencias, tras el quiebre epocal de 1989 y con efectos derogatorios del orden mundial que nos legase la Segunda Gran Guerra del siglo XX, a partir de 1945. Atrás ha quedado el principio ordenador del respeto a la dignidad humana. La energía y las tierras raras: los 17 elementos químicos metálicos esenciales para la tecnología moderna y la transición energética representan esta vez el verdadero eje del poder político y lo preferente para el siglo de la IA que avanza. Tanques y cañones son piezas de museo. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En fin, visto que las amenazas reales a ese cosmos geopolítico emergente son el dominio y sobreposición del crimen trasnacional organizado, la gobernanza digital, o la migración sistémica de poblaciones con sus incidencias sobre la estabilidad social y la misma seguridad de las naciones, el transar sobre estos asuntos por encima del imperio de la libertad sitúa como prioridad geopolítica a las alianzas militares y de inteligencia. He allí al Escudo de las Américas.</span></p>
<p><b>La resistencia de una nación que se niega a desaparecer</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mas media en el caso de Venezuela un elemento de ponderación que es vertebral a lo anterior y al conjunto de los desafíos que habrá de asumir la nación. Puede ser, probablemente, el ariete que le facilite catapultar la experiencia de una democracia no tutelada. Aquel no es otro que la fractura ocurrida en la columna vertebral, en la piedra angular de la república, fijada, ésta, a raíz de una desviación histórica de factura bolivariana desde 1812, a saber, el dominio de lo militar, de las espadas. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Los militares han sido la instancia última de preservación institucional bajo la república militar y durante la república civil de partidos. Tanto es así que, Marco Tulio Bruni Celli, ilustre venezolano, en su libro </span><i><span style="font-weight: 400;">El 24 de noviembre de 1948</span></i><span style="font-weight: 400;"> (2021) escribe que “el mundo político-civil venezolano está obligado a reconocer, con propósitos de futura corrección, que hubo evidente y exagerada complacencia y hasta debilidad frente a las demandas y presiones indebidas, y en el reparto y entrega de las cuotas de poder exigidas por los militares a lo largo la historia, incluyendo las últimas cuatro décadas de democracia”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pues bien, el asunto es que los componentes militares dejaron de existir, paulatinamente, tras los hechos del 11 de abril de 2002, cuando sus fisuras anteriores – las citadas complacencias, los amagos de golpes de los años 1983 y 1988, el Juramento ante el Samán de Guere y la Noche de los Tanques respectivamente, los golpes militares de 1989 – y el mismo fracaso en la deposición de Chávez Frías tras la masacre de Miraflores, los reveló ineficaces, prescindibles, irrelevantes. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En la actualidad, como lo confirman los mismos hechos del 3 de enero y el sucesivo doble terremoto del 24 de junio siguiente, los soldados venezolanos carecen de la fuerza histórica que los acompañó, sea para instalar como para derrocar gobiernos. Ha llegado a su final la elipse del dominio castrense inaugurado por Bolívar, tamizado por la república de José Antonio Páez, y exacerbado durante los largos gobiernos de Antonio Guzmán Blanco, Juan Vicente Gómez, y Marcos Pérez Jiménez. Decir esto no es desatino o impertinencia sino la formulación de una tesis contrastada con la experiencia. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La homologación de los suboficiales técnicos con los oficiales profesionales, el sucesivo ascenso en masa de los militares rezagados en el historial de méritos de las academias, la transformación de los componentes tradicionales en una red celular e invertebrada – regiones, zonas y áreas de defensa integral – y por lo demás desarmada, de suyo acabó con la pirámide institucional de la Fuerza Armada. Se la pulverizó y corrompió por consejo de La Habana y de sus comisarios. El desplazamiento de los uniformados hacia otras actividades preferentemente ilícitas, dentro del campo económico y de tráfico de bienes, los llevó a perder el control del monopolio de las armas que estos habían detentado en nombre de la república y para su defensa. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Carece Venezuela, en suma, de soportes de poder susceptibles de hacer valer su soberanía territorial. Por lo mismo, se la viene rematando en pública almoneda, sin que se escuche siquiera un disparo de salva en algún rincón del cuero seco que resume, metafóricamente, a lo que fue el asiento histórico de la nación y sus poderes constituidos. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ante un ejército desarmado y neutralizado de 2.000 generales con guerreras ocultas por las condecoraciones que ganaron en sus quijotescas e imaginarias guerras, sin tropas a las que mandar, sobrevino como sustituto y en el vacío, eso sí, una red paramilitar y narco criminal bajo las órdenes de cada plagiario o raptor de la república para el ajuste de sus cuentas personales y sostenerse a través del miedo, la práctica de actos de tortura o la privación de libertad de todo aquel que le sirva para satisfacer su sevicia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La única realidad que sobrevive en Venezuela, en suma, es su gente de a pie, las víctimas del terremoto, los carentes de electricidad, los presos políticos y sus familiares, las familias despedazadas por la diáspora. Y lo relevante es que quienes rematan o reconfiguran a la república bajo dictado ajeno, les temen a esas gentes, a la nación que estas forman. Les sobrecoge el liderazgo de María Corina Machado, y por ello hacen caso omiso del custodio de la voluntad popular, Edmundo González Urrutia. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Lo que se palpa, en desafío de quienes asumen erróneamente que sus libertades pronto llegarán sobre el trineo de Santa Claus y bajo instrucciones de Washington, es que la resistencia democrática de los venezolanos ha forjado lo que se llama el sentimiento nacional y su voluntad, que es irrevocable. La democracia, decía Octavio Paz (</span><i><span style="font-weight: 400;">Itinerario</span></i><span style="font-weight: 400;">, 1993), “no es una dádiva, ni puede concederse; es menester que la gente, por sí misma y a través de la acción, la encuentre y, en cada caso, la invente».    </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/venezuela-la-libertad-no-se-tutela-se-conquista-asdrubal-aguiar/">Venezuela: la libertad no se tutela, se conquista &#8211; Asdrúbal Aguiar</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/venezuela-la-libertad-no-se-tutela-se-conquista-asdrubal-aguiar/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Con una estrategia de cambio EL RETORNO DE LOS EMIGRANTES</title>
		<link>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/con-una-estrategia-de-cambio-el-retorno-de-los-emigrantes/</link>
					<comments>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/con-una-estrategia-de-cambio-el-retorno-de-los-emigrantes/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rossa]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 23 Oct 2026 15:17:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El espacio de mis amigos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cesarmiguelrondon.com/?p=123050</guid>

					<description><![CDATA[<p>Por: Trino Márquez Publicado en: Ideas de Babel El tema que da título a este artículo lo traté en días recientes con el periodista Román Lozinski en su escuchado programa radial de todas las mañanas en Éxitos 99.9 FM en Caracas. A partir de la extracción de Nicolás Maduro y Cilia Flores el 3-E, tomó [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/con-una-estrategia-de-cambio-el-retorno-de-los-emigrantes/">Con una estrategia de cambio EL RETORNO DE LOS EMIGRANTES</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;">Por: <a href="https://x.com/trinomarquezc">Trino Márquez</a></p>
<p style="text-align: left;">Publicado en: <a href="https://ideasdebabel.com/?p=136525">Ideas de Babel</a></p>
<p>El tema que da título a este artículo lo traté en días recientes con el periodista Román Lozinski en su escuchado programa radial de todas las mañanas en Éxitos 99.9 FM en Caracas.</p>
<p>A partir de la extracción de Nicolás Maduro y Cilia Flores el 3-E, tomó fuerza la posibilidad del retorno de una gruesa capa de los venezolanos que huyeron de las condiciones de miseria y escasez en las que cayó Venezuela a mediados de la década pasada, cuando se desplomaron los precios del petróleo, quedando en evidencia la ruina de Pdvsa y el saqueo inmisericorde al que había sido sometida la nación durante el gobierno de Hugo Chávez y los primeros años de Maduro.</p>
<p>El país, luego de la desaparición del caudillo, entró en una fase de decadencia acelerada que tomó a los venezolanos en condiciones de extrema debilidad: un gobierno cuestionado e inepto como el de Maduro; sin partidos políticos opositores porque sus direcciones nacionales habían sido perseguidas y obligadas a escapar al exterior; sin sindicatos ni gremios fuertes porque esas agrupaciones habían sido acorraladas y sus líderes amenazados o desaparecidos; con una sociedad civil debilitada debido a que sus instrumentos organizativos se habían debilitado por el acoso al que el régimen las sometió; y con unos medios de comunicación amordazados, forzados a seguir la pauta impuesta por el régimen.</p>
<p>La gente comenzó a fugarse de Venezuela por la hiperinflación incontrolable, la caída de la economía —los expertos estiman que el PIB cayó cerca de 80% en menos de diez años y cerraron miles de empresas y actividades comerciales e industriales—, el desempleo subsecuente, la represión y la violencia que acompañaron las protestas ciudadanas, especialmente de los jóvenes.</p>
<p>La emigración ha sido ampliamente investigada por el sociólogo Tomás Páez, director del Observatorio de la Diáspora Venezolana (ODV) y autor de un libro fundamental para comprender el fenómeno: La voz de la diáspora venezolana.</p>
<p>Ahora hay que intentar saber cuántos de los ocho o nueve millones de compatriotas que se fueron al exterior estarían dispuestos a retornar y en cuáles condiciones. Ese era el punto clave de la conversación con Lozinski. Desde luego que ambos sabíamos que intentar un cálculo, aunque sea aproximado, resulta aventurado. De acuerdo con Acnur, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el ODV, la tasa promedio de retorno de los migrantes anda por 20%. Es una cifra muy baja. Probablemente, en el caso venezolano ese porcentaje podría elevarse. La inmensa mayoría de los venezolanos en el exterior sienten nostalgia por el país. Lo extrañan y quisieran regresar. Sin embargo, al momento de tomar la decisión prevalen criterios pragmáticos. Numerosos compatriotas han echado raíces en los países de acogida. Se han establecido con sus familias. Han conseguido empleos estables y bien remunerados. Han construido redes sociales de apoyo e incontables motivos para sentirse arraigados.</p>
<p>Venezuela, entonces, tendría que ofrecerles a esos compatriotas un conjunto de incentivos que les hagan muy atractivo volver al país y emprender una nueva vida o reconstruir la que ya tenían. Para volver a imantar a los venezolanos, habría que derrotar la inflación. Venezuela volvió a ser la nación con el mayor incremento de precios del planeta. El FMI proyecta la inflación para 2026 en 387%. Muy por encima de los dos países que le siguen: Sudán, con 75%, que se encuentra en medio de una cruenta guerra civil; e Irán, con 68%, metida en un conflicto bélico con Estados Unidos e Israel.</p>
<p>Con una inflación tan elevada es imposible estabilizar el nivel de ingreso de los trabajadores y de las familias. En el caso específico de Venezuela, la escalada de precios está ligada a la devaluación del bolívar. El Gobierno no tiene ni la menor idea de cómo enfrentar el problema con coherencia y continuidad. La inflación conectada a la devaluación constituye uno de los mayores motivos para disuadir a los venezolanos que viven fuera de nuestras fronteras.</p>
<p>La falta de estabilidad política representa otro de los factores que aleja a los venezolanos. La ausencia de un gobierno legítimo, elegido por el pueblo, constituye un claro desestimulo. El régimen dirigido por Delcy Rodríguez siempre será precario. Tendrá que basar su permanencia en Miraflores en el uso de la fuerza y la represión, aunque esta —por la tutela norteamericana— no alcance los niveles de sadismo que llegó a mostrar cuando gobernaba Maduro.</p>
<p>Aunque la tasa de retorno sea baja, es posible —como insiste Tomás Páez— comprometer a millones de venezolanos con la reconstrucción nacional. No es indispensable que esos venezolanos se desplacen físicamente al país, para que colaboren con sus conocimientos y habilidades. Lo que se necesita es una estrategia, una política y unos planes concretos que hagan posible aprovechar internamente el inmenso talento que poseen los emigrantes venezolanos.</p>
<p>La Plataforma Unitaria Democrática (PUD) debería incluirla en sus propuestas de cambio.</p>
<p>@trinomarquezc</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/con-una-estrategia-de-cambio-el-retorno-de-los-emigrantes/">Con una estrategia de cambio EL RETORNO DE LOS EMIGRANTES</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/con-una-estrategia-de-cambio-el-retorno-de-los-emigrantes/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El país donde no pasaba nada &#8211; Jean Maninat</title>
		<link>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/el-pais-donde-no-pasaba-nada-jean-maninat/</link>
					<comments>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/el-pais-donde-no-pasaba-nada-jean-maninat/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rossa]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 23 Oct 2026 12:00:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El espacio de mis amigos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cesarmiguelrondon.com/?p=123048</guid>

					<description><![CDATA[<p>Por: Jean Maninat La fecha del aterrizaje de la epidemia de nothingness en la Pequeña Venecia ha variado según los apegos de los historiadores, investigadores, “influen-distas”, teólogos políticos y demás patronos de las redes sociales y sus variantes. Sometida la pregunta a IA (cuándo apareció la…) se obtiene la siguiente respuesta: ¡La menor idea! ¡Debe [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/el-pais-donde-no-pasaba-nada-jean-maninat/">El país donde no pasaba nada &#8211; Jean Maninat</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Por:</strong> Jean Maninat</p>
<p style="font-weight: 400;">La fecha del aterrizaje de la epidemia de <em>nothingness </em>en la Pequeña Venecia ha variado según los apegos de los historiadores, investigadores, “influen-distas”, teólogos políticos y demás patronos de las redes sociales y sus variantes. Sometida la pregunta a IA (cuándo apareció la…) se obtiene la siguiente respuesta: ¡La menor idea! ¡Debe tratarse de una fantasía humana! El <em>Compendio universal de hechos paralelos</em> (Stuttgart, 1967) sostiene, sin embargo, que habría ocurrido al mismo tiempo que la peste del insomnio que asoló Macondo y transmutó luego en pérdida inexorable de la memoria, en olvido de las cosas que pueblan el mundo. El Grupo Filólogo y Experimental Nuevayorquino creó la fórmula mántrica en contra de la desmemoria -hoy normalizada en la Academia- de: “<em>Se me olvidó que te olvidé, a mí que nada se me olvida”. </em>La eficacia de está fórmula -y otras tanto o más efectivas- está hoy en día en duda con la aparición y copamiento del saber humano por la Inteligencia Artificial.</p>
<p style="font-weight: 400;">Quizá convenga tratar de deconstruir el término de <em>nothingness, </em>manteniendo su forma inglesa, pues siguiendo a Bogart: <em>A scotch, is a scotch, is a scotch…</em> es decir el <em>númeno </em>de las cosas solo se alcanza en el idioma original en que ha sido formulado. (Si no le interesa el término, no lea las próximas líneas, pues en nada ayudan).</p>
<p style="font-weight: 400;">Así, <em>nothing</em>, o <em>no-thing </em>es la completa ausencia de cualquier cosa, lo opuesto a algo, y la antítesis de todo. La realidad es un vacío, indeterminado, donde las cosas que pasan en realidad no suceden, porque yo no las percibo en su claridad epistemológica. (F. Pirela, <em>Sombras nada más</em>.1963). En algún momento, cuando la peste de <em>nothingness </em>recién se afianzaba, su sombra fue perturbando el juicio de los altos dignatarios que, desde las diversas banderías ciudadanas, trataban de hacerse con el control de las instituciones de la enfebrecida república, argumentando que allí nada pasaba. Incluso tras la caída en desgracia de la facción de los Galactici Rubri, tras la invasión ordenada por Donaldus Aurantiacus desde el norte, y la tutela implantada, se seguía como si nada, como si absolutamente nada hubiera cambiado… de verdad, verdad.</p>
<p style="font-weight: 400;">Ni siquiera el gran estremecimiento de tierra, ni el regreso de los negociantes de oro negro de siempre y sus heraldos negros de siempre, ni que las lenguas de los mecheros iluminaran las noches como antaño, ni que regresaran del exilio los desterrados, o salieran de las catacumbas a recorrer los caminos en libertad, anunciando la llegada majestuosa de quien nunca llegaba y le seguían esperando. En realidad, para ellos, no pasaba nada, eran ínfimas burbujas, pompas de jabón que explotaban soltando su <em>nothingness.</em> Nada de lo cual alegrarse, nada que festejar. Estaban en el país donde no pasaba nada</p>
<p style="font-weight: 400;">(Cuando despertaron, el dinosaurio ya no estaba allí, había mutado, no era el unicornio prometido, ciertamente, pero tampoco el dragón flamígero que tanto habían prometido atrapar…).</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/el-pais-donde-no-pasaba-nada-jean-maninat/">El país donde no pasaba nada &#8211; Jean Maninat</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/el-pais-donde-no-pasaba-nada-jean-maninat/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La orfandad de la diáspora venezolana</title>
		<link>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/la-orfandad-de-la-diaspora-venezolana/</link>
					<comments>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/la-orfandad-de-la-diaspora-venezolana/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rossa]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 22 Oct 2026 16:50:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El espacio de mis amigos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://cesarmiguelrondon.com/?p=123033</guid>

					<description><![CDATA[<p>Por: Ana Julia Jatar Publicado en: El Nacional Como he dicho antes, Venezuela no se parece a nada. Ni siquiera en la tragedia de su diáspora. Cerca de ocho millones de venezolanos han abandonado el país, aproximadamente 26% de nuestra población anterior al éxodo. Para comprender su magnitud basta compararlo con Siria, cuyos refugiados representan [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/la-orfandad-de-la-diaspora-venezolana/">La orfandad de la diáspora venezolana</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><strong>Por:</strong> <a href="https://x.com/JuliaJatar">Ana Julia Jatar</a></p>
<p style="text-align: left;">Publicado en: <a href="https://www.elnacional.com/columnas/2026/10/la-orfandad-de-la-diaspora-venezolana/">El Nacional</a></p>
<p>Como he dicho antes, Venezuela no se parece a nada. Ni siquiera en la tragedia de su diáspora. Cerca de ocho millones de venezolanos han abandonado el país, aproximadamente 26% de nuestra población anterior al éxodo. Para comprender su magnitud basta compararlo con Siria, cuyos refugiados representan alrededor de 22% de su población anterior al conflicto, y Ucrania, aproximadamente 12%. Venezuela ha sufrido uno de los mayores éxodos proporcionales de nuestro siglo sin atravesar una guerra de esas características.</p>
<p>Nuestra dirigencia política conoce estas cifras. Las repite en discursos y foros internacionales. Pero ¿de qué sirve denunciar el éxodo si después se abandona a quienes lo padecen?</p>
<p>Lo más inaceptable es que muchas amenazas provienen de gobiernos supuestamente amigos de la causa democrática venezolana.</p>
<p>En Estados Unidos, la administración Trump decidió terminar las protecciones del TPS para cientos de miles de venezolanos que trabajaban legalmente, pagaban impuestos y habían construido sus vidas bajo esa protección. En Chile, el gobierno de José Antonio Kast ha impulsado expulsiones y contactos con las autoridades de Delcy Rodríguez para facilitar retornos. En Perú, la presidenta Keiko Fujimori anunció conversaciones con Rodríguez para coordinar expulsiones.</p>
<p>Considero una gran ironía, que quiero compartir con mis lectores, que gobiernos supuestamente amigos de la democracia venezolana encuentren fórmulas para entenderse con las autoridades de Caracas cuando se trata de devolver a nuestros compatriotas.</p>
<p>Se habla, con razón, de la tragedia de las madres venezolanas dentro del país. Pero ¿quién habla de las madres, hermanas e hijas que padecen la vulneración de sus derechos en el exterior? Mujeres amenazadas por deportaciones, separaciones familiares y obstáculos para trabajar. ¿Acaso su sufrimiento es menos venezolano porque ocurre fuera de nuestras fronteras? ¿Quién las defiende?</p>
<p>No cuestiono el derecho soberano de ningún país a establecer sus políticas migratorias. Cuestiono más bien, a nuestra dirigencia política por la ausencia de una defensa firme y organizada de nuestros ciudadanos.</p>
<p>¿Dónde están las gestiones diplomáticas, las denuncias públicas, las iniciativas de protección jurídica? ¿Quién está dando la cara por esos venezolanos?</p>
<p>A esta indefensión se suma la orfandad institucional. Sin servicios consulares efectivos, obtener un pasaporte, registrar un nacimiento o ejercer el derecho al voto puede convertirse en una odisea.</p>
<p>¿Cómo pretendemos reconstruir una democracia cuando en los espacios de negociación y transición política se ignoran los derechos de casi un tercio de nuestro país?</p>
<p>La diáspora ha movilizado parlamentos, denunciado violaciones de derechos humanos y sostenido económicamente a millones de familias.</p>
<p>¿La necesitamos para defender la democracia, pero no encontramos tiempo ni recursos para defender sus derechos?</p>
<p>No podemos denunciar las injusticias de nuestros adversarios y guardar silencio ante las decisiones injustas de nuestros supuestos gobiernos amigos. Las alianzas políticas no pueden convertirse en compromisos de silencio.</p>
<p>Exijamos a nuestra dirigencia una agenda concreta: protección jurídica y migratoria, servicios consulares, documentación y garantías para votar desde el exterior. Con responsables, plazos y resultados verificables. No más declaraciones de solidaridad que terminan en fotografías y comunicados que nadie lee.</p>
<p>Los venezolanos que se fueron no renunciaron a su ciudadanía ni a su país.</p>
<p>La diáspora venezolana no necesita que sigan contando sus millones. Necesita que alguien defienda sus derechos.</p>
<p>A quienes aspiran a dirigir la Venezuela democrática les corresponde demostrarlo desde ahora. Muchos emigrantes no regresarán, pero su talento, conocimientos y experiencia podrán contribuir decisivamente a reconstruir el país.</p>
<p>Muchos no regresarán a Venezuela, pero Venezuela no podrá reconstruirse sin ellos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/la-orfandad-de-la-diaspora-venezolana/">La orfandad de la diáspora venezolana</a> se publicó primero en <a href="https://cesarmiguelrondon.com">César Miguel Rondón</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://cesarmiguelrondon.com/opinion/el-espacio-de-mis-amigos/la-orfandad-de-la-diaspora-venezolana/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
